Escalada

“Operación Furia Épica”: los objetivos de Estados Unidos e Israel en Irán

La ofensiva tiene como objetivo forzar un cambio de régimen para "eliminar las amenazas inminentes del régimen iraní"

Acaba de comenzar la “Operación Furia Épica”, y el epicentro vuelve a situarse en Irán. A primera hora de la mañana, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque coordinado contra territorio iraní, una operación que, según confirmó el presidente Donald Trump, implica ya “operaciones de combate a gran escala”.

El New York Times informa de que la ofensiva responde a una planificación previa y a una estrategia de reparto de objetivos: Israel concentraría sus esfuerzos en la amenaza que considera más inmediata -los misiles balísticos de largo alcance- mientras Washington dirigiría sus ataques contra el programa nuclear iraní y estructuras clave del poder político-militar del país.

Irán
Una imagen satelital facilitada por Maxar Technologies muestra la instalación nuclear de Fordo (Irán)
Efe

Al menos cinco ciudades iraníes alcanzadas

Las consecuencias no tardaron en hacerse visibles. Imágenes difundidas desde Teherán muestran columnas de humo tras explosiones registradas en al menos cinco ciudades, mientras el Ejército de Israel confirmó que Irán respondió con ataques de represalia. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó la ofensiva como “preventiva”, en un contexto de presión creciente de Washington para forzar a Teherán a aceptar un nuevo acuerdo nuclear.

El ataque, iniciado a las 08:10 hora de Tel Aviv, apunta a prolongarse durante varios días e incluye, según fuentes de alto nivel, intentos de golpear a figuras clave del régimen y de la Guardia Revolucionaria. El conflicto, una vez más, entra en una fase abierta y de consecuencias imprevisibles.

Los objetivos, según Trump

“Nuestro objetivo es defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní, un grupo despiadado de personas muy duras y terribles”, aseguró el presidente de Estados Unidos.

Trump calificó a Irán como “el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo” y afirmó que “nunca podrán tener armas nucleares”. Asimismo, Trump instó al pueblo iraní a aprovechar esta oportunidad para “cambiar el régimen”.

En la misma línea, el primer ministro Benjamin Netanyahu, en sus primeras declaraciones sobre los ataques, afirmó en un comunicado que Israel y Estados Unidos “se han embarcado en una operación para eliminar la amenaza existencial que supone el régimen terrorista de Irán”.

En cuanto a la nomenclatura de la misión, el Departamento de Guerra de Estados Unidos la ha denominado “Operación Furia Épica”. Sin embargo, desde Israel, la han denominado “Operación León Rugiente”. “Las FDI y las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos han lanzado una amplia campaña conjunta para debilitar por completo al régimen terrorista iraní y eliminar las amenazas existenciales para el Estado de Israel a lo largo del tiempo. Su objetivo es “debilitar por completo el régimen terrorista iraní y eliminar las amenazas existenciales para el Estado de Israel a lo largo del tiempo”.

“El ataque tuvo como objetivo docenas de objetivos militares y se llevó a cabo como parte de una amplia operación coordinada y conjunta contra el régimen”, informan desde el Ejército hebreo.

La antesala del ataque

El llamamiento de la embajada de EE UU en Israel este viernes, que pidió a todo el personal diplomático a abandonar el país por “razones de seguridad”, encendió todas las alarmas ante la inminencia de un posible ataque en Irán. El embajador norteamericano en Jerusalén, Mike Huckabee, fue claro: “Deberíais hacerlo hoy”, espetó apenas 24 horas antes de la operación “Furia Épica”.

“Concéntrense en conseguir un asiento a cualquier lugar desde donde puedan continuar su viaje a Washington D. C., pero la prioridad será salir del país rápidamente. No hay necesidad de entrar en pánico, pero quienes deseen salir, es importante planificar su salida cuanto antes”, prosiguió Huckabee.

Las protestas con miles de asesinados

La amenaza de un ataque ordenado por Donald Trump contra Irán lleva semanas gestándose. Con el trasfondo de la brutal represión ejercida por el régimen de los ayatolás contra la población civil, que salió a manifestarse a finales de diciembre de 2025 por el desplome de la economía local -con estimaciones que hablan de hasta 30.000 asesinados-, Washington lleva semanas valorando una intervención militar, que justifica por la negativa de Teherán de abandonar su programa nuclear y su continuada producción de misiles balísticos.

Nube de humo en el centro de Teherán tras el ataque israelí
EFE

Si bien el jueves los negociadores de Irán y EE UU volvieron a reunirse en Ginebra con mediación de Omán -con ambas partes destacando progresos en los contactos-, la alerta de Huckabee este viernes forzó un cambió de guion. En Ginebra, tanto el ministro de Exteriores iraní Abbas Araghchi, como los negociadores norteamericanos Jared Kushner y Steve Witkoff, se comprometieron a seguir negociando “tal vez en la próxima semana”.

“Se han logrado nuevos avances en nuestra colaboración diplomática con Estados Unidos. Esta ronda de conversaciones ha sido la más intensa hasta la fecha”, tuiteó Araghchi. Las evaluaciones optimistas parecieron contradecir reportes anteriores sobre la decepción estadounidense por la posición iraní, así como comentarios hechos anónimamente a varios medios de comunicación por altos funcionarios israelíes, apuntando que la brecha entre las partes parecía insalvable y que un ataque estadounidense era cada vez más probable.

El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Effie Defrin, afirmó que el Ejército hebreo sigue de cerca los acontecimientos. “Soy consciente de la sensación de incertidumbre y la tensión que prevalece entre el público a la luz de los acontecimientos regionales. Las FDI están monitoreando de cerca la situación en Irán y están alertas y preparadas para defenderlos”, dijo el viernes, en un mensaje a la ciudadanía.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Truth Social

Es predecible que Israel y bases militares de EE UU en Oriente Medio sean los primeros objetivos de una represalia iraní a  los bombardeos estadounidenses en su territorio. En las últimas semanas, la Administración Trump ordenó un despliegue militar en la región similar al realizado durante la invasión de Irak en 2003, con la llegada del portaviones Gerald R. Ford y cazas de combate.

Al menos nueve aviones cisterna estadounidenses también llegaron al aeropuerto Ben Gurion de Israel la mañana del viernes, según analistas que monitorean datos de seguimiento de vuelos. También el viernes, la firma de inteligencia china MizarVision publicó nuevas imágenes satelitales que muestran el despliegue de aviones de combate F-22 estadounidenses en la base aérea Ovda de la Fuerza Aérea israelí.

La estampida occidental de Irán

En territorio iraní, países occidentales también alertan a su personal diplomático ante la posible escalada. “Canadienses en Irán: debido a las tensiones actuales, las hostilidades en la región podrían reanudarse sin previo aviso. Salgan de Irán ahora si pueden hacerlo de forma segura”, declaró el gobierno canadiense. El gobierno de China también hizo un llamamiento similar ante los “riesgos de seguridad externos”.  Australia también pidió a sus diplomáticos a abandonar Israel y Líbano, y otros países como Polonia, Suecia o India pidieron a sus ciudadanos a abandonar la región. Aerolíneas siguen cancelando o reprogramando vuelos.

La cuestión nuclear

Pese al ligero optimismo que mostraron las partes el jueves, el régimen iraní se ha resistido a las peticiones de Estados Unidos de que detenga todo enriquecimiento de uranio o limite su arsenal de misiles balísticos y su apoyo a milicias proxy en la región. Algunos medios apuntaron a que Teherán aceptaría limitar a una cuota baja el enriquecimiento de uranio -limitado a uso civil- para así llegar a un acuerdo con Washington que evite la guerra. Pero no ha sido así.

Cielo
La defensa antimisiles de Israel intenta interceptar un misil balístico visto sobre Jerusalén (en junio)
Efe

Washington estaría dispuesto a permitir el enriquecimiento de bajo nivel en un reactor de investigación de Teherán, pero insiste en el desmantelamiento total de todas las demás instalaciones nucleares de Irán y la transferencia de todo el uranio enriquecido fuera del país. Durante la “Guerra de los 12 días” entre Irán e Israel, cazas estadounidenses bombardearon y dañaron parte de los reactores nucleares iraníes.

Irán ha negado sistemáticamente que pretenda adquirir armas nucleares. Sin embargo, enriqueció uranio a niveles mucho más elevados de lo necesario para su uso civil, obstruyó la inspección internacional de sus instalaciones nucleares y amplió su capacidad de misiles balísticos, que son su principal arma de guerra. Ante el posible estallido, el comisario de la ONU de Derechos Humanos, Volker Turk, afirmó el viernes que “estoy sumamente alarmado por la posibilidad de una escalada militar regional y su impacto en los civiles, y espero que prevalezca la voz de la razón”.

TAGS DE ESTA NOTICIA