Cambios quirúrgicos, pero de calado, en la crisis de Gobierno obligada por la salida de María Jesús Montero. Por primera vez desde la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa, un hombre ocupará la vicepresidencia primera, Carlos Cuerpo, mientras que la cartera de Hacienda recaerá en el hasta ahora secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España.
El presidente del Gobierno se reserva la carta de acometer unos ajustes más profundos para 2027, el que será el gran año electoral. Es una baza que ya minutos después de la remodelación del Consejo de Ministros empezaban a deslizar algunas voces socialistas. “El Gobierno de la remontada y la sorpresa en 2027”, resumía un destacado ministro en los prolegómenos del anuncio del presidente.

Tanto dentro y fuera del Ejecutivo se da por hecho que Sánchez puede tener en su cabeza la intención de reimpulsar su gabinete para llegar a las elecciones generales con mayor fuerza. Un lavado de cara al Ejecutivo, una especie de catarsis, para mover las piezas más desgastadas. Si bien, eso solo está en la cabeza de Sánchez, precisan las fuentes consultadas.
En la cuerda floja, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la de Igualdad, Ana Redondo. Ambos muy señalados en los últimos meses por su papel ante los casos de acoso sexual que rodean al Ejecutivo.
El poder de Cuerpo
Yendo al presente, el movimiento del presidente del Gobierno, encumbrando a Carlos Cuerpo, se entendió internamente como un intento de apostar por la gestión económica ante un contexto internacional lleno de incertidumbres, con la guerra de Irán en plena efervescencia.
El titular de Economía tiene predicamento en las instituciones comunitarias y fue protagonista cuando España tuvo que lanzar su paquete de medidas ante el plan arancelario de Donald Trump. Es, además, el único ministro al que la ciudadanía le otorga un aprobado sobre su gestión.

Cuerpo cuenta con buena aceptación dentro del PP. Varios dirigentes de la cúpula nacional reconocen que se “puede hablar” y “hasta negociar” con el ministro. De hecho, el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, estuvo a punto de llegar a un acuerdo con Cuerpo para sacar adelante el plan de medidas antiaranceles de Trump. Sin embargo, ahora, una vez designado Cuerpo como vicepresidente, la posición oficial del PP fue crítica. “Continuismo y más sanchismo”.
Su enfrentamiento con Díaz
Con su designación, también puede leerse otro mensaje por parte de Pedro Sánchez. El presidente da galones a Cuerpo por encima de Yolanda Díaz, que es la vicepresidenta segunda, y lo hace, precisamente, en un momento álgido de la guerra soterrada entre ambos. Esta vez por el control del registro horario. No queda en el tintero su guerra por la reducción de la jornada laboral.
De hecho, el mensaje de la líder de Sumar al felicitar al nuevo vicepresidente fue toda una declaración de intenciones: “Seguiremos trabajando en la defensa del acuerdo de Gobierno y afrontando los retos que aún tenemos pendientes en nuestro país”.

Ya antaño era Nadia Calviño quien lideraba la misma rivalidad con la dirigente gallega. Cuerpo sigue así los pasos de su antecesora en todo. Tiene el mismo poder que entonces lo tuvo la hoy presidenta del Banco Europeo de Inversiones. “Es uno de los economistas y servidores públicos más brillantes de nuestro país”, aseguró Sánchez tras oficializar su ascenso. “Carlos está haciendo un trabajo excepcional al frente del Ministerio de Economía y estoy convencido de que será un fantástico vicepresidente primero de Economía”, aseguró.
Bolaños en la sombra
Sánchez elige, eso sí, a un perfil menos político para la vicepresidencia primera. En las quinielas, destacaba otro nombre para asumir la vicepresidencia primera, el del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
No pierde poderes el “super ministro”. Seguirá ejerciendo como vicepresidente en la sombra. Controla, de facto, el Consejo de Ministros al presidir la comisión de subsecretarios, el “consejillo de ministros” previo a la reunión de los martes de Sánchez con todo el gabinete. Es la función que sí ejerció en su momento Carmen Calvo como vicepresidenta primera, pero nunca Nadia Calviño o María Jesús Montero.

La cuota valenciana
El perfil elegido para la cartera de Hacienda, el de Arcadi España también guarda en sí mismo otro mensaje político. El hasta ahora secretario de Estado, a las órdenes del ministro de Política Territorial Ángel Víctor Torres, es valenciano de cuna.
El líder socialista refuerza así la cuota valenciana en el Consejo de Ministros -la ministra Diana Morant será la candidata del PSOE en la Comunidad Valenciana- ante unas elecciones autonómicas en las que los socialistas se ven con fuerzas ante un PP que todavía trata de recuperarse electoralmente por las consecuencias de la gestión de Carlos Mazón en la Dana. Sánchez destacó que el nuevo ministro económico es una persona “recta, inteligente, comprometida”. “Experiencia, integridad, solvencia técnica, coherencia, ese es el perfil de este gobierno”, apostilló.
