Cuando te apuñala tu pareja y el juzgado lo deja en libertad

El juzgado de Marchena dejó en libertad provisional al hombre detenido por apuñalar a su pareja en Arahal (Sevilla)

Hay quien piensa que, si una mujer acusa a un hombre de maltratarla, él pierde la presunción de inocencia; que basta con señalarlo para que lo condenen y acabe en prisión. Pero son mitos, leyendas urbanas. En la práctica, no es tan sencillo que un juez decrete prisión provisional. Un hombre puede ser detenido por apuñalar a su pareja y quedar en libertad provisional al día siguiente.

Eso es lo que ha ocurrido en Arahal (Sevilla). En la madrugada del pasado domingo 18 de octubre, una vecina escuchó gritos y llamadas de auxilio en una vivienda de la calle Paradas y avisó a la Policía Local. Cuando los agentes llegaron, encontraron a la mujer, de 35 años, herida con un cuchillo. Su pareja la había apuñalado. Fue trasladada al Hospital Virgen de Valme.

El hombre, de 38 años, opuso resistencia durante la detención. Incluso uno de los agentes sufrió lesiones leves. Aun así, el lunes el juzgado de Marchena acordó su puesta en libertad provisional, con la prohibición de comunicarse con la mujer y de aproximarse a menos de 200 metros. La investigación continúa abierta.

En Tortosa, quedó en libertad mientras ella seguía ingresada

No es la única vez este año que un hombre acusado de agredir gravemente a su pareja ha quedado en libertad provisional. En marzo, en Tortosa, una mujer ingresó en estado grave tras una agresión atribuida a su pareja. El juzgado dejó al hombre en libertad mientras ella seguía hospitalizada. Murió días después. Los informes forenses vincularon su muerte con las lesiones y el acusado volvió a ser detenido e ingresó en prisión provisional.

“La orden de alejamiento es un papel”

En Arahal, el hombre quedó en libertad provisional con la prohibición de acercarse a la mujer a menos de 200 metros. El médico forense y exdelegado del Gobierno contra la Violencia de Género Miguel Lorente sostiene que la eficacia de estas medidas depende de la voluntad del agresor. “No depende del instrumento, sino de cómo yo me comporto ante el instrumento. Existen medidas para reducir esa voluntad de la agresión, pero dependemos de que ellos cumplan lo que dice un papel”.

Si el agresor quebranta la orden y no la mata en ese momento, explica Lorente, el sistema minimiza el riesgo y no actúa con contundencia. “No vale decir que muchos la incumplen y luego no las matan. La situación es objetiva: están asesinando a 60 mujeres cada año”. Para Lorente, quebrantar la orden debería implicar el ingreso directo en prisión.

A esa falta de respuesta común se suma la dificultad de anticipar cómo evoluciona la violencia. La valoración inicial de VioGén, advierte, no siempre capta el riesgo ni su potencial letal.

Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.