El Centro Deportivo de Alcalá de Henares vivió este martes una jornada de profunda carga emocional e institucional. Tras la conclusión del encuentro liguero frente al Costa Adeje Tenerife, el feudo rojiblanco se convirtió en el escenario de un emotivo homenaje de despedida a cinco futbolistas de la plantilla que cierran su ciclo en la entidad.
El acto, debido a las lógicas de la programación, se desarrolló de forma íntegra una vez finalizada la retransmisión oficial de televisión, lo que impidió que los aficionados pudieran seguirlo desde sus casas y obligó a que las jugadoras recibieran el calor directo de su afición en la intimidad del estadio.
El preámbulo deportivo y la situación clasificatoria
Antes de dar paso a los reconocimientos, el balón rodó por última vez en casa esta temporada. El Atlético de Madrid firmó un empate 2-2 ante el conjunto tinerfeño en un duelo repleto de alternativas. El cuadro visitante se adelantó en el minuto 19′ por medio de Natalia Ramos Álvarez, pero las colchoneras lograron voltear provisionalmente el marcador gracias a los tantos de Andrea Medina en el tiempo añadido de la primera parte (45’+8′) y de Rosa Otermin al inicio de la segunda mitad (48′). Finalmente, Fatou Dembele estableció las tablas definitivas en el minuto 90’+2′.
Con este reparto de puntos en la penúltima jornada liguera, el Atlético de Madrid concluye su campaña en la 5.ª posición de la tabla, empatado a 51 puntos con el propio Costa Adeje Tenerife. Sin embargo, el criterio de desempate particular —marcado por la derrota rojiblanca por 2-1 en el partido de ida en tierras canarias— relega a las madrileñas por detrás de su rival en la clasificación general.
Un reconocimiento a cinco trayectorias de rojiblanco
Con un emotivo e íntimo homenaje sobre el césped, el club ensalzó la trayectoria de cinco jugadoras que han dejado una impronta innegable en la historia contemporánea del Atlético de Madrid.
Una muestra inequívoca de su importancia en el esquema actual fue que las cinco homenajeadas —Carmen Menayo, Patri Larqué, Andrea Medina, Vilde Bøe Risa y Sheila Guijarro— formaron parte del once titular en el encuentro de ayer ante el conjunto tinerfeño. Todas ellas recibieron el reconocimiento unánime de la estructura institucional por su profesionalidad, su aportación al crecimiento de la sección femenina y un compromiso defendiendo la elástica colchonera que mantuvieron intacto hasta el último pitido inicial.
El emotivo adiós de Carmen Menayo
El discurso más emotivo lo protagonizó Carmen Menayo, referente absoluta del vestuario que se despide de la entidad. La defensora tomó el micrófono visiblemente emocionada para repasar una trayectoria que comenzó siendo apenas una adolescente: “No sabía bien cómo empezar esto, porque como han dicho, tantos años no se resumen en unas pocas palabras, pero voy a intentar ser lo mas breve que puedo. Llegué aquí siendo una niña, y desde ese primer momento supe que esta era mi casa. Y así lo ha sido durante todos estos años. Y cuando alguien se siente en casa, nunca es fácil salir”.
Durante su alocución, Menayo recordó la exigencia y el orgullo que ha supuesto portar la camiseta y la capitanía, ensalzando la figura de la directiva y de los grandes referentes históricos que guiaron sus pasos en la sección: “Me gustaría dar las gracias también, especialmente, a Lola Romero, que hoy me habría gustado que estuviera aquí. Gracias por apostar por mí cuando solo tenía 18 años, por todo el cariño y por todo el trabajo que hacéis para que el Atlético de Madrid femenino crezca en el lugar que se merece y tenga su propio camino”, reflexionaba la segunda capitana del Atlético.
También dar las gracias a Amanda, Meseguer y Silvia Meseguer, porque desde el primer momento entendí el orgullo y la responsabilidad de vestir esta camiseta. Siempre vais a ser un referente para mí y soy la jugadora que hoy soy gracias a lo que he aprendido de vosotras”, añadía.
Además, la central no quiso olvidarse de quienes la acompañaron en los momentos más oscuros de su carrera profesional, agradeciendo “en especial a Iván y a Mark, que son los que me han ayudado con las lesiones de rodilla” y a todo el personal de rendimiento que estuvo con ella “trabajando para llegar a esta temporada en las mejores condiciones”.
Lola Gallardo, portavoz del vestuario
El plano humano y el sentir de la plantilla quedaron perfectamente sintetizados con la intervención de la guardameta Lola Gallardo. La portera tomó la palabra en el centro del campo para dirigirse a los presentes en una noche muy señalada: “Bueno, muchas gracias a todos por venir un martes a estas horas de la noche, para despedir a una jugadora que se lo merece. Muchas gracias”.
Gallardo se dirigió directamente a Menayo para expresar lo difícil que resulta su partida para el grupo: “Sabes que para mí ha sido una semana dura, porque eres una persona súper importante para mí, para el vestuario. Eres ese rayito de luz cuando el vestuario está más jodido; siempre tienes una palabra, un abrazo, un gesto que hace que las compañeras se sientan bien”.
Asimismo, la capitana puso en valor el espíritu de sacrificio de la zaguera para sobreponerse a los contratiempos físicos: “Te has recuperado de dos lesiones súper graves. Has peleado como ninguna, has ido a entrenar más que nadie, y todo por volver a vestir la camiseta del Atleti. Así que, muchas gracias por el ejemplo”.
El acto concluyó con una declaración de intenciones mutua por parte de Gallardo, quien admitió que “en tu nueva etapa te vaya todo genial porque te lo mereces, pero aquí nos dejas un gran vacío. Y tú serás una atletica más y nosotros seremos fans de Menayo. Te queremos mucho”, dando paso a una última y ensordecedora ovación de una grada que brindó su cariño a una futbolista que, en sus propias palabras, se marcha “con el corazón lleno y también con los valores que este club representa, que me han acompañado a lo largo de todos estos años y que me van a acompañar siempre. Tampoco os quepa duda de que el Atleti siempre va a formar parte de mí, así que… ¡Aúpa Atleti!”.
Y con ese último “¡Aúpa Atleti!”, coreado al unísono por la grada y sus compañeras, concluyó una noche que cierra una etapa dorada en Alcalá de Henares, dejando grabado el nombre de Carmen Menayo en la historia viva del club rojiblanco.

