Melania Trump ha reunido este jueves a representantes de Kiev y Moscú para abordar los resultados del alto el fuego humanitario alcanzado a finales de octubre en Oleshki, una localidad de la región de Jersón bajo ocupación rusa. La cita supone un nuevo paso en la implicación diplomática de la esposa de Donald Trump, que ha asumido un papel de intermediaria en determinadas cuestiones humanitarias relacionadas con el conflicto.
El encuentro, convocado por la propia Melania, está previsto para las 11.00 horas de Washington (17.00 en España peninsular).
Durante su intervención, Melania Trump ha reclamado que el entendimiento alcanzado en Oleshki no se limite a una suspensión temporal de los combates, sino que sirva como punto de partida para nuevos acuerdos. “Ahora debemos aprovechar el valor que demostramos en Oleshki para encontrar puntos en común a través de nuestra preocupación compartida por el sufrimiento de personas inocentes”, ha afirmado. La primera dama ha insistido en que “juntos podemos crear algo más duradero que un alto el fuego temporal” y ha agradecido la colaboración de los presidentes Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, sin la cual, según ha señalado, la operación humanitaria no habría sido posible.
La Oficina de la Primera Dama ha destacado el carácter excepcional de la convocatoria, especialmente por tratarse de representantes de dos países que continúan enfrentados militarmente. Según la Casa Blanca, Melania impulsó personalmente los contactos que desembocaron en el acuerdo humanitario, una iniciativa que la Administración estadounidense presenta como un hito en la actividad diplomática de una primera dama.

Los representantes de Rusia y Ucrania
Por parte de Ucrania participa Dmitró Lubinets, defensor del pueblo del país, que confirmó este miércoles su desplazamiento a Washington. Su intervención fue fundamental para organizar la evacuación de habitantes de Oleshki, una operación que permitió a numerosas familias abandonar una localidad sometida a las consecuencias de casi cinco años de ocupación.
Lubinets, de 45 años, ocupa el cargo desde julio de 2022 y ha mantenido contactos con representantes rusos para abordar cuestiones como los prisioneros de guerra, las personas desaparecidas y los menores trasladados durante el conflicto.
Su interlocutora rusa es Yana Lantrátova, responsable de derechos humanos de Rusia, con quien ya colaboró durante la operación humanitaria.
La asistencia de la delegación rusa estaba condicionada por problemas relacionados con los visados. El Kremlin también había planteado la posible participación de Kiril Dmítriev, uno de sus interlocutores con Washington.

Una tregua que ha valido una condecoración
La reunión se celebra apenas un día después de conocerse que Volodímir Zelenski ha distinguido a Melania Trump con la Orden de la Princesa Olga de primer grado por su contribución a la protección de civiles ucranianos.
La pausa humanitaria permitió evacuar a residentes de Oleshki y facilitar operaciones de asistencia en la región de Jersón. También contribuyó a poner a salvo a unos 167 civiles de localidades próximas al río Dniéper bajo control ucraniano.
La primera dama también ha agradecido personalmente el reconocimiento recibido de Ucrania y ha aprovechado su discurso para recordar las consecuencias de la guerra sobre la población infantil. “No hemos nacido para pasar nuestras vidas escondidos aterrorizados, mirando al cielo en busca de drones y misiles o vigilando el suelo por las minas”, ha declarado. Melania ha pedido que la tregua de Oleshki se convierta en “una pequeña chispa que crezca hasta convertirse en una llama duradera de paz”. Además, ha anunciado que ha escrito cartas personales a Putin y Zelenski, que serán entregadas a ambos mandatarios a través de sus respectivos representantes.
La cita coincide, además, con los preparativos de una nueva ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania, prevista para los días 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi. Aunque el encuentro de este jueves tiene un carácter fundamentalmente humanitario, la presencia de representantes de ambos países en Washington adquiere especial relevancia en un momento en el que continúan los esfuerzos internacionales por encontrar una salida negociada a la guerra.

