La defensa del ya ex DAO de la Policía Nacional comienza a desplegar su estrategia. En un escrito presentado ante el juzgado, apunta a que los audios aportados por la víctima y el relato de la querella no concuerdan: “La grabación no sustenta el relato de la querella, sino todo lo contrario, introduce elementos que evidencian una relación muy distinta a la que se pretende trasladar a este Ilmo. tribunal y a la sociedad”.
Prosigue que, en lugar de rechazar el acto sexual en reiteradas ocasiones como narra la querella, “lo que realmente se desprende del audio es una conversación propia de una relación personal en la que existe un ataque de ‘celos’ y una clara exigencia de atención por parte de la querellante”.

Y llega a poner pasajes de los audios donde “la querellante no se limita a reprochar, sino que exige el acceso constante y de manera insistente al teléfono móvil de mi mandante. Así se desprende literalmente del audio referido cuando afirma: “Déjame el teléfono, anda” “Déjame el teléfono”, llegando a expresarle a mi mandante “voy a hacer una técnica de investigación”.
También la reprocha que existía una relación previa a la agresión de confianza “derivada del vínculo que ambas partes mantienen desde hace más de 20 años, cuando la querellante era delegada sindical en la UFP-y en la que se aprecia complicidad, trato íntimo e interacción mutua verbal”.
Un destino en la misma oficina del DAO
Además, el abogado de González insinúa que fue la propia víctima quien pidió un destino en la misma oficina del DAO y por eso pide que el Ministerio de Interior aclare si en la solicitud de traslado ella misma eligió ese destino. “Evitando que se atribuya a mi mandante un supuesto hecho que no le corresponde”.

Por último, se queja de que el abogado de la víctima haya intervenido hasta en 20 medios de comunicación diferentes “engordando” la supuesta trascendencia de la interpretación que hace del contenido del audio finalmente aportado al procedimiento” y habla de contradicción al querer limitar a las partes el acceso a los audios en sede judicial “el acceso a una prueba esencial, a la misma vez que se alimenta públicamente -desde la propia parte que realiza la solicitud- un juicio paralelo”, zanja.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.
