EE UU abre la puerta al diálogo con Irán mientras Israel amplía su ofensiva

El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, ha asegurado este viernes que podrían celebrarse reuniones con Irán “esta semana” y ha defendido que existen negociaciones en marcha con el régimen iraní

Un simpatizante hutí se encuentra cerca de una gran bandera iraní durante una manifestación en solidaridad con Irán en Saná, Yemen. EFE/EPA/YAHYA ARHAB

La guerra entre Irán y el eje Estados Unidos–Israel avanza sin una hoja de ruta clara y sin saber una fecha exacta del final del conflicto. El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, ha asegurado este viernes que podrían celebrarse reuniones con Irán “esta semana” y ha defendido que existen negociaciones en marcha con el régimen iraní. Durante su intervención en un foro de inversiones en Miami, Witkoff ha sostenido que hay avances en el diálogo y destacó que continúan transitando buques por el estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos estratégicos del conflicto.

No obstante, en el día de hoy el propio Gobierno de Estados Unidos ha reconocido la falta de definición del proceso de negociación de fin del conflicto.

El secretario de Estado, Marco Rubio, ha afirmado que la guerra podría resolverse “en cuestión de semanas” y ha instado a sus aliados a implicarse más para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz.  En cambio, el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha señalado que, según la información que barajan sus “aliados”, la guerra de Irán no solo está lejos de terminar, sino que podría incluso aumentar en intensidad los próximos días, a pesar de la posibilidad de la apertura de negociaciones

El secretadio de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. EFE/EPA/WILL OLIVER / POOL

Pakistán, ¿posible mediador?

El Gobierno paquistaní trabaja para que negociadores de ambas partes puedan reunirse en Islamabad como punto neutral. En esta línea, el primer ministro, Shehbaz Sharif, se ofreció públicamente a mediar entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto, en un mensaje en el que etiquetó al presidente estadounidense, Donald Trump, al enviado especial Steve Witkoff y al ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí.

La iniciativa paquistaní cuenta además con el respaldo de China. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, ha trasladado hoy a su homólogo paquistaní, Ishaq Dar, el apoyo de Pekín a las labores de mediación, reforzando así el papel de Islamabad como posible intermediario en un proceso que, por ahora, carece de una estructura definida.

En una llamada telefónica, el titular de Exteriores chino ha señalado que iniciar conversaciones de paz no es una tarea fácil pero ha recalcado que solo mediante negociaciones se pueden evitar más muertes en Oriente Próximo, que el conflicto se expanda y que la libre navegación vuelva al estrecho de Ormuz.

Choque con los objetivos de Israel

No obstante, el posible avance en las comunicaciones entre Gobierno de Donald Trump con Teherán choca con los objetivos militares del gobierno israelí. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha anunciado que las fuerzas israelíes “intensificarán y expandirán” sus ataques contra Irán, incluyendo operaciones contra infraestructuras y altos cargos del régimen.

Israel también ha retomado bombardeos en Beirut contra objetivos de Hizbulá, mientras que Líbano ha elevado a más de 1.100 los muertos desde el inicio de la ofensiva en marzo. Solo este viernes, al menos 40 personas han fallecido en ataques en ciudades iraníes como Isfahán y Qom, a los que se suman otras 13 víctimas en la provincia de Kermanshah, entre ellas menores.

Un clérigo trabaja en la un edificio atacado en la calle Rajaei del sureño barrio de 13 de Aban que fu bombardeado en la madrugada por Estados Unidos e Israel donde trabajaban desescombrando. EFE/Jaime León

Y, mientras la Administración estadounidense espera una respuesta de Teherán, Israel también ha atacado el día de hoy dos de las principales siderúrgicas del país y, según las Fuerzas de Defensa de Israel, también han destruido una instalación de extracción de uranio en la provincia de Yazd. Unos actos que no están facilitando el acercamiento de Teherán y Estados Unidos.

De hecho, el Ministerio de Exteriores iraní ha denunciado que los ataques se han llevado a cabo “en coordinación” con EE.UU. y ha subrayado que el ataque incumple el plazo para las negociaciones dado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, que extendió hasta el día 6 de abril su ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz a cambio, precisamente, de no atacar sus instalaciones energéticas.

Dos mujeres se encuentran en las cercanías de la calle Rajaei del sureño barrio de 13 de Aban que fue atacado en la madrugada por Estados Unidos e Israel. EFE/Jaime León

Respuesta internacional

En el ámbito internacional, los ministros del G7 han advertido del impacto del conflicto sobre las cadenas de suministro, la energía y la economía global, subrayando la necesidad de coordinación para mitigar sus efectos. De hecho, el foco se centra en el estrecho de Ormuz, que se mantiene como el principal foco de preocupación internacional debido a las consecuencias económicas que puede conllevar.

Además, la ministra de las Fuerzas Armadas francesa, Catherine Vautrin, subrayó que “esta guerra no es la nuestra” y ha defendido la necesidad de garantizar la libertad de navegación en pasos estratégicos como Ormuz, al tiempo que ha recalcado que la ofensiva no fue consensuada con París.