La Confederación Europea de Sindicatos (CES) ha mostrado su apoyo a la huelga general que se celebrará en España el próximo 11 de noviembre y respalda las reivindicaciones de CCOO y UGT de subir salarios que garanticen el acceso a la vivienda, aplicar cláusulas de revisión salarial, renovar la AENC y desbloquear los convenios colectivos.
A través de un comunicado, la CES reconoce que la vivienda “no es un problema exclusivo de España, sino una emergencia europea“, y señala que “los alquileres y los precios de la vivienda suben más rápido que los salarios, tanto porque los fondos de inversión siguen especulando con este derecho básico como porque la inflación ha erosionado el poder adquisitivo, de modo que millones de trabajadoras y trabajadores, en particular jóvenes, ven cómo un derecho básico se convierte en un privilegio”.
“Votar políticas progresistas el 29N”
La CES ha puesto en valor el papel del diálogo social en España bajo el actual Gobierno, destacando logros como el refuerzo del salario mínimo, la reducción de la precariedad laboral, la protección del empleo, la reducción de la jornada y el aumento de las pensiones.
A juicio de la CES, estos avances alcanzados junto a CCOO y UGT demuestran que la negociación colectiva es la herramienta más eficaz para distribuir la prosperidad de forma justa y sirven de modelo para la agenda social en Europa.
Sin embargo, la organización sindical europea advierte de que estas conquistas se encuentran “amenazadas” por el auge de la extrema derecha y sus aliados, a quienes acusa de atacar los derechos laborales y sindicales. En este sentido, la CES alerta además de que no puede haber una democracia “sólida” sin sindicatos fuertes ni derechos laborales.
En el contexto de las elecciones generales convocadas en España para el 29 de noviembre, la Confederación Europea de Sindicatos señala que “lo que está en juego es si se sigue avanzando por el camino del progreso o se da un paso atrás”.
Por todo ello, la CES ha hecho un llamamiento explícito al electorado español para apoyar las políticas progresistas, al tiempo que ha instado a la patronal y a las administraciones públicas a garantizar salarios que cubran las necesidades básicas.
Asimismo, ha reclamado a la Comisión Europea y a los Estados miembros que sitúen la vivienda asequible y el empleo justo en el centro de sus prioridades comunitarias.

