El partido entre Eibar y Granada que se disputó el pasado domingo 4 de octubre añadió la decimoprimera cartulina roja en lo que llevamos de temporada regular. Tras la expulsión de Sara Martín, el número de jugadoras enviadas a los vestuarios antes de tiempo sigue subiendo a un ritmo nunca antes visto en la historia de la máxima categoría.
Equipos como el FC Barcelona o el Espanyol cerraron la temporada pasada sin obtener ninguna en las 30 jornadas de liga, lo que hace de esas 11 una cifra aún más llamativa. Sólo en el derbi de la jornada 1 entre Real Madrid y Atlético ya se acumularon 2, y en la quinta jornada hasta cinco equipos vieron la roja.
Inevitablemente, llega la pregunta: ¿Cuál es la razón principal para que esto este ocurriendo?
Registros antes del VAR
Se analizarán los inicios de temporada (primeras seis jornadas en este caso), empezando por la 2022/23, año en el cual la competición se volvió oficialmente liga profesional (Liga F). En total, fueron 6 tarjetas rojas a lo largo de las fechas analizadas. Cuatro de las seis cartulinas mostradas fueron en el fin de semana inaugural; además, dos de estas cuatro fueron en el mismo partido y dirigidas al mismo equipo, el Sevilla. En las jornadas tres, cuatro y seis no se registró ninguna expulsión.
El curso 2023/24 tuvo un inicio algo peculiar, pues, a diferencia de la fecha cuatro, el resto sumó exactamente el mismo número de tarjetas rojas: solo una por cada jornada disputada. Por lo tanto, fueron 5 cartulinas repartidas entre Tenerife, Real Sociedad, Sporting de Huelva, Valencia y Real Betis en esas primeras seis fechas del campeonato.
La temporada 2024/25 ha sido, hasta la fecha, una de las campañas que, a lo largo de este lapso de tiempo, ha tenido un arranque más libre de expulsiones. El saldo tras seis fechas disputadas fue de tan solo cuatro tarjetas rojas, dos de estas repartidas durante el mismo partido que se disputó en la Jornada 3 entre Espanyol y Tenerife.
Registros tras la entrada del VAR en la Liga
A partir de la pasada temporada (2025/26), se comenzó a implementar el uso del videoarbitraje (VAR) para los partidos de la liga. Esto en principio hizo creer que el número de tarjetas amarillas y expulsiones, por lógica, iba a subir. Sin embargo, al contrario de lo que se esperaba, las primeras jornadas de liga dejaron el mismo saldo de jugadoras expulsadas que el curso 2022/23: 6 jugadoras enviadas a vestuarios antes de tiempo y un saldo de dos fechas (uno y tres) sin registrar una cartulina roja.

Si bien el número de expulsiones aumentó en comparación con el año anterior, solo tres de las seis cartulinas rojas que se mostraron durante los encuentros fueron revisadas previamente por el VAR. Esto explica que, si bien el videoarbitraje ha ayudado en ocasiones para corregir algunas acciones, no es la principal razón del aumento tan desproporcionado que hemos visto al inicio de este curso 2026/27.
¿Cómo se llegó a este número?
Para la presente temporada, el CTA (Comité Técnico de Árbitros) decidió endurecer los criterios en las Reglas de Juego. Esto explica que las colegiadas este año están castigando de forma mucho más estricta (con roja directa o segunda amarilla) aquellas acciones que detienen un ataque prometedor o que evitan ocasiones manifiestas de gol sin intención genuina de disputar el balón. El margen de permisividad ante las faltas tácticas de último recurso se ha reducido drásticamente.
Si nos detenemos a analizar cada una de las futbolistas que han sido sancionadas con tarjeta roja en este arranque de curso, veremos que la mayoría de ellas son de perfil defensivo, o directamente defensas centrales y carrileras. Acciones bruscas que antes se quedaban en amarilla por ocurrir rápido o lejos del foco principal, ahora son revisadas y elevadas a expulsión. El vídeo no perdona la falta de intencionalidad si hay juego brusco grave.
