LIGA F

El Real Madrid tira de épica para asaltar el liderato y presionar al Barça

El Real Madrid sufrió ante el Costa Adeje Tenerife, pero reaccionó a tiempo para remontar y llevarse los tres puntos con los goles de Beerensteyn, Schröder y Bruun

Signe Bruun celebrando
Signe Bruun celebra el gol de la remontada que coloca líder al Real Madrid.
EFE/ Sergio Pérez

El Real Madrid convirtió una tarde que amenazaba con torcerse en una victoria de enorme valor. El conjunto blanco remontó al Costa Adeje Tenerife (3-2) en el Alfredo Di Stéfano, en la octava jornada de Liga F Moeve, y aprovechó la cita para meter presión al Barcelona y colocarse líder provisional. No fue el triunfo plácido que podía imaginar el equipo de Pau Quesada ante su afición, sino una prueba de paciencia y resistencia después de marcharse al descanso por detrás en el marcador. Las blancas tuvieron que esperar a la segunda mitad para darle la vuelta a un encuentro que terminó premiando la insistencia madridista. Tres puntos sufridos, pero con recompensa doble: remontada y el liderato momentáneo.

Un Tenerife sólido de inicio

El Real Madrid quiso llevar la batuta desde el inicio, pero se encontró con un Tenerife bien plantado, ordenado y dispuesto a discutirle cada balón. El primer tramo transcurrió entre tanteos, sin que ninguno de los dos equipos consiguiera romper el equilibrio. Linda Caicedo fue la primera en agitar el encuentro. La colombiana encontró el espacio para plantarse mano a mano con Noelia Ramos, que respondió con una intervención de mérito para evitar el tanto. Sin embargo, la acción terminó invalidada y el marcador permaneció intacto. El aviso estaba dado, aunque el partido todavía esperaba a su primera gran sacudida.

Esta llegó en el minuto 22 y tuvo al VAR como protagonista. Un mal control de Mélody Lakrar dejó el balón suelto dentro del área y, en la disputa posterior, Paulina Gramaglia acabó derribada. La colegiada no apreció infracción de primeras, pero la revisión le hizo cambiar de parecer y señalar el punto de penalti. La propia atacante argentina asumió la responsabilidad y, con un buen golpeo desde los once metros, adelantó al conjunto tinerfeño. El gol cambió el paisaje del encuentro: las faltas y las interrupciones fueron ganando terreno a las combinaciones, mientras el Madrid trataba de encontrar una grieta en el entramado visitante.

Las blancas, con más posesión, buscaron una reacción antes del descanso y tuvieron una oportunidad inmejorable en el minuto 35. Sara Däbritz recibió en una posición franca, sola en el área pequeña, pero su intento de colocar el balón se marchó desviado. Fue el reflejo de una primera mitad incómoda para las madridistas: más iniciativa que claridad, más balón que peligro. El Tenerife, sólido como bloque y eficaz en el momento decisivo, hizo valer su ventaja para marcharse a vestuarios con el partido donde quería.

Paulina Gramaglia celebra el gol que adelantó al Tenerife en el marcador
EFE/ Sergio Pérez

Una remontada entre protestas y suspense

Cuando el Real Madrid parecía dispuesto a salir en tromba tras el descanso para darle la vuelta al marcador, llegó un nuevo jarro de agua fría para las blancas. El Costa Adeje Tenerife volvió a golpear a balón parado y Natalia Padilla-Bidas, tras zafarse de su marca, conectó una volea espectacular a la salida de un córner para poner el 0-2. El escenario se complicaba todavía más para las locales, pero el conjunto blanco no bajó los brazos. Una gran acción individual de Lotte Keukelaar terminó con un pase perfecto para Lineth Beerensteyn, recién incorporada tras el descanso, que solo tuvo que empujar el balón para firmar el 1-2 y devolver la esperanza al Madrid.

El tanto espoleó a las blancas, que siguieron buscando el empate en un encuentro cada vez más tenso. Primero, el VAR revisó una posible mano de una defensora del Tenerife dentro del área, pero la colegiada no señaló penalti. La gran polémica llegó en el minuto 79, cuando Felicia Schröder firmó el 2-2. Las jugadoras tinerfeñas protestaron inmediatamente y reclamaron a la árbitra que revisara la acción por un posible fuera de juego previo al remate. Tras varios minutos de incertidumbre y una nueva revisión del VAR, el tanto subió finalmente al marcador, desatando las quejas del conjunto canario. 

Apenas hubo tiempo para asimilarlo: en la jugada siguiente, Linda Caicedo obligó a Noelia Ramos a intervenir con un potente disparo, pero la guardameta no consiguió blocar el balón y Signe Bruun aprovechó el rechace para completar la remontada con el 3-2. El Madrid había pasado de estar dos goles por debajo a ponerse por delante en cuestión de minutos. El añadido de doce minutos todavía dejó otro episodio con el VAR, que revisó una posible pena máxima a favor de las blancas, aunque tampoco esta vez hubo penalti. El Tenerife apretó hasta el final, pero el Real Madrid resistió para sellar una victoria agónica, construida con una reacción fulminante y envuelta en la polémica.

Un golpe de confianza

El Real Madrid se marcha de la octava jornada con una recompensa que hace apenas dos semanas parecía difícil de imaginar. Después del contundente 7-0 encajado ante el Barcelona, las blancas han sabido reaccionar y, con una remontada de carácter ante el Tenerife, se colocan provisionalmente líderes de Liga F. Ahora deberán esperar al resultado del conjunto azulgrana, que recibe al Granada, para saber si cierran la jornada en lo más alto de la clasificación.

La victoria también supone una inyección de confianza para un equipo que necesitaba responder sobre el campo. Levantar un 0-2 en una segunda parte frenética puede servir de impulso para afrontar el siguiente compromiso: el miércoles 28 de octubre, el Madrid visitará al Bayern de Múnich en la tercera jornada de la Champions League, a las 18:45 horas. Las blancas cambian ahora el foco a Europa con la moral reforzada y la sensación de haber encontrado una reacción que puede ser importante para lo que viene.