El liderato de la Liga F tenía una nueva prueba en el Johan Cruyff. El Barça se presentaba ante su público con la oportunidad de asestar otro golpe a la clasificación después del tropiezo del Real Madrid en Lezama, donde las blancas no habían pasado del empate frente al Athletic. Enfrente esperaba un Madrid CFF asentado en la tercera plaza y dispuesto a discutirle el protagonismo al vigente campeón. Las azulgranas, que habían arrancado el campeonato a un ritmo prácticamente inalcanzable, buscaban prolongar su dominio y aprovechar el escenario para dar un paso más hacia el título. El Johan Cruyff, con 2.572 espectadores en sus gradas, se preparaba para otra tarde de fútbol azulgrana.
Dos zarpazos antes del descanso
El guion arrancó sin demasiados sobresaltos. El Barça asumió el mando del balón, fiel a su propuesta, pero le costó traducir su dominio en ocasiones claras ante un Madrid CFF bien plantado, que trató de no limitarse a defender y también buscó sus opciones cuando encontró espacios. Las azulgranas tuvieron que armarse de paciencia para encontrar la grieta en el entramado defensivo madrileño, pero cuando apareció, el partido cambió de golpe.
El primer aviso serio acabó en gol en el minuto 40. Esmee Brugts aprovechó una carambola dentro del área, propiciada por un resbalón de la defensa visitante, para hacerse con el balón y conectar un potente remate que terminó en el fondo de la red. El tanto abrió el camino y el Barça no quiso dejar escapar la oportunidad de ampliar su renta antes de pasar por vestuarios. En la última acción de la primera mitad, una brillante combinación colectiva encontró a Ewa Pajor, que culminó la jugada con un disparo alto y contundente para firmar el segundo. Dos golpes en apenas cinco minutos que dejaron al líder con el partido muy encarrilado al descanso.

Un vendaval tras el descanso
La segunda mitad comenzó con el mismo guion con el que había terminado la primera. El Barça regresó de los vestuarios decidido a no conceder ninguna opción de reacción al Madrid CFF y pronto encontró la manera de ampliar su ventaja. Una rápida transición ofensiva permitió a las azulgranas plantarse con peligro en el área rival y Julia Martínez, tras recibir un buen pase, se lanzó al suelo para conectar un remate que superó a la guardameta visitante. Un tanto especial para la futbolista, que estrenó así su cuenta goleadora en la presente temporada y elevó el marcador hasta el 3-0.
El conjunto de Pere Romeu no levantó el pie del acelerador. Apenas cinco minutos después, Patri Guijarro se encargó de ponerle todavía más distancia al encuentro con una de esas acciones que llevan su firma. La centrocampista encontró espacio en la frontal y dibujó una rosca perfecta desde fuera del área, imposible de alcanzar para la portera madrileña. El cuarto tanto terminó de desarmar a un Madrid CFF que, pese a sus intentos por competir durante buena parte del encuentro, se había visto superado por la pegada y el ritmo azulgrana.
Y aún faltaba Clàudia Pina. La máxima artillera del campeonato también tuvo su momento de protagonismo y firmó el quinto para redondear la manita azulgrana. Parecía que el marcador ya no se movería, pero el Madrid CFF encontró el premio a su insistencia en los últimos compases. Inés Konan logró batir la portería azulgrana y maquilló el resultado con el 5-1 definitivo. Un tanto que apenas alteró el desenlace de una tarde en la que el FC Barcelona había impuesto su enorme superioridad y convertido el segundo tiempo en otra demostración de pegada.

Reencuentro con cuentas pendientes
La victoria ante el Madrid CFF permite al Barça dar otro golpe en la Liga F. Las azulgranas amplían a cuatro puntos su ventaja sobre el Real Madrid y dejan ya a diez al conjunto madrileño, que llegaba al Johan Cruyff como tercer clasificado. Un triunfo que refuerza todavía más su posición en lo más alto de la tabla y que permite coger confianza para el próximo gran desafío.
El Barça deberá cambiar ahora el chip y centrar toda su atención en Europa. El próximo jueves 12 de noviembre, a las 18:45 horas, recibirá al Arsenal en la cuarta jornada de la Champions League. Será un reencuentro especial entre ambos equipos, que no se han vuelto a cruzar desde la final de Lisboa de 2025, en la que las inglesas se impusieron por 1-0. Las azulgranas, actuales campeonas de Europa, tendrán una nueva oportunidad de medir sus fuerzas ante uno de los grandes rivales del continente.

