Marta, su marido y sus hijos se mudaron a Dubái en 2013 por motivos laborales. Desde entonces han vivido en un lugar “en donde siempre nos hemos sentido muy seguros“. Eso cambió el sábado por la tarde, cuando estando en la playa escucharon una explosión y a continuación llegaron los mensajes a su móvil.
Aunque en un principio no quisieron alarmarse, pronto “empezaron a sonar más explosiones de estas que son las interrupciones a a los misiles y ya recogimos, nos fuimos y en el coche ya vimos el comunicado de la embajada. Llegamos a casa e intentamos un poco tranquilizar a los niños”. Esa noche fue la más dura “en mi casa se oían muchas explosiones fuertes que hacían temblar los cristales, la puerta se abre y se cierra, era bastante impactante”.

De nuevo los mensajes de los móviles tenían nuevas indicaciones “nos ponía que te metieras en un sitio a resguardo porque estábamos siendo atacados por misiles. Así que decidimos bajar a la planta baja de la casa para estar más seguros“, nos explica. “Algunos de nuestros conocidos que viven en plantas altas bajaron a los parkings a pasar la noche por ese mismo motivo”.
Calma tensa
“Mi hija mediana de diez años es la que más asustada está, es la que más lo está verbalizando de los tres, nosotros tratamos de transmitirles tranquilidad, aunque es una calma tensa, el sistema nervioso está en alerta“, comenta a Artículo14.

Marta y su familia tratan de enviar un mensaje para sus seres queridos. “Para mí, lo peor ha sido el miedo o la inquietud que puedan estar viviendo nuestras familias desde España”, pero sobre todo tratan de no perder los nervios en una situación que nadie sabe como acabará. “El pánico no te lleva a ningún sitio”.
A la mañana siguiente, la recomendación era no salir de casa “aunque no era un confinamiento como el de la pandemia, era más bien el consejo que te daban. Los colegios nos dijeron que permanecerían cerrados hasta el miércoles aunque parece que serán más días”, explica.

El trabajo de Marta como fisioterapeuta le ha hecho tener que ir a trabajar presencial: “Una paciente no ha cancelado, como casi todos los demás, y he ido a tratarla a la clínica. Hay menos gente por la calle, menos coches, pero los supermercados y restaurantes siguen abiertos. En algunos trabajos ya están pidiendo presencialidad”, nos explica de una situación en la que se ha mantenido informada sobre todo a través de medios locales “sobre todo sigo al Dubai Media Office, que ofrecen la información tanto en árabe como en inglés, mi sensación es que no nos están ocultando información, que están siendo bastante claros”.
Sin querer salir del país
Para Marta y su marido, la prioridad en estos momentos no es salir del país, a diferencia de algunos españoles en Dubái. “No me atrevo a salir del país por la frontera. Sinceramente el lugar donde creo que estoy más segura es en mi casa, no quiero salir por tierra del país y el tráfico aéreo está cerrado, lo más sensato es quedarnos y mantener la calma”, asume. “No estamos viendo la situación tan peligrosa como quizá la esté viendo otra gente. Luego están los que lo están llevando super bien, pero son también los que no tienen hijos” .
“Los que residimos aquí, confiamos en el sistema”
“Tampoco es lo mismo que te pille de vacaciones allí, o haciendo escala, que para nosotros que llevamos muchos años aquí, entiendo que para ellos esté siendo más complicado, no conocen el país, no tienen una cadena de gente conocida aquí como tenemos nosotros. Los que residimos aquí confiamos en el sistema“, asegura, quien ya tiene un hogar en Dubái y obligaciones que tampoco pueden abandonar. “No podemos irnos a España sin más. Tenemos cada uno nuestro trabajo, los niños, el colegio, tenemos que seguir pagando la hipoteca”, concluye.
