China borra con IA a la actriz Zheng Shuang tras el escándalo de la gestación subrogada

Una serie de Zheng Shuang vuelve diez años después con el rostro de la actriz sustituido digitalmente por inteligencia artificial

Zheng Shuang - Cultura
Zheng Shuang en 'Wu Kong' (2017).
IMDb

Una de las series románticas más populares de la televisión china ha regresado diez años después de su estreno, pero con una protagonista aparentemente distinta. La plataforma Youku ha recuperado Love O2O, emitida originalmente en 2016, después de utilizar inteligencia artificial para sustituir el rostro de Zheng Shuang, la actriz que encabezaba su reparto y cuya carrera quedó prácticamente destruida tras uno de los mayores escándalos de la industria audiovisual china.

La operación resulta especialmente llamativa porque la serie no ha sido rodada de nuevo. El cuerpo, los movimientos y buena parte de la interpretación original de Zheng Shuang permanecen en pantalla, pero su cara ha sido reemplazada digitalmente por la de la actriz Wang Zhuyue. El resto del reparto, incluido Yang Yang, continúa siendo esencialmente el mismo que apareció en televisión hace una década.

La producción también ha cambiado de nombre. Love O2O, cuyo título chino original era Weiwei yixiao hen qingcheng, regresó a Youku el pasado 24 de septiembre bajo la denominación Yixiao qingcheng. La nueva versión ha sido además presentada con una mejora de imagen hasta resolución 4K. Wang Zhuyue confirmó públicamente que había autorizado la utilización de su rostro para realizar la sustitución mediante inteligencia artificial.

El escándalo que derrumbó la carrera de Zheng Shuang

Para entender cómo Zheng Shuang ha terminado desapareciendo digitalmente de una serie que protagonizó hay que regresar a enero de 2021. Por entonces era una de las actrices más conocidas de China y llevaba más de una década protagonizando dramas televisivos de enorme popularidad. Su situación cambió bruscamente cuando salió a la luz que ella y su entonces pareja, Zhang Heng, habían recurrido a dos procesos de gestación subrogada en Estados Unidos.

Los dos niños nacieron con apenas unas semanas de diferencia entre diciembre de 2019 y enero de 2020. La controversia adquirió una dimensión mucho mayor después de divulgarse una grabación atribuida a Zheng Shuang, sus padres y la familia de Zhang Heng en la que discutían qué hacer con los embarazos después de que la relación sentimental entre ambos se rompiera.

Las grabaciones fueron difundidas de manera editada, por lo que existen límites a la hora de reconstruir exactamente aquella conversación. Sin embargo, en ellas podía escucharse a una voz atribuida a Zheng Shuang lamentándose de que los embarazos, que se encontraban aproximadamente en el séptimo mes, ya no pudieran interrumpirse. También se planteaban posibilidades como que los niños fueran dados en adopción después de nacer.

El responsable de una de las agencias implicadas aseguró posteriormente que Zheng Shuang había planteado la posibilidad de interrumpir los embarazos cuando ya estaban muy avanzados. El episodio provocó una enorme reacción social en China, donde las instituciones médicas y sus profesionales tienen prohibido realizar procedimientos de gestación subrogada.

El caso convirtió rápidamente a Zheng Shuang en una figura extremadamente controvertida. Marcas internacionales rompieron sus relaciones comerciales con ella y sus producciones comenzaron a desaparecer de las plataformas. Lo que había comenzado como un escándalo relacionado con su vida privada terminó convirtiéndose en un problema profesional de dimensiones mucho mayores.

El fraude fiscal que terminó de cerrar las puertas de la televisión

La caída de Zheng Shuang, sin embargo, no terminó con la controversia por la gestación subrogada. Meses después, las autoridades fiscales chinas abrieron una investigación sobre sus ingresos profesionales y detectaron importantes irregularidades en la tributación de sus contratos como actriz.

La Administración Estatal de Impuestos concluyó en agosto de 2021 que Zheng Shuang había dejado de declarar correctamente 191 millones de yuanes de ingresos obtenidos entre 2019 y 2020. La investigación determinó además que había evadido 45,27 millones de yuanes en impuestos y dejado de abonar otros 26,52 millones. Entre impuestos pendientes, recargos y sanciones, la factura alcanzó los 299 millones de yuanes.

Ese mismo día llegó la decisión que prácticamente hizo desaparecer a Zheng Shuang de la industria audiovisual china. La Administración Estatal de Radio y Televisión comunicó que las cadenas, servicios de vídeo bajo demanda y plataformas digitales no podían volver a invitarla a participar en programas y debían dejar de emitir aquellos en los que ya hubiera intervenido.

La medida generó además un problema económico para productoras y plataformas. Algunas compañías conservaban en sus catálogos producciones ya terminadas en las que Zheng Shuang desempeñaba papeles importantes. El veto hacía prácticamente imposible volver a explotarlas comercialmente sin modificar previamente su contenido.

La inteligencia artificial permite recuperar una serie diez años después

La nueva versión de Love O2O muestra hasta qué punto la inteligencia artificial puede cambiar ahora esa situación. En lugar de volver a rodar treinta episodios, Youku ha recuperado una producción realizada en 2016 y ha eliminado digitalmente el elemento que impedía su regreso: el rostro de Zheng Shuang.

El resultado plantea una situación difícil de imaginar hace apenas unos años. Zheng Shuang continúa físicamente dentro de la serie. Sus movimientos, su posición frente a los demás actores y la interpretación registrada durante el rodaje original siguen formando parte de las imágenes. Lo que ha desaparecido es precisamente aquello que permite reconocerla.

La polémica ha abierto además una discusión que va mucho más allá del caso de Zheng Shuang. La inteligencia artificial permite ahora modificar producciones terminadas para sustituir intérpretes sin necesidad de repetir un rodaje completo, una posibilidad que introduce nuevas preguntas sobre los derechos de imagen, la autoría de una interpretación y la conservación de las obras audiovisuales.

El caso también obliga a introducir una precisión importante ante algunas versiones que circulan por las redes sociales. No existe constancia de que el rostro de Zheng Shuang haya sido sustituido mediante inteligencia artificial en todas sus películas y series. Lo que sí está documentado es el tratamiento realizado sobre Love O2O y los intentos anteriores de distintas producciones por encontrar soluciones digitales al problema creado por su desaparición de la televisión.

Diez años después del rodaje original y cinco después de que la carrera de Zheng Shuang se derrumbara, Love O2O vuelve así a las pantallas con prácticamente todo intacto. El mismo argumento, los mismos escenarios, los mismos actores y una diferencia imposible de ignorar: su protagonista sigue estando dentro de cada escena, pero ya no tiene su propia cara.

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