El iPhone 20 empieza a perfilarse como uno de los lanzamientos más ambiciosos de Apple en años. Aunque todavía queda mucho para su supuesta presentación, prevista para 2027 por el 20 aniversario del primer iPhone, las filtraciones apuntan a un rediseño profundo centrado en la pantalla.
La gran novedad sería una tecnología bautizada como Liquid Glass Display, un nombre que conecta directamente con el nuevo lenguaje visual que Apple ya utiliza en iOS 26 y el resto de sus plataformas. Apple presentó oficialmente Liquid Glass como un nuevo diseño de software basado en efectos ópticos, transparencias y una estética inspirada en el vidrio.
La información procede de filtraciones publicadas en medios especializados y atribuidas, entre otros, al conocido filtrador Ice Universe. Según esas fuentes, el iPhone 20 no se limitaría a reducir los marcos de pantalla, sino que buscaría hacerlos prácticamente invisibles mediante una combinación de panel OLED avanzado, microcurvaturas y efectos de refracción óptica. De momento, Apple no ha confirmado el producto, el nombre ni la tecnología. Por lo que conviene tomar todos los detalles como rumores de la cadena de suministro.
Una pantalla pensada para borrar los marcos
La gran promesa del iPhone 20 estaría en una pantalla capaz de llevar la imagen hasta los extremos del dispositivo sin recurrir a las curvas agresivas que otros fabricantes probaron hace años. La filtración habla de un panel OLED con curvas sutiles en los cuatro lados, una especie de microcurvatura diseñada para dar sensación de continuidad sin provocar distorsiones importantes ni toques accidentales.
La idea no sería solo adelgazar el bisel físico, sino modificar la percepción visual del usuario. Según la información publicada, Apple estaría trabajando con Samsung Display en un panel a medida para su iPhone del 20 aniversario. The Korea Herald ha informado de que Samsung Display estaría en posición de convertirse en proveedor exclusivo del OLED para este modelo de 2027.
Ese dato encaja con la estrategia habitual de Apple en sus modelos más importantes. No basta con montar un componente avanzado, sino que la compañía suele exigir adaptaciones específicas para diferenciar la experiencia final. En el caso del iPhone 20, el objetivo sería una pantalla más inmersiva, más limpia y con una apariencia casi sin bordes.
Qué significa ‘Liquid Glass Display’

El nombre Liquid Glass Display tiene una carga evidente. Apple ya utiliza Liquid Glass para definir el rediseño visual de iOS 26, iPadOS 26, macOS Tahoe 26, watchOS 26, visionOS 26 y tvOS 26. La compañía describe ese lenguaje como un material digital que combina cualidades ópticas del vidrio con una fluidez capaz de adaptarse al contenido y al contexto.
Si Apple terminara aplicando esa denominación a la pantalla del iPhone 20, el movimiento tendría sentido desde el punto de vista de marca. Software y hardware hablarían el mismo idioma: una interfaz con aspecto de vidrio líquido sobre un panel diseñado para reforzar esa misma ilusión visual. El teléfono no solo mostraría Liquid Glass en pantalla; la propia pantalla formaría parte del concepto.
Sin embargo, este punto sigue siendo el más especulativo. Puede que el nombre sea una deducción de los filtradores, una etiqueta interna o una forma provisional de describir la tecnología. Apple no ha anunciado ningún iPhone 20 ni ha confirmado que vaya a utilizar esa denominación comercial.
Samsung, COE y una pantalla más fina y brillante
Las filtraciones mencionan varias tecnologías asociadas al futuro panel del iPhone 20. Una de ellas es COE, siglas de Color Filter on Encapsulation. Esta solución permite reducir capas dentro del panel OLED, lo que puede ayudar a conseguir pantallas más delgadas, brillantes y eficientes. Algunos medios también hablan de un diseño sin polarizador, conocido como pol-less, que mejora el aprovechamiento de la luz, aunque exige un tratamiento antirreflectante muy avanzado.
La combinación de estas tecnologías permitiría a Apple jugar con el grosor del panel, la luminosidad y la sensación de continuidad en los bordes. El resultado, según los rumores, sería una pantalla que no parecería terminar de forma brusca, sino fundirse visualmente con el cristal del dispositivo.
Aquí está la parte más interesante del iPhone 20: la innovación no estaría solo en la ficha técnica, sino en la percepción. Apple intentaría que el usuario no “vea” el marco, aunque físicamente siga existiendo una estructura alrededor del panel. Es una diferencia importante. No se trata únicamente de hacer un móvil bonito, sino de diseñar una ilusión óptica controlada.
