Cine

‘Amarga Navidad’ de Almodóvar emociona en Cannes con una larga ovación

Siete años después de su última película a la competición, el cineasta manchego regresó a la Croisette con su meta-melodrama sobre la creación, el duelo y la memoria que recibió una gran acogida en el Grand Théâtre Lumière

Leonardo Sbaraglia, Pedro Almodovar y Bárbara Lennie asisten al estreno de 'Bitter Christmas' (Amarga Navidad) durante el Festival de Cannes
Leonardo Sbaraglia, Pedro Almodovar y Bárbara Lennie asisten al estreno de 'Amarga Navidad' durante el Festival de Cannes
EFE/TERESA SUAREZ

Pedro Almodóvar volvió el pasado martes a la competición del Festival de Cannes con Amarga Navidad, su nuevo largometraje y su regreso al idioma español tras su debut en inglés. El cineasta manchego, de 76 años, fue recibido en el Grand Théâtre Lumière con una ovación prolongada que distintas crónicas situaron entre los seis minutos y medio y los diez minutos, según el cálculo de cada medio.

La acogida tuvo algo de reencuentro afectuoso con un festival que ha acompañado buena parte de su carrera internacional, pero que todavía le debe la Palma de Oro. Visiblemente emocionado, Almodóvar tomó el micrófono para dirigirse al público y aseguró que “no existe calor como el del público en esta sala”. Ante una platea llena de rostros conocidos, entre ellos Juliette Binoche y Darren Aronofsky, el director confesó que regresar al Lumière era “un sueño” y que echaría de menos ese momento cuando dejara de asistir al festival.

Amarga Navidad plantea una narración a dos tiempos sobre la frontera, cada vez más difusa, entre la vida de un artista y su creación. En la línea temporal de 2026, Leonardo Sbaraglia interpreta a Raúl, un director atravesado por el bloqueo creativo que empieza a incorporar las vidas de su círculo cercano a un nuevo guion. Ese manuscrito dentro de la película traslada al espectador a 2004, donde Elsa, interpretada por Bárbara Lennie, una directora publicitaria que viaja a Lanzarote tras la muerte de su madre.

La crítica ha señalado ya el carácter autorreferencial de la propuesta, una suerte de viaje al interior del universo del propio Almodóvar. La película aborda temas como la finitud, la muerte, la memoria y la creación como forma de resistencia ante el paso del tiempo. Pese a la densidad de esos materiales, conserva la paleta cromática característica del director, un cuidado diseño de producción y una banda sonora de Alberto Iglesias, colaborador habitual del cineasta.

Bárbara Lennie y Vicky Luengo en ‘Amarga Navidad’
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La proyección estuvo interrumpida por varios aplausos espontáneos, algo poco frecuente incluso en Cannes. Uno de los momentos más celebrados llegó a mitad de la película, tras una secuencia construida alrededor de una versión de “La Llorona” de Chavela Vargas. El público también reaccionó con risas a varias bromas sobre la propia industria, incluida una frase dirigida a un personaje: “Netflix ha estado esperándote toda tu vida”. Otro de los momentos destacados llegó cuando Elsa aclaraba que es una cineasta “de culto” solo porque muy poca gente ve sus películas.

Con Amarga Navidad, Almodóvar suma su octava participación en la competición principal de Cannes, una trayectoria que consolida su condición de leyenda del festival. Ya ha ganado allí el premio a mejor dirección por Todo sobre mi madre y el premio a mejor guion por Volver, pero la Palma de Oro continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes de su carrera.

Más allá de lo que decida el jurado, la noche funcionó como una bienvenida afectuosa para Almodóvar. Acompañado por Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia y Rossy de Palma, el director volvió a ocupar el centro emocional de Cannes con una película que prolonga la etapa más íntima y autorreferencial de su filmografía reciente.

La Palma de Oro sigue siendo una cuenta pendiente, pero el calor del Lumière confirmó que su vínculo con la Croisette permanece intacto.

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