Kim Snyder, la financiera que enseñó a los pequeños bancos a entender sus datos

En su apuesta por una nueva banca, en febrero de 2019 fundó KlariVis, una de las fintech de mayor crecimiento de Estados Unidos

Durante años Snyder trabajó como directora financiera de un banco comunitario y convivió con la frustración cotidiana de no entender la información que aportan sus clientes pero con tesón y dedicación acabaría creando KlariVis, una de las fintech de mayor crecimiento de Estados Unidos.

Mucho antes de aparecer en la lista de las Female Founders 500 de Inc., mucho antes de levantar una empresa tecnológica valorada por cientos de bancos estadounidenses, Kim Snyder pasaba las tardes buscando datos en las oficinas de un banco entre hojas de cálculo. Su investigación durante su etapa como directora financiera de un pequeño banco comunitario en Virginia, la llevó a ser CEO de KlariVis. “Éramos muy conscientes de que muchas instituciones tenían dificultades para acceder a esa información, lo que hacía imposible actuar sobre ella”, explicó en una entrevista años después.

A diferencia de muchos fundadores tecnológicos, Snyder llegó al emprendimiento desde la contabilidad. Graduada magna cum laude en Administración de Empresas y Contabilidad por la Universidad James Madison, comenzó su carrera profesional en KPMG y más tarde ocupó puestos de responsabilidad en banca comunitaria. Durante más de tres décadas observó cómo los pequeños bancos trataban de competir contra gigantes que disponían de recursos tecnológicos prácticamente inalcanzables. Mientras las grandes entidades invertían millones en inteligencia de negocio, muchos bancos locales cerraban perdiendo el tiempo en redactar informes manuales. Al conocer ese mundo desde dentro, Snyder decidió coger el toro por los cuernos y estudiar cada documento hasta encontrar una brecha por la que cambiar todo el sistema. En su apuesta por una nueva banca, en febrero de 2019 fundó KlariVis. Su idea era reunir toda la información dispersa de una entidad financiera en una sola plataforma para que los directivos pudieran tomar decisiones basadas en datos reales y no en intuiciones o informes incompletos. “Somos banqueros comunitarios veteranos y conocemos de primera mano cuál es la información que los líderes de las entidades financieras necesitan para tomar decisiones oportunas que impulsen los ingresos, gestionen el riesgo y optimicen las operaciones”, admitió.

Para cualquier emprendedor, la llegada de la pandemia fue un desastre y para una empresa joven que intentaba vender tecnología a bancos en medio de una crisis global, todavía más. Sin embargo, la incertidumbre de aquellos momentos hizo que la información por la que apostaba Snyder se volviera aún más valiosa. De repente, los bancos entendían en tiempo real qué estaba ocurriendo con sus clientes, sus depósitos, sus préstamos y su rentabilidad. Aquella solución para los bancos pequeños, terminó siendo una respuesta para la banca. Desde su sede en Roanoke, una ciudad de Virginia alejada de los focos habituales de la innovación tecnológica estadounidense, KlariVis crece a un ritmo sorprendente.

Hoy la plataforma es utilizada por más de 150 instituciones financieras y permite transformar datos dispersos en información accionable para toda la organización. La empresa ha aparecido en la lista Inc. 5000 de compañías de mayor crecimiento, ha sido reconocida como Inc. Power Partner y cuenta con el respaldo de algunas de las principales asociaciones bancarias del país. “Siempre hemos creído que si cuidamos de nuestra gente, ellos cuidarán de nuestros clientes”, afirmó recientemente al conocerse que KlariVis había sido reconocida por cuarto año consecutivo como una de las mejores empresas para trabajar en fintech por American Banker. Snyder habla de confianza cuando se le pregunta por cómo quiere ser recordada. “Estoy increíblemente orgullosa del entorno que hemos creado, uno en el que las personas se sienten empoderadas, valoradas y conectadas con un propósito significativo”, asegura. Quizá tenga que ver con su trayectoria. Antes de ser fundadora fue empleada. Antes de dirigir una empresa tecnológica dirigió equipos financieros. Antes de pensar en escalabilidad pensó en cómo resolver problemas concretos. “Mi prioridad es que los banqueros puedan seguir haciendo lo que mejor saben hacer, pero con toda la información que necesitan al alcance de la mano”, explica.

Con la llegada de la inteligencia artificial y los algoritmos, resulta llamativo que una de las emprendedoras más reconocidas del sector financiero haya construido su éxito sobre la idea de estudiar la información de los clientes de una forma metódica y real.

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