Este 21 de abril, Narges Mohammadi ha cumplido 54 años en prisión. Ya suma 130 días desde su último arresto por su activismo en Irán. En una jornada más privada de su libertad, su cumpleaños entre rejas recuerda que Mohammadi ha dedicado su vida a la democracia, la libertad y los derechos de las mujeres en Irán, a un alto coste.
La ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2023 ha sido detenida en 14 ocasiones, procesada en diez causas y condenada a un total de 44 años de prisión. Ha pasado más de una década encarcelada. Ha soportado al menos 161 días en régimen de aislamiento bajo la práctica conocida como “tortura blanca”. Mohammadi no abraza a sus hijos desde 2015.

Preocupación por la salud de Mohammadi
Hoy permanece en la prisión central de Zanján, en el noroeste del país, en condiciones que su familia y su defensa describen como potencialmente mortales. Las últimas visitas presenciales evidenciaron un deterioro drástico de su salud. Su estado físico se clasifica como “crítico”.
El 24 de marzo, Mohammadi sufrió un infarto en el pabellón de mujeres. Permaneció inconsciente durante más de 75 minutos. Un cardiólogo de Zanján identificó que los fármacos administrados en la prisión contribuyeron al episodio. El especialista rechazó prescribir nuevos tratamientos sin la supervisión del médico de confianza de Mohammadi en el Hospital Pars de Teherán. El entorno de la Premio Nobel advierte de un alto riesgo de que un infarto pueda repetirse.

A ese cuadro se suman síntomas neurológicos tras la detención violenta del 12 de diciembre de 2025, cuando recibió golpes repetidos en cabeza y cuello. La Fundación Narges señala dolores intensos, náuseas, visión doble y pérdida de agudeza visual desde entonces. Describen su incapacidad para leer y fluctuaciones de la presión arterial que comprometen su vida.
Las decisiones administrativas agravan la situación. Un diagnóstico del 6 de febrero de 2026 estableció la necesidad urgente de una angiografía. Las autoridades la trasladaron a Zanján el 10 de febrero sin notificar a su abogado. El Departamento de Inteligencia de Zanján rehúsa asumir su bienestar. Con todo, la presión familiar sólo ha generado amenazas de detención contra sus allegados.

El 4 de marzo, la defensa solicitó libertad por razones médicas, traslado inmediato a Teherán y hospitalización. La fiscalía provincial se declaró incompetente y remitió la decisión a autoridades judiciales en Mashhad y Teherán. Mohammadi sigue en un pabellón sin separación por delitos, junto a reclusas condenadas por crímenes violentos. Su hermano, Hamidreza Mohammadi, informa de que ha sido amenazada de muerte por otras presas. La Fundación denuncia una vulneración del principio de separación y un mecanismo de presión sobre disidentes.
“Homenaje a su valentía”
En marzo, Artículo14 documentó la preocupación por su caso y por miles de presos de conciencia en un contexto de escalada bélica regional y apagón de comunicaciones que dificulta el seguimiento de la población reclusa. La Fundación Narges Mohammadi califica la situación como un riesgo inmediato e irreparable y reclama la intervención de Naciones Unidas y de organismos internacionales de derechos humanos.
On 21 April, we mark the birthday of Narges Mohammadi, who turns 54 today, while spending her 130th day back in prison for her peaceful activism.
Born on 21 April 1972, the Nobel Peace Prize laureate has dedicated her life to the fight for democracy, freedom, and women’s rights… pic.twitter.com/hkyr20hRBz
— Narges Mohammadi | نرگس محمدی (@nargesfnd) April 21, 2026
“En su cumpleaños, rendimos homenaje a su valentía, su fortaleza y su inquebrantable compromiso con la justicia, y seguimos luchando y esperando que recupere su libertad cada día, hasta que sea libre“, concluyen desde la Fundación Narges Mohammadi.
