Literatura

El caso Ariana Harwicz escala: más de 350 figuras de la cultura denuncian su exclusión en Granada

Más de 350 escritores, artistas, periodistas y personalidades del ámbito cultural han firmado un manifiesto que reclama explicaciones y una reparación pública después de que Ariana Harwicz fuera retirada del programa de Cultur_ALH, una decisión relacionada con su postura contraria al boicot cultural a Israel

GRAFCAT4453. BARCELONA, 01/10/2023.- Torrencial, sin morderse la lengua, la argentina Ariana Harwicz defiende, vehemente, que al escribir hay que estar "dispuesto a todo", algo que plasma en su nuevo título, el ensayo "El ruido de una época", donde sostiene, asimismo, que la "única condición del artista es ser singular e irreductible". EFE/Andreu Dalmau
La escritora argentina Ariana Harwicz.
EFE/Andreu Dalmau

La polémica comenzó cuando la escritora argentina Ariana Harwicz fue informada de que su invitación al Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur_ALH, en Granada, había sido retirada. Harwicz tenía previsto participar el 26 de septiembre en una conversación titulada Oponerse al mundo junto al escritor Jesús Ortega. La dirección del festival tomó la decisión después de recibir una carta de la Red Universitaria por Palestina de Granada y de las objeciones de un club de lectura participante ante sus posiciones públicas contrarias al boicot cultural a Israel. La autora denunció públicamente su exclusión y la atribuyó a presiones ideológicas.

El manifiesto y sus exigencias

La controversia ha provocado ahora una nueva respuesta pública. 352 figuras de la literatura, el pensamiento, el arte y el periodismo han suscrito un manifiesto de solidaridad con Harwicz. Entre los firmantes figuran Fernando Savater, Margo Glantz, Piedad Bonnett, Óscar Tusquets, Andrés Trapiello, Cayetana Álvarez de Toledo, María Negroni, Santiago Roncagliolo, Karina Sainz Borgo, Pola Oloixarac y el exprimer ministro francés Manuel Valls.

La declaración rechaza que las posiciones públicas de un escritor se conviertan en criterio para excluirlo de un encuentro cultural. «Ningún escritor debería ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones públicas», sostiene el texto, que defiende la confrontación de ideas frente a lo que sus firmantes consideran una selección ideológica.

Los firmantes expresan también su preocupación por que determinadas declaraciones de Harwicz hayan circulado, a su juicio, descontextualizadas o sin que la autora haya tenido oportunidad de explicarlas. El documento sostiene que una discrepancia política, por profunda que sea, no debe desembocar en la descalificación personal o la estigmatización.

Además, el manifiesto pide a la dirección de Cultur_ALH que explique con transparencia su decisión, reconozca el perjuicio causado y ofrezca a Harwicz una reparación pública. El documento insiste en que apoyar esa reclamación no implica compartir las opiniones de la escritora y concluye con una defensa del pluralismo y del derecho a disentir.

Quienes respaldan la exclusión

La decisión del festival también ha recibido apoyos. Siete participantes de Cultur_ALH —Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Brenda Navarro y Ángelo Néstore— difundieron un comunicado en el que respaldaban la retirada de Harwicz. Los firmantes situaron el debate no en su obra literaria, sino en sus declaraciones públicas sobre Israel, Palestina y el boicot cultural, y defendieron que la libertad de expresión no implica necesariamente el derecho a participar en cualquier programación cultural.

Desde el ámbito institucional, la Universidad de Granada, que impulsa el festival, se desmarcó de la medida. En un comunicado fechado el 19 de septiembre, precisó que la retirada de la invitación había sido adoptada por la dirección de Cultur_ALH y que no había sido «adoptada, aprobada ni respaldada» por el equipo de gobierno universitario. La UGR manifestó además que no compartía la decisión y reafirmó su compromiso con la libertad de expresión, el pluralismo y el contraste de ideas.

La polémica ha llegado también al terreno diplomático. El embajador de Argentina en España, Wenceslao Bunge Saravia, envió una carta al rector de la UGR, Pedro Mercado Pacheco, en la que pidió que se arbitrasen mecanismos para desagraviar a la escritora y garantizar que no se repitieran situaciones semejantes.

Un debate que va más allá de Granada

Lo que comenzó como una decisión concreta de programación ha terminado abriendo una discusión de mayor alcance sobre los límites del boicot cultural, la libertad de expresión y la responsabilidad de festivales e instituciones a la hora de seleccionar a sus participantes.

El caso enfrenta así dos posiciones distintas: quienes consideran que excluir a un autor por sus opiniones empobrece el pluralismo cultural y quienes defienden que instituciones y festivales tienen derecho a decidir a quién incorporan a sus programas atendiendo también a sus declaraciones públicas. La controversia en torno a Ariana Harwicz muestra hasta qué punto esa frontera se ha convertido en uno de los debates más delicados del panorama cultural contemporáneo.

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