España recibirá al Papa León XIV en un contexto de “riesgo alto”. El Ministerio del Interior mantiene al país en Nivel 4 de alerta antiterrorista, el segundo más elevado del sistema. Este nivel implica vigilancia reforzada, análisis permanente de inteligencia y la activación de medidas preventivas adicionales para anticipar cualquier amenaza. La visita del Pontífice, por su visibilidad internacional y la concentración de multitudes, se considera un evento de “interés estratégico”, lo que ha llevado a reforzar todos los dispositivos de seguridad.
En este escenario, las fuentes policiales consultadas insisten en que “no existe el riesgo cero”. La seguridad, subrayan, se trabaja desde la probabilidad, no desde la certeza por lo que ningún dispositivo puede garantizar la “ausencia total de amenazas”, pero sí reducir al máximo la posibilidad de que se materialicen y limitar sus consecuencias si llegaran a producirse.

Con este marco operativo, la visita del Papa León XIV, entre los días 6 y 12 de este mes, movilizará el mayor despliegue de seguridad en los más de dos siglos de historia de la Policía Nacional. La magnitud del operativo -repartido entre Madrid, Cataluña y Canarias- exige un esfuerzo humano y material sin precedentes, así como una coordinación interinstitucional que permita garantizar el normal desarrollo de los actos.
Probabilidades, no certezas
Fuentes policiales consultadas subrayan que en seguridad se trabaja con probabilidades, no con certezas. Por tanto, ningún experto puede afirmar que el riesgo es inexistente.
El operativo para la visita apostólica supone un “reto mayúsculo” para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La profesionalidad y experiencia acumulada, unida al compromiso de miles de agentes, permite afrontar este desafío con las máximas garantías posibles. La coordinación entre Policía Nacional, Guardia Civil y servicios de emergencia es esencial para minimizar vulnerabilidades y asegurar una respuesta inmediata ante cualquier contingencia.

La seguridad, recuerdan las mismas fuentes, debe abordarse desde una perspectiva integral: desde incidentes de orden público hasta riesgos terroristas, ciberamenazas, emergencias sanitarias o problemas derivados de la gestión de multitudes. Todo ello requiere análisis de información, inteligencia, planificación y una vigilancia permanente que comienza mucho antes de que llegue el primer asistente.
“La diferencia entre un dispositivo eficaz y uno insuficiente no es la ausencia total de riesgos -algo imposible-, sino la capacidad de anticiparse a ellos”.
Más de 15.000 agentes participarán en el dispositivo: 9.700 en Madrid, 600 en Barcelona, 1.200 en Las Palmas y 1.000 en Tenerife, además de 2.600 policías en prácticas procedentes de la Escuela Nacional de Policía. La cápsula de protección del Pontífice estará integrada por la Unidad Central de Protección y efectivos del GEO, responsables de su seguridad más inmediata.

El despliegue material también alcanza cifras inéditas. Casi 600 vehículos -incluidos 250 furgones de la UIP, 17 camiones de Caballería, 24 furgones de Guías Caninos, 38 vehículos del GEO y 91 destinados a las cápsulas de protección- se sumarán a un dispositivo aéreo formado por un avión, siete helicópteros y 16 drones. Subsuelo y Protección Ambiental aportará ocho furgones especializados. Además, se instalarán 160 arcos de detección, 162 escáneres, 302 detectores manuales, 43 inhibidores de frecuencia y 40 cámaras de alerta temprana.
El movimiento de unidades hacia Canarias constituye uno de los puntos críticos del operativo. Desde Huelva partieron ya dos barcos rumbo a Las Palmas y Tenerife con 215 agentes, más de 170 vehículos y 16 canes. A ello se sumarán 1.300 agentes más en siete vuelos programados. Entre el 11 y el 12 de junio se realizará un traslado interinsular por barco entre Agaete y Tenerife con 320 agentes, 160 vehículos y cuatro canes. El Ejército del Aire y del Espacio colaborará en el transporte de vehículos pesados como es el papamovil, como los camiones del GOIT y los BMR y 4×4 de la UIP.

Cada sede contará con un CEMAN, una Mesa de Inteligencia y una Célula de Coordinación de Seguridad Aérea, operativas desde el día previo a la llegada del Papa. Desde estos centros se gestionarán incidencias en tiempo real, se analizarán amenazas emergentes y se coordinarán los recursos desplegados. A ello se suma una Célula de Ciberseguridad, ya activa, encargada del ciberpatrullaje y del análisis de información digital para detectar riesgos en el entorno online.
La Policía Nacional recuerda que estará prohibido el uso de drones en las zonas restringidas de Madrid, Barcelona y Canarias. Cualquier vuelo no autorizado -aunque sea recreativo, informativo o privado- será detectado por el sistema SIGLO‑CD, lo que puede derivar en la intervención inmediata, identificación del operador y posibles sanciones administrativas o penales.

