La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha presentado un nuevo informe ante la jueza de la plaza número 2 del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), que lleva el caso del siniestro ferroviario de Adamuz, que el domingo 18 de enero causó 46 fallecidos y más de 120 heridos, y concluye como causa del descarrilamiento y posterior colisión “la existencia de una rotura de carril a la altura del punto kilométrico 318,681”.
Así lo expone la CIAF en su informe relativo a estudios sobre momento, lugar y hora del accidente, en el que destaca que “no se evidencia en los datos analizados que existan anomalías en ninguno de los dos trenes implicados antes del segundo 19,43:33, momento en el cual el coche 6 del tren Iryo circula a la altura del punto de rotura del hilo exterior de la vía 2”.
Se trata de un informe interno con el objetivo de establecer un marco espacio temporal del suceso. Los datos contenidos son provisionales hasta la redacción del informe final, “pudiendo aparecer durante la investigación nuevos hallazgos que modifiquen las hipótesis tenidas en cuenta para los cálculos efectuados”, según se remarca.
La Guardia Civil avisa a la jueza de “falta de respuesta” de Adif a si la vía era nueva o reciclada
Mientras, la Guardia Civil ha avisado a la jueza de la plaza número 2 del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), que lleva el caso del siniestro ferroviario de Adamuz que el domingo 18 de enero causó 46 fallecidos y más de 120 heridos, de la “falta de respuesta” del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) sobre si la vía era nueva o reciclada.
Según recoge el escrito de “no contestación a la trazabilidad de materiales”, al que ha tenido acceso Europa Press, la Benemérita explica que el día 24 de marzo se ofició a Adif “al objeto de aclarar si los elementos de la vía instalados entre los kilómetros 316 y 320 de la línea Ave 010 (Madrid-Sevilla) eran de nueva instalación o reciclados, concretamente los raíles, balasto y traviesas”.
Asimismo, desde el Instituto Armado “se solicitaba información relativa a la trazabilidad de estos elementos y a la certificación, en caso necesario, de los mismos”, de manera que ante “la falta de respuesta” se comunica a la jueza por “si considera oportuno reiterar la información solicitada”.

Al respecto, la jueza requirió a Adif, a través de una providencia de finales de marzo, que en un plazo de cinco días aclarara y complementara “los hechos y motivos técnicos por los que se procedió a la sustitución del carril de 36 metros de longitud en el punto kilométrico 317,264 de la vía 2”, cercana al punto en el que se produjo el siniestro ferroviario de Adamuz, en el kilómetro 318.
Así, desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) trasladaron que la jueza pidió identificar a la empresa suministradora del carril defectuoso y al responsable de la empresa suministradora que informó del defecto, así como la persona que aconsejó a Adif la sustitución preventiva, y los trabajadores y técnicos de Adif con los que la empresa suministradora y su director técnico “trataron la incidencia y trabajador y/o responsable de Adif que autorizó el cambio de carril”.

Junto a ello, ofició a la Guardia Civil “para que proceda a la práctica de diligencias de investigación para el esclarecimiento de la sustitución del carril de 36 metros de longitud en el punto kilométrico 317,264 de la vía 2 y si el supuesto defecto pudo hacerse extensivo a otros cupones de la vía 1 y vía 2 incluidos en los puntos kilométricos que van desde el 321,098 al 315,974”.
También, la jueza dio un plazo de cinco días a Adif para que certificara ante el órgano judicial “que el nuevo carril instalado cuenta con certificado de calidad y demás constancia documental necesaria para asegurar su trazabilidad”, además de aclarar y complementar “las causas técnicas que motivaron la sustitución de 42 metros de carril de la vía 2 entre los puntos kilométricos 317,300 y 317,342”.

En paralelo, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha presentado un nuevo informe ante la jueza de la plaza número 2 del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), que lleva el caso del siniestro ferroviario de Adamuz, que el domingo 18 de enero causó 46 fallecidos y más de 120 heridos, y concluye como causa del descarrilamiento y posterior colisión “la existencia de una rotura de carril a la altura del punto kilométrico 318,681”.
Así lo expone la CIAF en su informe, al que ha tenido acceso Europa Press, relativo a estudios sobre momento, lugar y hora del accidente, en el que destaca que “no se evidencia en los datos analizados que existan anomalías en ninguno de los dos trenes implicados antes del segundo 19,43:33, momento en el cual el coche 6 del tren Iryo circula a la altura del punto de rotura del hilo exterior de la vía 2”.
Se trata de un informe interno con el objetivo de establecer un marco espacio temporal del suceso. Los datos contenidos son provisionales hasta la redacción del informe final, “pudiendo aparecer durante la investigación nuevos hallazgos que modifiquen las hipótesis tenidas en cuenta para los cálculos efectuados”, según se remarca.
