Juanma Moreno no imitará el discurso en materia migratoria del PP nacional. Al revés, impondrá su propio discurso, en el que se observan matices relevantes, como recoge su programa electoral. “Ahora que se habla de prioridades, la nuestra son las personas”, argumenta el barón de barones. Toda una declaración de intenciones de quien se juega su mayoría absoluta en 19 días. Este viernes, arranca la campaña electoral.
Como reconocen en su equipo, Moreno tendrá que lidiar con el eco del ruido nacional, que ha ido a más por los pactos de su partido con Vox en Extremadura y Aragón. Y, en concreto, por la inclusión del principio de “prioridad nacional”, forzado por Santiago Abascal. Si bien, el presidente andaluz está decidido a apartarse del discurso más duro sobre migración.

Su equipo de campaña pretende orillar el debate de la prioridad nacional y encarrilar una campaña “muy andaluza”. Aunque, si es necesario, Moreno no tendrá dudas en alejarse de lo firmado por sus compañeros María Guardiola o Jorge Azcón. “El simplismo de Vox es pueril, populista y falto de realidad y responsabilidad”, se revuelven las fuentes consultadas.
No es baladí que el PP andaluz no quiera entrar en el debate migratorio nacional. Y es que, según los datos con los que cuenta el gobierno regional, Andalucía no está demográficamente tensionada por la llegada de migrantes. De los 8,6 millones de ciudadanos que viven en Andalucía, solo 900.913 son extranjeros, esto es el 10,4% de la población. El principal origen de esta inmigración es europea -entre el 40 y 45%- y con un alto crecimiento de ciudadanos provenientes de América Latina en los últimos año, entre el 25 y el 30%.

Además, en estos momentos, los ciudadanos llegados de fuera son clave de “crecimiento y empleo” para sectores claves como el campo, la hostelería y la construcción, según destacan en la Junta de Andalucía. De hecho, en el Gobierno autonómico consideran “imprescindibles” en el sector agrario a los extranjeros.
Los populares cuentan con otros datos que les hace alejarse también de la lógica nacional y de los discursos que imputan a la migración el colapso de los servicios públicos o del mercado laboral. Según la Encuesta Población Activa del cuarto trimestre, en Andalucía había 403.100 ocupados migrantes sobre un volumen global de ocupados de 3.626.800. De estos 403.100 ocupados, uno de cada cuatro son ciudadanos de la UE y tienen residencia, empleo y negocio en el territorio. “La inmigración no está saturando el mercado laboral andaluz porque la economía está creando empleo y continúa teniendo vacantes sin cubrir”, reza el programa electoral del PP para el 17 de mayo.

Así, desde el Ejecutivo andaluz, se zanja que no tienen un problema con la migración irregular. “Ni somos una comunidad desbordada ni podemos ignorar que el crecimiento económico y demográfico de Andalucía hoy depende en buena medida de la inmigración ordenada”, se argumenta en privado.
El programa electoral
Tal es la fórmula propia que Moreno también lo ha querido dejar plasmado en su programa electoral. Negro sobre blanco, el PP andaluz ha detallado un plan para integrar a la población migrante en el territorio con “empleo, arraigo y políticas coordinadas”. Los populares se comprometen “a impulsar la integración laboral, económica y cultural mediante programas destinados al arraigo, la inserción y la promoción social de personas inmigrantes”.

Además, también se distancia de Génova en cuanto a la posición sobre la regularización de los migrantes. “Forman parte activa de nuestra economía y contribuye de manera directa a la generación de riqueza necesaria para el mantenimiento de los servicios públicos”, zanjan, lejos de los discursos más agoreros del PP que vinculan la regularización con el efecto llamada o la inseguridad.
Para Moreno y su equipo, controlar el mensaje es clave. Por eso intentará evitar que su campaña se nacionalice, y de ahí que se limitará la presencia de dirigentes que no sean del territorio. Solo Alberto Núñez Feijóo y con una caravana paralela pisará Andalucía. De momento, como ya publicó este periódico, sus sondeos internos apuntan a que podría mantener esa mayoría absoluta.
