Entrevista

Patricia Padilla, futbolista en Arabia: “Mi madre sintió miedo cuando me vine aquí”

La española lleva un año y medio jugando en el país árabe. "Mucha gente se sorprendería de lo que vivimos aquí", nos comenta

Patricia Padilla, “Padi” como se le conoce en el mundo del fútbol llegó a Arabia Saudí casi por casualidad. “Yo estaba en el Fundación Albacete y el director deportivo, Jacinto, me comentó que se marchaba a Arabia, así que de broma le dije que me llevase con él.

Aquella broma llegó tan lejos que se convirtió en realidad y Patricia hizo las maletas para recalar en el Shabab FC, no sin sentir cierto temor por marcharse a un país del que sabía muy poco. “Miré en internet como vivían las mujeres allí, y hasta mi madre me decía que le daba miedo”, recuerda de unos inicios que para su sorpresa fueron mucho más fáciles de lo esperado. “Me sentí muy arropada y muy bien recibida desde el primer momento” apunta de unos comienzos donde “no hablaba ni inglés”.

Llegué con toda la maleta llena de pantalones largos y al ir a entrenar vi que mis compañeras llevaban pantalón corto sin problema, así que me tuve que ir de compras”, nos cuenta a modo de anécdota.

Ahora, aclimatada cien por cien nos recibe por videollamada (por Telegram porque Whatsapp no está allí activo) desde su piso en Dammam donde se encuentra su actual club el Eastern Flames, el primer equipo femenino del  país y el segundo de la liga saudí por el que pasa. “El del año pasado desapareció”, nos cuenta.

Una cultura diferente

Un país en el que las mujeres hace seis años no podían ir solas por la calle, conducir o tener acceso al deporte que se ha transformado y abierto al mundo. “Aquí están tratando de darle un impulso muy fuerte al fútbol femenino. Se están esforzando mucho y creo que el hecho de que lleguemos aquí nosotras las ayuda muchísimo”, mantiene.

Patricia Padilla en la firma de su contrato por el Eastern Flames
PatriciaPadilla

El otro día salí a correr por la playa con una compañera venezolana del equipo y nos íbamos cruzando con mujeres que iban con el hiyab o a las que sólo se les veían los ojos, pero que nos hacían el signo del pulgar hacia arriba cuando nos veían correr solas. Nosotras íbamos con leggins, pero por respeto. Es su cultura. Yo aquí no me he encontrado todavía nadie que me falte al respeto por mi forma de vestir”, reflexiona con Artículo14.

Una cultura en la que la poligamia por ejemplo está aceptada. “Eso aquí no se ve tanto, de todas las jugadoras del equipo sólo la portera tiene un padre con dos mujeres. Eso pasa si el hombre tiene capacidad económica para mantener a dos mujeres por igual y a todos sus hijos”, nos explica.

Vivir del fútbol

Sobre la fuerte capacidad económica del país, Patricia lo tiene claro. Ella no había podido mantenerse del fútbol después de diez años jugando en España “ahora es la primera vez que puedo vivir del fútbol, antes siempre tenía que trabajar para poder jugar”, comenta.

De sus años en Primera recuerda haber pasado por todos los roles “yo ya sé lo que es jugarlo todo, chupar banquillo… he pasado por todas las situaciones”. En el Levante coincidió con Alba Redondo de la que se alegra especialmente por todos sus logros. “Que haya llegado al Real Madrid, a la Selección, es una demostración de que es una gran trabajadora“.

 

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