El misterio en torno a los últimos meses de Federico García Lorca se ilumina ahora desde una fuente íntima, guardada durante décadas. Bajo la dirección de Manuel Menchón, el documental La voz quebrada abre por primera vez al público los diarios, cartas y cuadernos personales de Juan Ramírez de Lucas, identificado por los investigadores como el último amor del poeta.
Un tesoro escondido en una maleta
Durante décadas, estos documentos permanecieron como un secreto custodiado por Ramírez de Lucas hasta su muerte, en 2010. En sus escritos, él mismo dejó expresado el motivo por el que deseaba que algún día salieran a la luz: “Estos dolorosos recuerdos no deben quedar solo escondidos en lo más recóndito y secreto de mi vida”. Todo aquello que perteneciera a uno de los más “decisivos, permanentes poetas españoles” contenía un “interés general histórico”.
La importancia de este archivo fue reconocida ya en 2012, cuando el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una iniciativa para preservar los materiales por su extraordinario valor histórico. Sin embargo, pese a aquel respaldo institucional, los documentos nunca llegaron a estar realmente disponibles para el público ni para los investigadores. Hasta ahora.
La voz quebrada se presenta así como una “película documento”, construida a partir de esos diarios como hilo narrativo para explorar los últimos meses de Lorca desde un lugar menos monumental y más íntimo: el de una historia de amor interrumpida por la violencia política y por una sociedad que obligaba a vivir el deseo en secreto.

Una huida truncada
Los archivos revelan un capítulo profundamente personal y trágico. En el verano de 1936, Lorca y Ramírez de Lucas planeaban abandonar España juntos. Su intención era empezar una nueva vida en México, lejos de una sociedad que les obligaba a mantener su relación en secreto. El plan nunca llegó a cumplirse. Semanas después, estalló la Guerra Civil y Lorca fue asesinado en Granada.
El documental plantea así una lectura en tres heridas: la muerte física del poeta, su muerte civil a través de la persecución política y los insultos homófobos, y la “muerte silenciosa” de Ramírez de Lucas, obligado durante décadas a ocultar su duelo bajo el franquismo.
Nuevas imágenes, nueva voz
Más allá de la palabra escrita, La voz quebrada incorpora también descubrimientos visuales de enorme valor. Menchón localizó material inédito de Lorca en movimiento en el archivo privado de la familia del historiador Ramón Menéndez Pidal. El metraje, conservado dentro de una lata de betún, muestra al poeta en 1932, sonriente y viajando en un coche junto a miembros de La Barraca, su compañía teatral universitaria.
Para devolver voz a los pensamientos del poeta, la película cuenta con el actor Álvaro Morte, conocido internacionalmente por La casa de papel, como voz de Lorca. La producción incluye además la primera grabación de Canción de invierno, una composición musical escrita por el poeta durante su adolescencia, con arreglo e interpretación al piano del compositor Iván Palomares.
Producido por K&S Films, Pantalla Partida e Imagine! Films, con participación de RTVE y Canal Sur, el documental tiene previsto su estreno en cines entre otoño y finales de 2026. La fecha posee una carga simbólica evidente: se cumplen 90 años del asesinato de Lorca.
Al ir más allá del símbolo universal, La voz quebrada intenta devolver al primer plano al hombre que quedó sepultado bajo el mito: el poeta enamorado, el joven que quiso huir, la víctima de una violencia que no terminó con su muerte y el recuerdo de quienes tuvieron que sobrevivir en silencio.

