La brecha económica de género sigue siendo una realidad en nuestro país. Entre otros factores, los parones laborales y la mayor esperanza de vida son los que empujan a las mujeres a tener una planificación financiera más dedicada.
Ante estas situaciones, el ahorro conseguido a través de los PIAS han ganado fuerza entre muchas españolas. Las ventajas fiscales que presenta, así como sus opciones flexibles y su liquidez inmediata o gradual, los posicionan como una gran herramienta financiera para muchas personas.
Ahorro y ventajas fiscales del PIAS

Un Plan Individual de Ahorro Sistemático, o PIAS, es un seguro de vida-ahorro. El principal objetivo es realizar aportaciones periódicas, con el fin de complementar la jubilación y acumular capital a medio/largo plazo.
Los rescates del dinero se pueden hacer de manera parcial o total, si bien hay un aspecto clave a tener en cuenta a la hora de buscar la liquidez.
Buena parte de la recomendación del PIAS por parte de los expertos en finanzas reside en que tiene múltiples ventajas fiscales.
Si rescatas el ahorro de tu plan, y han pasado al menos 5 años desde la primera aportación a este, las ganancias están exentas de tributación.
Además, una vez empiezas a “cobrar” ese dinero mensualmente, dependiendo de la edad este tributa menos IRPF. Las mujeres de 60 a 65 años tributan sólo el 24% de la renta recibida. Las de 66 a 69 años, el 20%. Y a partir de los 70, apenas tributan el 8% de la cuantía. Es decir, que puede llegar hasta el 92% del dinero neto al bolsillo.
En cuanto a la inversión recomendada, la constancia es más importante que las cantidades en este seguro. Si es posible, lo ideal es realizar una aportación que busque el tope legal de 240.000 euros en 30 años. No obstante, si esto no es posible, es mejor aportar una cifra baja pero constante que tratar de hacer grandes inversiones ocasionales.
Perfiles PIAS más comunes

Los límites del PIAS son un tanto estrictos: las aportaciones son de hasta 8.000 euros anuales, con un máximo de ahorro de 240.000 euros por titular.
No obstante, existen tres perfiles PIAS altamente atractivos para la mayoría de mujeres. Estos son los siguientes:
| Producto | Perfil de riesgo | Rentabilidad objetivo (2026) | Comisiones de gestión |
| PIAS Estrategia Inversión (Unit Linked) | Dinámico (Renta variable) | 5,5% – 7% | 1,25% – 1,50% |
| PIAS Mixto Moderado | Equilibrado | 3,2% – 4,5% | 0,90% – 1,10% |
| PIAS Garantizado (Interés Técnico) | Conservador | 1,8% – 2,5% | 0,50% – 0,75% |
El primer plan es ideal para mujer de entre 25 y 45 años. La gestión activa aprovecha el interés compuesto a largo plazo, y ofrece las mayores rentabilidades. Si bien, no garantiza todo el capital.
Por parte del plan de Evolución Moderada, se equilibra entre renta fija y variable. Ofrece comisiones más ajustadas, pero con planes de más de 10 años vista, suele ser una opción razonable.
En cuanto a la tercera opción, se presta a mujeres cuya prioridad es la seguridad. La rentabilidad es menor, pero el capital aportado está a buen recaudo. Los expertos suelen recomendarlo cuando queda poco tiempo para la jubilación.
En definitiva, se debe establecer un objetivo teniendo en cuenta las finanzas personales de cada mujer. Un asesor financiero puede ayudarte a dar con la opción más recomendable, si lo consideras necesario. Pero con paciencia, constancia y una evaluación a conciencia, puedes trabajar en un ahorro sólido en tu PIAS.
