Hablar del sueldo en Suiza es hablar de una de esas promesas laborales que, para muchos jóvenes españoles, suenan casi a ficción. Mientras en España la hostelería suele ir asociada a jornadas exigentes y salarios ajustados, al otro lado de la frontera hay quienes aseguran haber encontrado una realidad muy distinta. Es el caso de Ana y Alex, una pareja de españoles que se trasladó hace unos meses al país helvético y que ha decidido mostrar en redes sociales cuánto cobran trabajando como camareros.
Su testimonio ha llamado la atención porque desmonta una idea muy extendida: para obtener un buen sueldo en Suiza no siempre hace falta desempeñar un trabajo altamente cualificado. Ambos explican que siguen buscando empleo relacionado con sus estudios, pero mientras tanto han encontrado en la hostelería una vía para ganar bastante más de lo que percibían o podrían percibir en España en puestos similares.
Trabajar por horas, incluso con contrato fijo
Uno de los aspectos que más sorprende de su experiencia tiene que ver con la forma en la que cobran. Aunque cuentan con contrato fijo o permanente, explican que están bajo el sistema conocido como Stundenlohn, es decir, salario por horas. En la práctica, eso significa que los días festivos, las vacaciones o cualquier jornada no trabajada no se cobran.

Ese matiz es importante para entender cómo funciona el sueldo en Suiza en determinados sectores. No se trata solo de mirar la cifra final de la nómina, sino de comprender que el ingreso puede variar de un mes a otro en función de las horas efectivamente trabajadas. Aun así, incluso con esa variable, las cantidades que muestran siguen resultando muy llamativas para quienes observan la comparación desde España.
Las nóminas de Ana: de más de 4.600 a casi 5.000 euros
La pareja ha enseñado las nóminas correspondientes a varios meses. En noviembre, Ana, que trabaja a jornada completa, percibió 5.068,75 francos suizos brutos, que se tradujeron en 4.232 francos netos. Al cambio que muestran en su relato, eso equivale a 4.643 euros. Alex, por su parte, ingresó ese mismo mes 3.747,75 euros limpios.
Pero el dato más llamativo llegó en diciembre. Ese mes, el sueldo en Suiza de Ana subió todavía más: alcanzó los 5.649 francos suizos brutos y 4.551,95 netos, una cifra equivalente a 4.992 euros. En el caso de Alex, el ingreso fue de 3.890,40 euros. No es extraño que ambos hablen de una capacidad de ahorro mucho mayor de la que tenían antes.
@alexyanaswiss Hola hooola!! Tras muchas preguntas sobre nuestro trabajo y los sueldos aquí en Suiza os traemos nuestro caso real donde llevamos 3 meses trabajando como camarero, la verdad que incluso con eso hay una capacidad de ahorro bastante grande. Mientras tanto, seguimos buscando trabajo de lo que hemos estudiado, ahí sí que es donde se disparan los sueldos!! Nada mal para empezar 🫶🏼🫶🏼cualquier cosita en comentarios!! #suiza #trabajo #sueldo #dinero #fy
Diciembre, además, incorporó un elemento adicional: la paga extra. Según explica Ana, esta estaba prorrateada y, como llevaban poco tiempo trabajando, recibió una cuantía menor de la que podría corresponder en otras circunstancias. Aun así, sumó 437,5 euros extra, una cantidad que ayuda a redondear todavía más la imagen de un mercado laboral muy atractivo para perfiles jóvenes y dispuestos a marcharse fuera.
¿Merece la pena dar el salto?
La conclusión de la pareja es clara. Según cuentan, sí merece la pena irse a Suiza, al menos durante una etapa de la vida. No plantean su experiencia como un destino definitivo ni como el final del camino profesional, sino como una oportunidad. Mientras encuentran trabajo de aquello que estudiaron, la hostelería les permite sostenerse, ahorrar y vivir una etapa en la que el esfuerzo parece tener una recompensa mucho más visible.
Por eso el debate sobre el sueldo en Suiza no se agota en la cifra espectacular de una nómina. También tiene que ver con expectativas, proyectos y decisiones vitales. Para muchos jóvenes españoles, salir fuera ya no responde solo a la necesidad, sino también a la búsqueda de una temporada que les permita acumular dinero, experiencia y cierta sensación de progreso económico.
El caso de Ana y Alex encaja de lleno en esa fotografía. Dos españoles, dos trabajos de camareros y varias nóminas que han despertado envidias, curiosidad y preguntas. Porque, en un momento en el que tantos jóvenes sienten que en España cuesta cada vez más construir un futuro, escuchar que una camarera ha llegado a cobrar casi 5.000 euros en un mes en Suiza no solo llama la atención: también obliga a mirar hacia fuera y preguntarse por qué allí sí parece posible.
