Defensa envía 150 efectivos de Canarias a Ceuta para reforzar la vigilancia fronteriza

El nuevo contingente arriba para fortalecer a las Fuerzas Armadas tras 3 semanas de alerta máxima

Militar desplegada en Ceuta
Militar desplegada en Ceuta.
Europa Press

El dispositivo militar en Ceuta crece. Más de 150 soldados procedentes de Canarias se desplazarán hacia la ciudad autónoma para fortalecer un operativo que lleva activo desde finales de julio, cuando miles de personas intentaron entrar de forma masiva tras cruzar la frontera marítima con Marruecos.

El Estado Mayor de la Defensa anunció el envío sin detallar qué unidades específicamente ni cuánto tiempo permanecerán. Lo que sí es claro es que el dispositivo original está sometido a presión: tres semanas de operaciones continuas han agotado a las tropas estacionadas, miles de migrantes permanecen aún en Ceuta y las autoridades habilitaron nuevos centros de acogida. El jueves pasado, fuerzas de seguridad desalojaron la playa del Trampolín donde se concentraban miles de personas.

Defensa mantuvo la vigilancia reforzada incluso después de que un segundo intento anunciado para el 15 de agosto no alcanzara las magnitudes iniciales. La incertidumbre sobre posibles nuevas oleadas justificó mantener alerta elevada. Pero mantener ese nivel de tensión operativa semana tras semana consume efectivos. Los militares desplegados reportaban fatiga tras días de patrullaje continuo, vigilancia de accesos, coordinación con policía.

CEUTA (ESPAÑA), 31/07/2026.- El ejército desplegando en la frontera del Tarajal en Ceuta ante la atenta mirada de los inmigrantes este viernes, donde se han registrado violentos enfrentamientos en los perímetros fronterizos durante su intento de acceder desde Marruecos hacia Ceuta y Melilla. EFE/ Reduan Dris
Imagen del Ejército desplegado en la frontera del Tarajal en Ceuta, ante la mirada de los inmigrantes
Efe

Alojamiento improvisado, problemas reales

El incremento de tropas evidenció un problema que Defensa no anticipaba: dónde alojar a más de cien militares en una ciudad con una infraestructura limitada.

El Ejército utilizó instalaciones antiguas. Una de ellas, la Batería de Costa K-8 en García Aldave, se convirtió en alojamiento temporal. La Unión de Militares de Tropa denunció que las condiciones presentaban deficiencias de mantenimiento e higiene. Sin que Defensa estableciera causalidad directa, poco después surgió un problema sanitario.

Veinticuatro militares contrajeron sarna. Defensa confirmó los casos, activó protocolos de desinfección y comenzó a tratar a los afectados. El Ejército sostuvo que dos de los 24 casos eran anteriores al 30 de julio, es decir, previos a la entrada masiva, y por tanto no guardaban relación con el contacto con migrantes.

Las asociaciones de militares presionaron por transparencia: querían saber qué medidas de prevención se adoptaron, por qué las condiciones de alojamiento presentaban falencias, qué responsabilidades asumía Defensa. La UMT solicitó auditoría de instalaciones y garantías sobre futuras incorporaciones de tropas.

Militares españoles
Militares del ejército español en Ceuta
Europa Press

Un despliegue sin fecha de cierre

La ministra, Margarita Robles, visitó Ceuta recientemente y fue clara: las Fuerzas Armadas permanecerán “el tiempo que sea necesario”. No comprometió cronograma. No definió escenarios de salida. Solo ratificó presencia indefinida.

El nuevo refuerzo permite distribuir carga operativa. 150 soldados frescos significan que las unidades originales pueden rotar, descansar, reducir el desgaste de semanas de vigilancia continua. Pero también evidencia que Defensa no anticipaba un despliegue de esta duración ni magnitud.

Mientras tanto, en Ceuta la situación sigue siendo excepcional. Las autoridades mantienen vigilancia fronteriza reforzada. Fuerzas policiales aún reciben apoyo militar. Y nuevos efectivos llegan a una ciudad donde el alojamiento ya presenta problemas que van más allá de lo táctico.