La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado a la expresidenta de Baleares y actual presidenta del Congreso, Francina Armengol, de estar vinculada con otra “trama de corrupción” del Gobierno de la nación por la compra “fraudulenta” de material sanitario en pandemia, y le ha afeado el tono cómplice del exasesor Koldo García: “A mí me llama cariño un asesor y le arranco la cabeza“.
Así lo ha señalado en un encuentro con directivos y representantes de empresas españolas en Bruselas, después de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil haya acreditado en un informe que Armengol acudió en varias ocasiones al exasesor ministerial Koldo García para contactar con el exministro de Transportes José Luis Ábalos, con el objetivo de solucionar cuestiones relativas a la realización de test PCR para permitir el tránsito de viajeros o consultarle sobre mascarillas infantiles durante la pandemia.
La presidenta madrileña ha puesto el foco en que hoy es portada nacional que la tercera autoridad de país esté “vinculada a una de las muchas tramas de corrupción del Gobierno“, esta por la compra de material sanitario durante la pandemia.
“Estamos hablando de casi cuatro millones de euros de dinero público que se habría entregado a una trama en la que un asesor del Gobierno llama cariño a la tercera autoridad del país, a la presidenta del Congreso. A mí me llama cariño un asesor de la Comunidad de Madrid y le arranco la cabeza”, ha aseverado.

Tal como publica este jueves en Artículo14 Carla Acuña tan solo 10 días después de la declaración en el Tribunal Supremo de Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados y expresidenta del Govern Balear, la Guardia Civil pone en entredicho su versión. Los agentes, a través de su informe, dejan en mal lugar las afirmaciones del escrito que envió al Alto Tribunal en calidad de testigo, con obligación de decir verdad, so pena de incurrir en delito de falso testimonio.
Armengol fue citada en el Supremo para aclarar su relación con los acusados por el caso Koldo. En concreto, con el exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama. Al ostentar un alto cargo, pudo testificar a través de un informe leído en la Sala, en el que se desvinculó al completo de los tejemanejes de la trama.
Nunca habló ni con Ábalos ni con Koldo
Aseguró que nunca habló con Ábalos ni con Koldo sobre ninguna contratación de material sanitario y que “quizá” se intercambió algún mensaje con el exasesor, que conoció años después cuando estalló la causa. Si bien, se reafirmó en que no mantuvo con Koldo ninguna conversación sobre la contratación objeto de juicio: “Mientras he sido presidenta de Baleares, nunca he contactado con empresas para encargar o tramitar contrataciones públicas. Por tanto, en esta afirmación, incluyo, claro está, a la sociedad Soluciones de Gestión”, zanjó.

Al contrario de lo dicho por la presidenta de la Cámara, el último informe de la UCO, hecho público este lunes, pone en el foco dos contratos de Baleares con la empresa Soluciones de Gestión por valor de 3,7 millones de euros y 57.700 euros. Y otro de 1,1 millones a Megalab, otra compañía vinculada a Aldama para la venta de pruebas PCR.
Koldo, “correa de transmisión”
Los agentes sitúan a Koldo García como “correa de transmisión” entre Aldama y el Govern Balear. Así las cosas, el 25 de abril se puso en contacto por primera vez con Armengol: “Buenos días presidenta ayer la llamé. Caí en la cuenta de que igual no tiene mi móvil. Soy Koldo García estoy con José Luis Ábalos. Por favor, me llama cuando pueda, gracias”, se presentó.
Los agentes desconocen si se produjo la llamada. Pero horas después Koldo tenía el contacto del Director de Gestión del Servicio de Salud de Balares, Manuel Palomino, diciendo: “Me han dado tu contacto para acceder a 1M de FFP2 a 2,50 ¿Como podría disponer de las fichas técnicas? Para tomar una decisión rápida”. Ese mismo día, los empresarios Víctor de Aldama e Íñigo Rotaeche empezaron a hablar con dirigentes del Govern balear para llevar a cabo la contratación.

Las mascarillas llegaron a Baleares sin un contrato formal firmado. “Incluso antes de que se acordara la tramitación de emergencia de ese suministro en concreto”, apuntan los agentes. Si bien, Armengol se dirigió a Koldo García diciendo “que fue bien” y pidiendo al exasesor un segundo favor: “Por cierto, ¿tú sabes si alguien vende mascarillas infantiles?”, le preguntó. A lo que Koldo García contestó: “Te lo arreglo”.
A las dos horas, le contestó Koldo García: “Presidenta perdone que le moleste tardarían 7 días. El coste es lo que venden, no quieren beneficio en eso. Pueden conseguir un avión ya si quieres hablo con Manuel”. Se refería al Director de Gestión del Servicio de Salud de Balares, Manuel Palomino.
Meses después, en junio de 2020 Armengol recurre de nuevo a Koldo García. Esta vez quiere hablar con Ábalos. En ese momento se luchaba por conseguir un sistema de realización de pruebas PCR para que se pudiera volar de las islas a la península. Megalab, otra de las empresas de la esfera de Aldama, luchaba por llevarse ese contrato: “Necesito hablar con el ministro ¿me puedes ayudar?”, manifestó Armengol a Koldo.

Según los mensajes, consiguió finalmente hablar con el secretario de Estado, Pedro Saura, según rezan las conversaciones con Koldo. “¿Pedro te solucionó?”, le preguntó Koldo. Y Armengol contestó: “Me dijo que lo ve factible (…] el problema es sanidad |…] Pedro lo vio bien”, sentenció.
Tras esta conversación, los agentes concluyen que la expresidenta balear “gracias a la intermediación de Koldo, habría podido hablar con Ábalos, con la intención de solucionar un problema, posiblemente, teniendo en cuenta las conversaciones precedentes, relacionado con los test PCR”.
