Nos encontramos con Patricia Reguero y Sara Plaza en una de las zonas más ajetreadas de la Feria del Libro de Madrid. Aun así, las dos periodistas hacen un hueco entre el ruido, las casetas y la gente que empieza a llenar el paseo para hablar de libros, memoria, escritura y de un tema difícil de mirar de frente: la violencia sexual contra la infancia.
Reguero y Plaza trabajan en El Salto, donde escriben sobre feminismos, violencias machistas, salud, educación, memoria histórica y derechos. Desde 2019 han seguido juntas casos de madres protectoras, mujeres que decidieron creer a sus hijos e hijas cuando denunciaron violencia sexual y que, al acudir a las instituciones, se encontraron muchas veces con sospecha, desamparo o directamente castigo.
De ese trabajo nace Hija, yo sí te creo (Libros del K.O.), un libro que aborda la violencia sexual contra la infancia y la violencia institucional contra las madres que denuncian. No lo hacen desde la distancia fría del informe, sino desde una mirada periodística atravesada también por la escucha, la experiencia y la conciencia feminista. Ellas mismas hablan de “poner piel” a un material que llevan años investigando.
En la Feria, Plaza recomienda Inmaculada, de María Palau, Marta Gómez y Esther López Barceló, mientras Reguero elige Las guerrilleras, de Monique Wittig. Una no escribe encima de los libros ni bajo amenaza; la otra subraya, dobla páginas y llena los márgenes. En casi todo lo demás, se encuentran.
¿Qué libro recomendaríais a alguien que viene hoy a la Feria sin saber qué comprar?
Sara Plaza: ¿El nuestro? [Risas]. Bueno, yo recomendaría Inmaculada, un libro que acaba de publicar Libros del K.O. y que aborda el Patronato de Protección a la Mujer y una de las muertes que hubo dentro del patronato. Está escrito por tres investigadoras, María Palau, Marta Gómez y Esther López Barceló, y tiene un formato de thriller que engancha. En el fondo, cuenta algo muy importante y muy olvidado.
Patricia Reguero: Yo voy a decir Las guerrilleras, de Monique Wittig, que es una joyita del feminismo que ha recuperado Editorial Tránsito.

¿Qué libro os hizo querer escribir?
Sara Plaza: Yo tengo que decir que a mí quien me enseñó lo que es escribir fue Isabel Allende. No puedo nombrar a otra. Y Paula. Es que lloro cuando pienso en Paula.
Patricia Reguero: Me resulta muy difícil porque para mí escribir siempre fue un sueño, pero no algo que viera como una realidad alcanzable. Cuando pienso en el momento en el que dices “joder, puedo y quiero escribir”, creo que fue leyendo a Silvia Nanclares, que es escritora y profesora de talleres de escritura creativa.
¿Qué tiene la Feria del Libro que no tiene una librería?
Sara Plaza: Yo creo que la Feria del Libro tiene un entorno de personas que se congregan en torno a los libros de manera masiva, y eso es excepcional. Ocurre una vez al año en una ciudad como Madrid y permite también conocer pequeñas librerías que quizás desconoces en tu día a día. Acercarte a ellas también sirve para que sobrevivan.
Patricia Reguero: Yo diría que tiene abundancia y posibilidad de descubrimiento. No me he dado una vuelta todavía, pero el año pasado había una zona de editoriales independientes donde de repente las tenías todas juntas, con sus editoras y sus libreras. Es muy interesante ir saludando. Según veníamos, hemos saludado a los libreros de La Imprenta, por ejemplo, y ahora habrá que ir haciendo un poco de paseíllo a ver a quién te encuentras.
¿De qué tema os cuesta más escribir?
Sara Plaza: Del que hemos escrito. La violencia sexual contra la infancia y la violencia institucional hacia las madres que denuncian esa violencia. Por lo menos a mí es lo que más me cuesta escribir.
Patricia Reguero: Pues a mí, paradójicamente, aunque haya escrito un libro de autoficción, me cuesta escribir sobre mí misma. Es complicado.
¿Qué autora o libro os ha acompañado más últimamente?
Sara Plaza: Estoy cautivada por Tocan a muerto, de Laura Vivar. Es un libro reciente que recupera la voz de nuestras abuelas y retrata los crímenes del franquismo en la España rural y la represión específicamente contra las mujeres.
Patricia Reguero: Han cantado bingo de Lana Corujo. Es una lectura reciente; un libro con el que me he sentido acompañada. Esa es la palabra: acompañada. Al lado de esa narradora y de esa protagonista.
¿Qué tiene que tener un texto para abrir la mente de quien lo lee?
Sara Plaza: Creo que tiene que tener piel. Al final es inevitable. El texto que no tiene piel no atrapa, no engancha y no te invita a empatizar.
Patricia Reguero: A mí me gustan mucho los textos que tienen juego y experimentación. En algunos de los libros que he mencionado antes creo que esto ocurre. Experimentación en el sentido formal, incluso tipográfica. Eso me resulta muy sugerente en un texto.
Hablemos de vuestro libro.
Sara Plaza: En nuestro libro abordamos un melón que aún no está abierto en este país y del que todavía estamos lejos de empatizar con toda su dimensión: la violencia sexual contra la infancia. Llamamos a un MeToo sobre la infancia que aún no se ha dado. Especialmente queremos hacer un homenaje a las madres protectoras, que han sido pioneras en ese MeToo necesario. Frente a todo, decidieron creer a sus hijos y a sus hijas, y luchar para buscar protección. Tras esa lucha, lo único que han conseguido muchas veces es ser criminalizadas, cuando no incluso encarceladas, por intentar protegerlos.
Patricia Reguero: El tema del libro lo llevamos siguiendo muchos años, desde 2019. Teníamos mucho material y muchas reflexiones que nos han ido surgiendo a lo largo de estos años desde nuestro trabajo periodístico. Lo que queríamos era ordenarlo, darle una forma más narrativa y ponerlo en valor. Al final, el formato libro tiene también ese sentido: ponerlo en valor. Y Sara hablaba antes de piel; pues también queríamos poner ahí una capa de piel, que en realidad es la nuestra. Cómo este tema nos ha tocado como periodistas, como madres y como feministas.
Sara Plaza: Y hablaba ella antes de jugar. También hemos intentado jugar un poco.
Subrayar y anotar en los libros: ¿a favor o en contra?
Sara Plaza: Yo estoy en contra.
Patricia Reguero: Completamente a favor. Muy a favor. Subrayar, doblar y, además, con rotuladores.
Sara Plaza: No escribamos encima de un libro, por favor. Es sacrilegio. No, no, no. Un post-it, miles de post-its, de colores, los que quieras.
Patricia Reguero: Subrayar y escribir. Yo escribo en los márgenes.
Sara Plaza: Pues puedes escribir en un post-it.
