Juegos Paralímpicos

Audrey Pascual recuerda la figura de su abuelo tras ganar el oro: “Me llamaba ‘number one’ y por fin lo soy”

La madrileña suma su segunda medalla en estos Juegos y aún le quedan tres pruebas más en las que aspira ganar

Audrey Pascual sujeta su medalla de oro obtenida en la prueba 'Supergigante'
@paralimpicos

Audrey Pascual entra en la historia del deporte español. La esquiadora logró la medalla de oro en supergigante en los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina. Es el primer oro para una deportista española en unos Juegos Paralímpicos de Invierno desde el que Jon Santacana ganó en el descenso para atletas con discapacidad visual en Sochi 2014 y de una mujer española desde Nagano 1998.

Segunda medalla en Cortina d’Ampezzo

Dos días después de subirse al podio para recoger una plata en descenso, Audrey Pascual, de 21 años, sumó su segunda medalla de los Juegos. Tras ser la mejor en supergigante con un tiempo de 1:17.82, acompañada en el podio por la japonesa Momoka Muraoka, plata, y la china Sitong Liu, bronce.

La española inició el descenso la segunda, por detrás de la china Wenjing Zhang, que fue descalificada al no terminar la carrera. Hizo una carrera limpia, sin errores y asegurando las curvas para no perder el equilibro. Su buen crono obligó a sus rivales a arriesgar para mejorar ese tiempo.

Una de esas rivales era la alemana Anna-Lena Forster, gran dominadora del circuito los últimos años y que también aspiraba al oro. Salió la quinta y fue descalificada al salirse de la pista en el descenso, poniendo en bandeja el triunfo a la española.

“Creo que se pasan más nervios abajo, cuando sales de las primeras, que antes de salir arriba. Al final bajas sin tener referencia de nada y estás esperando a ver qué hacen las demás. Cuando he visto que la alemana, en ese salto, ha cogido una dirección demasiado recta, dije “no puede ser, no me lo puedo creer. Me puse a gritar emocionada: ‘mamá'”, declaró la madrileña, al termino de la carrera, en la zona mixta de la pista de Cortina.

La figura de su abuelo

Audrey tiene una discapacidad física tras nacer sin tibias por una agenesia bilateral, una malformación congénita poco frecuente. La madrileña de 21 años que compite en la categoría de esquiadoras sentadas siempre ha sentido cerca el apoyo de su familia, en concreto de su abuelo, que falleció y siempre la llamaba “number one”, algo de lo que “por fin” puede presumir.

“Me acuerdo de mi familia, que me lleva apoyando un montón de tiempo, y de mi abuelo, que decía que había que ser la “number one”. De hecho él me llamaba “number one”, así que por fin lo soy y me estará viendo desde el cielo. También me acuerdo de mis patrocinadores, que son otra parte de mi familia, y la federación, que apostó por mí“, señaló.

“Recuérdame que esto me gusta”

Otra parte muy importante en el proceso de Audrey ha sido su entrenador, Jimmy Hernández. Ha trabajado con él  prácticamente desde que empezó su carrera en el esquí adaptado. Es una pieza fundamental en su preparación técnica para competiciones de alto nivel, como el súpergigante.

“Antes de salir, le digo a mi entrenador que me recuerde que esto me gusta, que me gusta competir, que estoy aquí porque quiero y que hay que disfrutar de la bajada”, confesó la joven esquiadora española, que también agradeció el trabajo de su psicóloga, Cristina.

La deportista Audrey Pascual en los Juegos Paralímpicos.
@audreypascual

“Llevamos trabajando bastante tiempo juntos. Ayer hablé con ella y le dije que yo misma estaba sorprendida de lo tranquila que estaba. Sé que estoy en unos Juegos Paralímpicos pero tengo la mentalidad de que hay que hacer lo mismo que llevo haciendo toda la temporada, solo que hay gradas y son unos Juegos. No es nada nuevo al final“, apuntó.

La ambición de Audrey

De momento, Audrey lleva una plata en descenso y un oro en supergigante. La quedan tres pruebas más en las que aspira a medalla.

“Espero que haya que pagar exceso de equipaje por las maletas. Sé que estoy entre las mejores en todas las disciplinas. Mi papel es ir a por todas y ojalá se cumpla también el pleno. Es complicado pero lo voy a intentar”, comentó la esquiadora española, preocupada por la prueba combinada de mañana.

“Estoy un poco preocupada, entre comillas, porque como siga haciendo tanto calor, la segunda manga la nieve estará bastante blanda. A ver qué dicen en la reunión, igual intentan poner sal. No lo sé, pero bueno, eso ya son problemas del futuro. Ahora a disfrutar“.

TAGS DE ESTA NOTICIA