El domingo 16 de agosto se conoció que un soldado de la Unidad Militar de Emergencias (UME) había fallecido en un incendio en Riglos. Tras el accidente, la Asociación de Tropas y Marinería Española (ATME) emitió un comunicado exigiendo el reconocimiento de “profesión de riesgo” para militares. La asociación puso a disposición de la familia su servicio jurídico.
En su mensaje, ATME planteó una pregunta central: ¿cuántas muertes deben ocurrir antes de que la profesión militar sea reconocida como profesión de riesgo? La asociación subrayó que los militares se exponen diariamente a incendios, inundaciones, operaciones de rescate en pandemia, volcanes, operaciones fronterizas en Ceuta y Melilla, misiones internacionales y crisis naturales, sin que esta exposición reciba reconocimiento administrativo específico.

Reunión sin resultados concretos
En junio, el Ministerio de Defensa convocó a las asociaciones de militares para discutir la implementación del reconocimiento de profesión de riesgo. Según declaraciones de fuentes de ATME, la reunión resultó sin avances tangibles. “El Ministerio nos dijo que había un proyecto avanzado, pero cuando le pedimos que nos lo facilitara por escrito, no nos dieron absolutamente nada. No tenemos conocimiento de cuáles son las líneas que llevará ese proyecto“, afirmó un representante de la asociación.
ATME elevó al Ministerio de Defensa una serie de pautas por escrito para que fueran consideradas en ese proyecto, pero aseguró no haber recibido respuesta. “No hay un interlocutor válido al otro lado. El Ministerio no habla con las asociaciones, no nos informa de nada”, indicó la fuente.

Ausencia del Consejo de Personal
ATME es la única asociación de militares en España que abandonó el Consejo de Personal (COPERFAS) como medida de protesta, decisión que mantiene hace más de cinco años. Según la asociación, el órgano funciona como mecanismo de legitimación de las decisiones del Ministerio sin generar cambios reales.
“El Consejo de Personal es un órgano fallido que solo sirve para blanquear la acción del Ministerio”, sostuvo. La asociación también criticó que la ministra de Defensa, quien es presidenta del Consejo, no asistía desde hace más de cinco años, delegando constantemente en la Subsecretaría de Defensa.
La paradoja del reconocimiento
Hace varios meses, la ministra de Defensa, Margarita Robles afirmó que estaba “Redactando un proyecto para que las Fuerzas Armadas y, por tanto, la Guardia Civil, sean también una profesión de riesgo”. Sin embargo, cuando ocurren fallecidos en el cumplimiento del deber, el tema de la profesión de riesgo no se menciona en los comunicados oficiales, afirma la fuente.
“Es irónico. Los propios dirigentes afirman categoróricamente el riesgo que asumimos una y otra vez, pero cuando hay un fallecido no hablan del riesgo. No les interesa“, afirma ATME. La asociación subrayó que cada vez que ocurre un fallecido, ella es la única que lo menciona públicamente y exige el reconocimiento inmediato.

La posición de ATME
Según sus declaraciones, ATME mantenía una postura intransigente: “No vamos a acudir al Consejo de Personal con este formato hasta que se modifique, hasta que tengamos certezas auténticas de que se van a llevar a cabo nuestras exigencias”. La asociación demandó que el reconocimiento de profesión de riesgo fuera resuelto en 24 horas.

