El líder de Vox, Santiago Abascal, ha planteado una campaña electoral en Castilla y León colmada de actos para acompañar a su candidato, Carlos Pollán, y en la que busca mejorar sus resultados en esa autonomía y atraer a votantes insatisfechos con el PP y el PSOE. El partido repite la estrategia de la campaña electoral en Extremadura y Aragón. Una presencia diaria de su presidente que funcionó en ambas comunidades.
Abascal se traslada a Castilla y León ya desde este viernes, donde visitará Tordesillas (Valladolid) y Burgos. El sábado visitará Guardo (Palencia) y Arroyo de la Encomienda (Valladolid); el lunes Aranda de Duero (Burgos); el martes Ponferrada (León); y el miércoles Palencia, según el calendario difundido por Vox.
Además de los actos programados en el marco de la campaña electoral, el líder de Vox ya ha llevado a cabo varias visitas y mítines en diversas poblaciones castellanoleonesas. Comenzó la precampaña inmediatamente después de las elecciones de Aragón del 8F y ya el lunes 9 se desplazó a Ávila para presentar a Pollán como candidato a la Presidencia de la Junta. Desde entonces, ha protagonizado actos hasta en ocho localidades.
Negociaciones de fondo
La campaña para las elecciones en Castilla y León tiene como telón de fondo el ruido que trasciende de las negociaciones con el PP para conformar gobiernos de coalición en Extremadura y Aragón, actualmente embarrancadas.
Vox parte con buenas perspectivas para estos comicios, pero las encuestas no anticipan que doble su resultado como ha ocurrido en Extremadura y Aragón porque ya parten de un techo alto. En los comicios de 2022 lograron el 17,6% de los votos y 13 escaños y lograron acordar con el PP su integración en el gobierno autonómico. Los de Santiago Abascal rompieron ese ejecutivo en 2024, a raíz de las discrepancias con los ‘populares’ en torno a la acogida de menores migrantes.
La estrategia se centra en equiparar al PP con el PSOE y denunciar que años de políticas bipartidistas han generado los problemas que aquejan a Castilla y León, entre los que destacan trabas a la agricultura, la Agenda 2030 y la inmigración ilegal, a la que culpan de la “inseguridad” y la saturación de los servicios públicos.
