De momento, tan solo contactos telefónicos. El Gobierno no prevé reuniones presenciales con el Partido Popular ni con con el resto de grupos parlamentarios para articular conjuntamente políticas ante el alza de los precios en la energía o los combustibles, a raíz de la escalada de violencia entre EEUU, Israel e Irán.
El Ejecutivo descarta ahora reunirse presencialmente con los partidos políticos, tras haber anunciado el martes una ronda de contactos dirigida por el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. En la tarde del martes, Félix Bolaños llamó a la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz. Ese contacto, según fuentes del PP, se saldó con la promesa de remitir sus propuestas al Gobierno.
Según estas fuentes, el Ejecutivo no les convocó para una reunión presencial, aunque tampoco estarían dispuestos a acudir de haberse materializado esta oferta. “Ni el Gobierno pide una reunión al PP ni el PP está para fotitos dadas las circunstancias”, sostienen desde el equipo de Alberto Núñez Feijóo.
Inicialmente, La Moncloa y la propia ministra portavoz, Elma Saiz, aludieron a una “ronda de contactos” con los grupos políticos, pero también con los agentes sociales. Y trasladaron que estas interacciones se materializarían en encuentros cara a cara.
De hecho, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, afirmó durante la mañana del miércoles, en Radio Nacional de España, que está convocado a una reunión el jueves con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, y otros miembros del Ejecutivo, en el marco de esta ronda de consultas.
El PP remite sus primeras medidas
Si el lunes los conservadores centraban sus peticiones en tres propuestas fiscales (como la reducción del IVA de la luz del 21 al 10%), este miércoles ya han remitido una tanda de propuestas más amplia.
Los populares han registrado una proposición no de ley en el Congreso y una moción en el Senado con el objetivo de conseguir la revalorización del poder adquisitivo de los ciudadanos y con medidas coyunturales para contrarrestar la subida del precio de la energía en los hogares y en la industria.
También se incluirán medidas para las empresas electrointensivas, no comunicadas el lunes, y una bonificación al gasóleo de uso agrícola y pesquero, clave para dos sectores estratégicos cuya dependencia del combustible es muy elevada y que con más intensidad puede padecer los efectos de una subida del carburante.
