El 70% de las denuncias registradas en el canal prioritario de la Agencia Española de Protección de Datos corresponden a violencia digital contra mujeres. El dato forma parte del informe Violencia digital contra las mujeres: diagnóstico y hoja de ruta, publicado por el Ministerio de Igualdad, que traza un mapa de cómo la violencia machista se ha trasladado y adaptado al entorno digital.
El documento parte de una premisa clara: internet no es un espacio neutral. La digitalización masiva —con tasas de uso que superan el 95% entre la población de 16 a 74 años— no ha eliminado las desigualdades estructurales, sino que las reproduce y, en muchos casos, las amplifica. La menor presencia de mujeres en el diseño tecnológico, la lógica de la economía de la atención y los sistemas algorítmicos que priorizan la polarización generan un entorno especialmente propicio para la expansión del discurso de odio.

El 80% de las mujeres jóvenes entre 16 y 24 años ha experimentado acoso en redes sociales
En el estudio, la violencia digital se define como cualquier acto cometido, facilitado o amplificado por tecnologías que cause daños físicos, sexuales, psicológicos, económicos o políticos. No se limita al insulto ocasional. Incluye acoso reiterado, amenazas, difusión no consentida de imágenes íntimas, publicación de datos personales con intención intimidatoria, manipulación de contenidos mediante inteligencia artificial —como los llamados “deepfakes” sexuales— y campañas coordinadas de desinformación o descrédito.
El fenómeno afecta de forma temprana. La edad media de acceso al primer teléfono móvil ronda los diez años y el uso intensivo de redes sociales comienza en la adolescencia. En ese contexto, una de cada cinco niñas en la Unión Europea ha sufrido abuso sexual online. En España, el 80% de las mujeres jóvenes entre 16 y 24 años afirma haber experimentado acoso en redes sociales.
Periodistas, políticas, comunicadoras y jóvenes
El impacto es particularmente severo en mujeres con presencia pública. Más de la mitad de las europarlamentarias ha sufrido violencia en internet y casi la mitad ha recibido amenazas de muerte o violación. Entre las periodistas, el porcentaje supera el 70%. Los ataques suelen estar sexualizados, centrarse en la apariencia física o en la vida privada y perseguir un objetivo disciplinador: expulsar a las mujeres del debate público.
La “manosfera”, también se analiza en el estudio, ese ecosistema internacional de comunidades digitales con discursos antifeministas y misóginos que actúan de forma coordinada y encuentran en la lógica algorítmica un aliado para amplificar sus mensajes. Estas dinámicas no solo generan daño individual, sino que producen un efecto desaliento: muchas mujeres optan por autocensurarse o abandonar espacios de participación digital.
La consecuencia trasciende el ámbito personal. El documento advierte de que la violencia digital tiene un impacto directo en la calidad democrática. Si una parte de la ciudadanía se retira del debate público por miedo al acoso o a la humillación, el pluralismo se empobrece y se debilita la representación.

Controlar a las grandes plataformas
El diagnóstico recoge además algunos consensos y tensiones. Existe acuerdo en que la violencia digital contra las mujeres es una forma de violencia de género y que exige una respuesta institucional.
La hoja de ruta propuesta pasa por integrar plenamente el entorno digital en las políticas contra la violencia de género, reforzar la obligación de diligencia de las grandes plataformas, mejorar la transparencia algorítmica, agilizar la retirada de contenidos ilícitos, impulsar la educación digital y la coeducación desde edades tempranas y fortalecer la investigación con indicadores más precisos y estudios longitudinales.
La cifra del 70% no es un dato aislado. Es la expresión estadística de un fenómeno más amplio: la violencia machista también se ha digitalizado. Y garantizar la igualdad en internet, concluye el informe, es hoy una condición imprescindible para la salud democrática.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.
