Marcar el paso

De las primeras generales españolas a los cazas turcos: mujeres en la cúpula militar

Ya son doce las mujeres que han llegado al generalato en España, 37 años después de su entrada en las Fuerzas Armadas

Imagen de la hombrera de una general de brigada.
Imagen de la hombrera de una general de brigada.

Hay ascensos que son algo más que un cambio de empleo en una hoja de servicios. El de la coronel Özlem İyidilli Karapınar es uno de ellos. Turquía acaba de elevar por primera vez a una mujer al generalato de su Fuerza Aérea. Piloto de combate, ha sido ascendida a general de brigada y se convierte así en la primera mujer en alcanzar el empleo de general dentro de la aviación militar turca. Un ascenso que no solo rompe una barrera histórica, sino que reordena el mapa de la presencia femenina en las Fuerzas Armadas turcas.

La imagen de una mujer con las estrellas de general sobre los hombros sigue teniendo algo de excepcional en algunos ejércitos. En España, sin embargo, esa imagen dejó de ser inédita hace siete años. Desde que Patricia Ortega se convirtió en la primera mujer general de las Fuerzas Armadas españolas, en 2019, la lista no ha dejado de crecer. Ya son 12 las mujeres que han alcanzado el generalato en España.

Patricia Ortega (Madrid, 1963) fue la primera mujer en ingresar en las Fuerzas Armadas 1 de septiembre de 1988.
Efe

En 1988, cuando las mujeres acababan de abrirse paso en las Fuerzas Armadas españolas, Ortega cruzó las puertas de la Academia General Militar. Comenzaba entonces una carrera que la llevaría hasta lo más alto de la jerarquía militar. En julio de 2019, aquella entonces coronel del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejército de Tierra recibió el ascenso a general de brigada. Se convirtió en la primera mujer en alcanzar el generalato en España. Habían pasado 31 años desde su ingreso en las Fuerzas Armadas y más de tres décadas desde que las primeras mujeres comenzaron a recorrer una carrera militar que hasta entonces les había estado vedada.

El fajín que recibió Ortega aquel verano no era solamente el distintivo de un nuevo empleo sino la imagen de hasta dónde podía llegar una generación que había entrado al Ejército cuando todavía no existía ninguna mujer general. Pero siguió subiendo peldaños y en 2022 se convirtió en la primera mujer española en alcanzar el empleo de general de división. Para entonces ya no estaba sola.

María Teresa Llorente Ballesteros, nueva General de Brigada Farmacéutico del Cuerpo Militar de Sanidad fue la 11º en ascender a general.
EMAD

De una, a doce

En 2021 llegó Begoña Aramendía, del Cuerpo Jurídico Militar. Fue la segunda mujer en alcanzar el generalato español. Dos años después, María Teresa Gordillo se convirtió en la tercera. Después fueron llegando nuevas promociones hasta alcanzar las doce mujeres generales actuales.

La lista cuenta, en realidad, una transformación mucho mayor que la de una docena de nombres. Y de doce a una fotografía completamente distinta del poder militar español.

 

Cazas Eurofighter españoles
Cazas Eurofighter españoles del Ala 46
Estado Mayor de la Defensa

Porque las mujeres que han llegado a la cúpula militar de nuestro país no pertenecen a una única especialidad. Hay ingenieras, juristas, interventoras, médicas, farmacéuticas y oficiales de distintas ramas. Sus carreras han transcurrido por caminos diferentes, pero todas han terminado desembocando en una misma escala: la de los generales.

El Ministerio de Defensa señalaba ya en 2019 que las mujeres podían acceder a todos los cuerpos, escalas, empleos y destinos, incluidos los submarinos, los pilotos de caza, las operaciones especiales y la Legión.

Es una diferencia importante respecto a otros ejércitos donde la incorporación femenina se produjo de forma más tardía o quedó durante años limitada a determinados puestos.

Antes que España

España tampoco fue pionera en esta carrera. La primera mujer general de las Fuerzas Armadas estadounidenses fue Anna Mae Hays, ascendida a general de brigada en 1970. Cuatro años después, en 1972, Alene Duerk se convirtió en la primera mujer almirante de la Marina estadounidense.

La estadounidenses fue Anna Mae Hays, ascendida a general de brigada en 1970.

Francia llegó en 1976 con Valérie André, médica, paracaidista y piloto de helicóptero. Fue la primera mujer francesa en alcanzar el generalato después de haber servido en Indochina y Argelia y de haber realizado evacuaciones médicas desde helicópteros en zonas de combate.

Canadá tuvo a su primera general en 1987, cuando Sheila Hellstrom alcanzó el empleo de general de brigada. Había ingresado en la Fuerza Aérea canadiense en los años cincuenta y durante su carrera participó en la apertura de nuevas funciones para las militares.

Australia llegó antes, aunque bastante después de aquellos primeros casos norteamericanos y europeos: Elizabeth Cosson se convirtió en 2007 en la primera mujer del Ejército australiano en alcanzar el empleo de general de división.

¿Por qué Turquía ha tardado tanto?

Sabiha Gökçen, hija adoptiva de Mustafa Kemal Atatürk, se convirtió en una de las primeras mujeres pilotos militares de la historia y en la primera mujer piloto de combate de Turquía. La presencia femenina en la aviación militar, por tanto, no es nueva.

El problema estaba en otro lugar: el acceso de las mujeres a la carrera de oficial y su posterior progresión por la jerarquía militar.

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La coronel-Ozlem-Iyidilli-Karapinar.

La investigación académica sobre las mujeres oficiales turcas distingue precisamente varias etapas. Hubo mujeres vinculadas a la aviación desde los años treinta, pero el acceso a las academias militares se abrió en los años cincuenta y la incorporación de mujeres como oficiales se reanudó con fuerza en los años noventa. Es decir; Turquía podía tener una mujer al mando de un avión mucho antes de tener una mujer con estrellas de general.

Las reformas de Atatürk impulsaron durante el siglo XX una profunda transformación del estatus jurídico y social de las mujeres y presentaron su incorporación a la vida pública como parte del proyecto de modernización del país.

El Ejército, además, ocupó durante décadas un lugar singular en ese proyecto: fue considerado uno de los guardianes de la tradición secular y kemalista de la República. Y es que, aunque tuvo pronto una pionera en la aviación ha tenido que esperar hasta 2026 para colocar por primera vez a una mujer en el generalato de su Fuerza Aérea.

En 2023, Turquía nombró a Gökçen Fırat como su primera mujer almirante. Karapınar llega ahora a las estrellas de general de la Fuerza Aérea. El ascenso de Karapınar no es un gesto aislado, sino el resultado de un proceso que Turquía ha tardado casi un siglo en completar.