Las mujeres, cada vez más, tienen presencia en las Fuerzas Armadas y han pasado a tener un mayor protagonismo en las bases militares más importantes de España. Desde la Base Aérea de Morón, donde fue testigo del primer vuelo de una mujer en un caza Eurofighter, Elena Gutiérrez. Hasta los hangares de Harrier en la Base Naval de Rota, donde los nombres de Ana Villalobos simbolizan el servicio y la vocación.
Un Eurofighter bajo el mando femenino
En la historia de la aviación militar española, encontramos grandes nombres que han servido de ejemplo para muchas mujeres en España. Entre ellas se encuentran nombres como Loreto Gutiérrez Hurtado, primera mujer en ascender a general de brigada en el Ejército del Aire y del Espacio; Rosa María García-Malea, la primera mujer piloto de caza y parte de la Patrulla Águila.
Entre esos grandes nombres aparece Elena Gutiérrez, la primera mujer española en pilotar en solitario el caza más importante de las FFAA españolas, un Eurofighter. Originaria de Zaragoza y con 29 años, es un ejemplo para todas las mujeres.

La teniente voló el caza a mediados del 2020; un año y medio después, pasó a formar parte del Ala 11, con base en Morón de la Frontera (Sevilla). A raíz de esa enorme hazaña, Elena formó parte de la Policía Aérea Reforzada (eAP) de la OTAN en el mar Negro, en Bulgaria, donde, en esa ocasión, España desplegó un destacamento de cazas para proteger el espacio aéreo aliado, cuando la guerra entre Rusia y Ucrania apenas llevaba unos meses.
Para lograr ese objetivo, la teniente Gutiérrez tuvo que pasar muchos años de preparación y formación. Además, tiempo después de pertenecer al Ala 11, su formación continuaba debido a la complejidad de las aeronaves. Finalmente, desde el 2024 se incorporó como instructora de vuelo en la Academia General del Aire de San Javier.
La veteranía
38 años desde que la mujer ingresó en las Fuerzas Armadas: cada mujer cuenta con una historia de evolución, esfuerzo e integración. Ana Villalobos Pastor lleva casi tres décadas de servicio en la Armada Española. Ingresó en las Fuerzas Armadas en mayo de 1997, en una época en la que la figura de la mujer era vista con otros ojos.

En sus inicios, Ana comenzó como mecánica en el buque Aragón y se consolidó tras años de servicio en la fragata Almirante Juan de Borbón (F-102), en Ferrol. Tras ascender a cabo primero, aterrizó en la Base Naval de Rota, donde se encarga del mantenimiento de los aviones Harrier de la Armada. Hoy en día sigue con sus labores de mantenimiento y con las reparaciones de los Harrier en Rota.
España y el “no”
Esta última semana, las bases de Morón y Rota han llamado la atención de todos los españoles por no brindar ayuda a más de 10 aviones de las FFAA estadounidenses. La postura del gobierno de Sánchez y el no al gobierno de Trump en su guerra contra Irán han puesto de relieve un acuerdo que está próximo a cumplir 40 años.

Este convenio concede a Estados Unidos el uso de determinadas instalaciones de apoyo y de autorizaciones en el territorio español. Teniendo eso presente, existe un mecanismo jurídico, firmado durante la Guerra Fría, más exactamente en 1988, que dictamina el uso de ese acuerdo: “para objetivos dentro del ámbito bilateral o multilateral del convenio”.
Esta cláusula se ha convertido ahora en la carta principal del gobierno de Sánchez, debido a que, a raíz de esa firma de un acuerdo de casi 40 años, ha podido negarse a abastecer a los aviones cisterna estadounidenses. Este hecho ha dejado en evidencia que, a pesar de que los Estados Unidos pueden hacer uso de la base, el control y el dominio pertenecen a España.
