Primeros auxilios

Qué debemos hacer para evitar un ahogamiento: 162 fallecidos antes del verano

El enfermero de emergencias Patxi Bueno nos explica cómo prevenir estos accidentes, por qué el color del bañador puede salvar una vida y qué hacer durante un rescate

La playa fluvial de playa Pita, en Soria
La playa fluvial de playa Pita, en Soria
Playa Pita

El verano comienza oficialmente el próximo 21 de junio, pero las cifras ya dibujan un panorama preocupante. Desde el pasado 1 de enero y hasta el 17 de junio, 162 personas han perdido la vida por ahogamiento en España, según el Informe Nacional de Ahogamientos (INA). Solo durante el último fin de semana fallecieron trece personas en playas, ríos, piscinas y pantanos. Un balance que hace que este 2026 sea uno de los peores comienzos de año registrados. El ahogamiento sigue siendo una de las principales causas de muerte accidental y, en la mayoría de los casos, podría evitarse.

“El ahogamiento no se parece a lo que vemos en las películas”. Es una de las ideas en las que más insiste Patxi Bueno, enfermero de emergencias y divulgador especializado en primeros auxilios. Frente a la imagen de una persona pidiendo ayuda con aspavientos, la realidad suele ser muy distinta. Quien se está ahogando no puede hablar, gritar o levantar los brazos. Su prioridad es intentar respirar y mantenerse a flote. Todo ocurre en silencio y, a menudo, en unos segundos.

Un niño que parece sufrir ahogamiento en una piscina
Un niño que parece sufrir ahogamiento en una piscina
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Bueno nos recuerda que la prevención es la herramienta más eficaz. Y esa prevención empieza por una vigilancia activa. “Los niños pueden ahogarse en muy pocos centímetros de agua. Basta un momento de distracción, una conversación, responder un mensaje en el teléfono móvil o confiar en que otro adulto está pendiente para que ocurra un accidente”.

Uno de los consejos que más sorprende tiene que ver con algo tan simple como el color del bañador. El experto recomienda evitar los tonos negros, azul marino o azul claro porque se confunden fácilmente con el agua y dificultan localizar rápidamente a un niño si se sumerge. “Que los niños vayan con bañadores de colores vivos y fosforitos para que, en todo momento, si se sumergen en el agua, los podamos ver”, aconseja. Los colores fluorescentes, como el naranja, el amarillo o el verde lima, ofrecen una visibilidad mucho mayor tanto en piscinas como en playas.

Los colores del bañador importan en la prevención de accidentes. El azul se confunde con el agua

También advierte sobre una falsa sensación de seguridad muy extendida. Manguitos, flotadores y otros elementos de flotación pueden ayudar, pero nunca sustituyen la vigilancia permanente de un adulto. Del mismo modo, insiste en que ningún niño debería permanecer solo en el agua, aunque sepa nadar.

Cómo actuar si una persona se está ahogando

Cuando el accidente ya se ha producido, cada segundo cuenta. Lo primero, explica el experto, es comprobar si la víctima respira. Si no lo hace, hay que llamar inmediatamente al 112 e iniciar cuanto antes las maniobras de reanimación cardiopulmonar. “En el caso de un adulto, el protocolo específico para un ahogamiento comienza con cinco ventilaciones de rescate, ya que el problema inicial no es cardíaco, sino la falta de oxígeno. Después se continúa con treinta compresiones torácicas y dos ventilaciones, repitiendo la secuencia hasta la llegada de los servicios de emergencia o hasta que la víctima recupere la respiración”, indica.

Si es un menor de ocho años, el procedimiento es el mismo, aunque las compresiones deben realizarse con una sola mano para adaptarse al tamaño del tórax. En un bebé, las maniobras cambian. Se practican dos ventilaciones y quince compresiones utilizando únicamente dos dedos.

La Reanimación Cardiopulmonar (RCP) es una técnica de emergencia que salva vidas

El especialista recuerda además que el rescatador nunca debe poner en riesgo su propia vida. Si la víctima está lejos de la orilla o existen corrientes, lo más seguro es intentar alcanzarla con un objeto flotante o un elemento largo antes que lanzarse al agua sin preparación. No son pocos los accidentes en los que quien intenta auxiliar termina convirtiéndose también en víctima.

El hecho que mejor ilustra este impulso de lanzarse al agua sin valorar el riesgo ocurrió el 31 de mayo en la presa de Baños de Cerrato, en el municipio de Venta de Baños. Un niño de cinco años jugaba con una tabla de bodyboard en una zona del río Pisuerga cuando comenzó a ser arrastrado por la corriente. Su madre, de 32 años, se lanzó inmediatamente al agua para rescatarlo. Al ver que ambos tenían dificultades, también entró la abuela, de 52 años. La corriente separó a los tres. La abuela fue desplazada hacia una orilla y la madre y el niño hacia la contraria. Unos pescadores consiguieron rescatar al pequeño, que permanecía agarrado a unos troncos, pero cuando localizaron a las dos mujeres ya no pudieron salvarlas.

Venta de Baños (Palencia), 31/05/2026.- Dos mujeres han fallecido este domingo en la presa de Baños de Cerrato, en Venta de Baños (Palencia), tras rescatar a un niño que se estaba ahogando, según han confirmado los servicios de emergencias que han acudido al lugar. EFE/Almudena Álvarez
Venta de Baños (Palencia). Dos mujeres fallecieron en la presa de Baños de Cerrato, en Venta de Baños (Palencia), tras rescatar a un niño que se estaba ahogando. EFE/Almudena Álvarez
EFE/Almudena Álvarez

Playas, piscinas, ríos o embalses

Según los datos del INA, la mayoría de las víctimas son hombres y muchas superan los 55 años, aunque los menores siguen siendo el grupo que más preocupa por la rapidez con la que puede producirse un accidente. El ahogamiento no distingue entre playas, piscinas, ríos o embalses, ni tampoco entre nadadores expertos o principiantes.

Bueno cree que sería prudente aprender primeros auxilios como parte de la educación básica de cualquier ciudadano. Saber reconocer un ahogamiento, avisar con rapidez a los servicios de emergencia e iniciar correctamente una reanimación puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Con el verano aún por estrenar oficialmente y 162 fallecidos por ahogamiento desde el inicio del año, los expertos insisten en que el mejor salvavidas es no apartar nunca la vista del agua, extremar las precauciones y estar preparados para actuar cuando cada segundo puede resultar decisivo.

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