La película Yo no moriré de amor, debut en la dirección de Marta Matute, ha sido una de las grandes triunfadoras de la 29ª edición del Festival de Málaga. El filme se ha alzado con la Biznaga de Oro a la mejor película y dos Biznagas de Plata para sus intérpretes: la debutante Júlia Mascort, premiada como mejor actriz, y el veterano Tomás del Estal, reconocido como mejor actor de reparto.
Por su parte, Iván & Hadoum, dirigida por Ian de la Rosa y que llegaba al certamen tras ganar el Teddy Award a la mejor película en el Festival de Berlín, ha obtenido la Biznaga de Plata del jurado, otra Biznaga de Plata al mejor guion y una mención especial del jurado para su protagonista, Silver Chicón.
La Biznaga de Plata del público ha recaído en Pioneras, solo querían jugar, de Marta Díaz de Lope Díaz. Las tres películas galardonadas cuentan con la participación de RTVE.
En la sección dedicada al cine latinoamericano, la mexicana El jardín que soñamos, dirigida por Joaquín del Paso, se ha llevado la Biznaga de Oro a la mejor película iberoamericana y la de Plata a la mejor dirección. Por su parte, Hangar Rojo, coproducción entre Chile, Argentina e Italia, ha sumado cuatro premios: mejor interpretación masculina para Nicolás Zárate, mejor montaje, el galardón del jurado de la crítica y el premio del público de El País.

Yo no moriré de amor cuenta la historia de Claudia (Júlia Mascort), una joven de 18 años cuya vida cambia radicalmente cuando su madre enferma. Entre la responsabilidad de cuidar y el deseo de vivir su juventud como cualquier chica de su edad, Claudia intenta adaptarse a una nueva realidad que transformará los vínculos dentro de su familia.
Según explicó la directora, la película tiene un fuerte componente autobiográfico: “Cuando yo tenía 18 años, a mi madre le diagnosticaron demencia frontotemporal. Actualmente, mi padre también padece demencia. Por eso la película habla de identidad, porque la protagonista también está tratando de encontrar la suya”.
Inspiración en Romeo y Julieta
Por su parte, Iván & Hadoum se inspira libremente en Romeo y Julieta. Narra la historia de Iván, un hombre trans que trabaja como carretillero en los almacenes de unos invernaderos del sur de Europa. Contra todo pronóstico, se enamora de Hadoum, una compañera hispano-marroquí de la línea de envasado. Sin embargo, sus respectivas familias se opondrán a su relación.
“El objetivo era contar una historia en la que ser trans no fuera un conflicto ni un trauma, sino simplemente una característica más del personaje”, explica el director. “Algo incluso maravilloso que te permite, como yo lo vivo, transitar y elegir muchas cosas que de otro modo ni siquiera te plantearías, porque se dan por pactadas desde el momento en que naces”.
