El próximo puente de mayo, que abarca desde el viernes 1 —festividad del Día del Trabajador— hasta el domingo, coincidiendo con el Día de la Madre, estará condicionado por una situación atmosférica inestable en buena parte de España. Los modelos meteorológicos apuntan a la llegada de chubascos y tormentas, especialmente en el norte, nordeste y zonas del este peninsular.
La causa principal será la combinación de varios factores: por un lado, la presencia de altas presiones en el área mediterránea y, por otro, la aproximación de aire frío en altura asociada a una dana situada al noroeste de Galicia. A esto se suma el avance de una vaguada que contribuirá a aumentar la inestabilidad durante el fin de semana.
Viernes 1 de mayo: primeras tormentas en el norte y el este
La jornada del viernes se presenta ya con un ambiente revuelto en amplias zonas del país. Se espera abundante nubosidad y la aparición de chubascos durante la tarde en el interior de la mitad norte y en áreas del este peninsular.
Las precipitaciones podrían ser localmente intensas en puntos del Sistema Ibérico, los Pirineos, la Cordillera Cantábrica y también en sierras del sureste. Regiones como Murcia o áreas del este de Castilla-La Mancha también podrían registrar lluvias destacadas.
Aunque las tormentas no se prevén especialmente eléctricas, sí podrían dejar acumulaciones significativas. En algunas provincias, como Huesca, Teruel o zonas del sureste, se podrían alcanzar registros cercanos a los 20 o 25 litros por metro cuadrado. En general, las precipitaciones tenderán a concentrarse en las horas centrales y primeras de la tarde, con una mejoría progresiva al final del día.

Sábado: aumento de la inestabilidad y lluvias más generalizadas
El sábado marcará un claro empeoramiento del tiempo, sobre todo en la mitad norte peninsular. Las lluvias se extenderán a más territorios y serán más persistentes en comunidades del norte y del interior.
Galicia, la cornisa cantábrica, el norte de Castilla y León, Navarra, La Rioja y Aragón estarán entre las zonas más afectadas. En estos territorios, los acumulados podrían superar los 20 litros por metro cuadrado, con picos más elevados en algunos puntos.
Navarra aparece como una de las áreas donde las precipitaciones podrían ser más abundantes, con registros que incluso podrían rondar los 40 o 50 litros por metro cuadrado en determinadas zonas.
En general, se tratará de lluvias de carácter tormentoso, muchas de ellas generadas por el contraste entre el aire cálido en superficie y el aire frío en capas medias de la atmósfera. Esto favorecerá la aparición de chubascos intensos, sobre todo durante la tarde.
Domingo: la inestabilidad se desplaza hacia el Mediterráneo
De cara al domingo, coincidiendo con el Día de la Madre, la situación no mejorará. Al contrario, la inestabilidad tenderá a extenderse hacia el este y el área mediterránea.
Las lluvias afectarán a buena parte de la vertiente cantábrica, el nordeste peninsular y el arco mediterráneo, además de Baleares. Comunidades como Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia o Aragón podrían registrar precipitaciones destacadas.

En muchas de estas zonas se esperan acumulaciones de entre 10 y 30 litros por metro cuadrado, aunque en puntos concretos —como el norte de Navarra, zonas de Aragón o Baleares— podrían alcanzarse cifras cercanas a los 40 litros.
Un puente marcado por la variabilidad
En conjunto, todo apunta a un puente de mayo dominado por la variabilidad atmosférica. Aunque no lloverá de forma continua, sí habrá episodios de chubascos y tormentas en amplias zonas del país, especialmente por las tardes.
Las regiones del norte, nordeste y este serán las que tengan mayor probabilidad de precipitaciones, mientras que otras zonas podrían experimentar intervalos más tranquilos.
Ante este escenario, se recomienda consultar la previsión actualizada en cada comunidad, ya que la evolución de las tormentas puede ser cambiante. En cualquier caso, el paraguas se perfila como un compañero habitual para quienes planeen desplazamientos durante estos días festivos.
