Andalucía

Tensión en el Santo Entierro de Sevilla: la Policía denuncia al fiscal de paso y la Hermandad acusa a un agente de actitud intimidatoria

El sindicato CSIF pide la destitución del responsable de la cofradía por desobediencia, mientras la corporación denuncia un trato "desproporcionado" durante el Sábado Santo

Hermandad del Santo Entierro entrando en la Catedral de Sevilla Joaquín Corchero - Europa Press

La jornada del Sábado Santo en Sevilla ha derivado en una polémica entre la Policía Local y la Hermandad del Santo Entierro tras un incidente ocurrido durante el paso de la cofradía por la carrera oficial. El sindicato CSIF ha denunciado por desobediencia a uno de los fiscales de paso y ha solicitado su destitución por supuestamente “mentir“, mientras que la hermandad ha respondido con un comunicado en el que acusa a un agente de mantener una actitud “intimidatoria” y “desproporcionada”.

Los hechos se produjeron durante el discurrir del cortejo por la Avenida de la Constitución, donde, según la Hermandad, se registró un bloqueo prolongado debido a retrasos acumulados ajenos a su organización, provocados por incidencias en el paso de la Hermandad de la Trinidad, que precedía al Santo Entierro.

La versión de la Hermandad: “actitud intimidatoria” y “agarre físico”

En un comunicado oficial difundido el Domingo de Resurrección, la corporación ha defendido que la situación de parón impedía avanzar con normalidad y que, pese a ello, se intentó reorganizar el cortejo para reducir el impacto.

En ese contexto, la Hermandad asegura que un agente de la Policía Local exigió el avance del paso “de forma airada e intimidatoria“, ignorando que el cortejo se encontraba bloqueado por las propias autoridades que lo presidían, entre ellas el alcalde de la ciudad, el arzobispo y representantes militares.

Además, denuncia un episodio de especial gravedad en el que uno de sus fiscales de paso fue objeto de “un airado agarre físico por su túnica” y de una solicitud de identificación que considera “injustificada“, cuando, según su versión, este trataba de mantener el orden del cortejo.

La Hermandad ha subrayado que no puede tolerar  “la falta de respeto hacia sus oficiales y hermanos” y ha insistido en que las molestias ocasionadas al público fueron consecuencia de factores externos y decisiones de seguridad en las que no tuvo capacidad de intervención.

La versión policial: intervención por motivos de seguridad

Fuentes municipales, por su parte, sostienen que la actuación policial respondió a un problema de seguridad generado por la acumulación de público durante el prolongado parón del cortejo en la zona de García de Vinuesa.

Según esta versión, el nerviosismo entre los asistentes con personas que querían cruzar el recorrido obligó a intervenir para abrir el paso y aliviar la presión en ese punto. En ese momento, un agente habría solicitado la colaboración de la hermandad, pero la situación derivó en un enfrentamiento con uno de sus responsables, lo que motivó la petición de documentación.

Desde el sindicato CSIF, además, se ha denunciado una supuesta desobediencia a las indicaciones policiales por parte del fiscal de paso, reclamando su destitución.

Cruce de versiones y tensión en la Semana Santa sevillana

El incidente ha evidenciado la complejidad de la gestión de grandes concentraciones durante la Semana Santa, especialmente en puntos sensibles de la carrera oficial donde confluyen miles de personas.

Mientras la Hermandad insiste en que actuó con responsabilidad y dentro de sus competencias, las fuentes policiales defienden que la intervención fue necesaria para garantizar la seguridad del público.

La polémica, que ha trascendido más allá del ámbito cofrade, deja sobre la mesa el debate sobre la coordinación entre hermandades y fuerzas de seguridad en uno de los eventos más multitudinarios y emblemáticos de Sevilla.