Su salida cayó como un jarro de agua fría dentro del Gobierno. “No lo hagas”, respondió el presidente después de que, mientras comparecía en la Diputación Permanente y por sorpresa, Óscar Puente le mandara un mensaje poco antes de anunciar su dimisión. Puente no cumplirá 4 años al frente de Transportes. Tampoco llega, aunque por poco tiempo, a finalizar una legislatura que empezó paradójicamente con el como protagonista, cuando Sánchez, en su sesión de investidura, le relegó la réplica a Feijóo.
Todo apuntaba a convertirse en “el ministro del momento”. Desde entonces, se convirtió en el brazo armado del Ejecutivo en redes sociales e incluso dentro de Ferraz se coqueteaba con la idea de que fuera el encargado de sustituir a Sánchez como líder y secretario general del Partido socialista.
Sánchez aceptó “con gratitud y respeto” la decisión y encargó de forma transitoria, hasta la formación del nuevo Gobierno, las competencias de Transportes al vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, otro de los nombres que se citaban en las quinielas de sucesión.

¿Y ahora qué?
Su dimisión, tanto del ministerio que dirigía como de las listas socialistas al Congreso, ha hecho que surjan dudas sobre el futuro de abogado vallisoletano que lleva haciendo política desde que en 2004, con tan solo 35 años, comenzara su carrera dentro del PSOE de Valladolid como vicesecretario general provincial.
Tan sólo 3 años después, con 38 ya cumplidos, fue elegido concejal del Ayuntamiento. Un año después se convirtió en el líder de la oposición. Y al siguiente le nombraron secretario general del PSOE en Valladolid. No fue hasta los 46 años (hoy tiene 57) cuando dejó de ejercer la abogacía y pasó a dedicarse plenamente a la política. Y hoy, hay quien dentro del PSOE asegura a este periódico que su dimisión no se traducirá en abandonar la vida política.
Fuentes conocedoras de funcionamiento interno del Ayuntamiento aseguran a este periódico que “en el PSOE le adoran” y creen que va a volver. De hecho, llama la atención que, entre las renuncias presentadas hasta ahora por el exministro, no figure ninguno de sus cargos orgánicos en el PSOE. Puente mantiene tanto la Secretaría General del PSOE de Valladolid como su puesto de vocal en la Comisión Ejecutiva Federal. Dos responsabilidades que le permiten conservar su presencia e influencia en la estructura del partido, tanto en el ámbito provincial como en el nacional.

Lo que piensan en Valladolid
El PSOE de Valladolid lo ha confirmado. Su secretario de Organización, Francisco Ferreira, ha asegurado que Puente seguirá al frente de la federación y ha expresado “respeto total a la decisión que ha establecido el ministro y nuestro secretario general”. Su nombre seguirá además en las papeletas del 29-N, porque la Junta Electoral Provincial no ha aceptado la petición del PSOE de retirarlo, y será Ana Redondo (también vallisoletana y escudera de Puente cuando fue alcalde) quien asuma el protagonismo electoral de la candidatura en la provincia.
Con elecciones municipales en mayo del próximo año y después del batacazo previsto en las generales, desde el PSOE están convencidos que Puente podría actuar como revulsivo en un momento en el que el PP de Valladolid, representado por el senador Julio Carnero, no encara su mejor momento. También ayuda que en el PSOE el líder principal no haya llamado la atención y que su perfil bajo, cada vez más cuestionado, se ponga en la diana con un posible relevo.

En Ferraz rebajan las expectativas
Aunque desde el PSOE en Valladolid conservan la esperanza, en Ferraz son bastante más escépticos y creen que la gestión del accidente de Urda le pasará factura a tal nivel que le será imposible retomar la política, aunque sea a nivel provincial. “Él lo pretenderá, pero no creo que pueda. Habrá imputaciones y líos legales varios sobre su gestión”, aseguran desde el partido a Artículo14.
Queda, además, la vía judicial. Vox presentó el 29 de octubre ante el Tribunal Supremo una querella contra Puente por presuntos delitos de homicidio y lesiones por imprudencia grave, por comisión por omisión, que el alto tribunal debe decidir si admite, mientras la investigación del accidente, bajo secreto de sumario, la lleva el juzgado número 2 de Orgaz (Toledo).

