Entrevista

Marta Gil de Biedma: “Las mujeres nos vemos todavía potenciadas y castradas por los hombres”

Una de las primeras socias y socia directora de López-Ibor Abogados desde hace 20 años, recientemente reconocida en 'Chambers', Gil de Biedma cree que es clave en el liderazgo femenino contar con el apoyo de los hombres

Marta Gil de Biedma, socia directora de López Ibor Abogados.
IGC

Marta Gil de Biedma Rodríguez-Salmones lleva ejerciendo como abogada desde 1987, año en el que se licenció en la UCM. Socia directora desde hace más de 20 años en López-Ibor Abogados, acaba de ser reconocida en Chambers en Corporate y M&A MidMarket. En un repaso con Lex14 de su trayectoria y del mercado, advierte, sobre liderazgo femenino, de que todavía es fundamental contar con el apoyo de los hombres: “Todavía las mujeres nos vemos potenciadas y castradas por los hombres”.

Pregunta. ¿Cómo fueron sus inicios?

Respuesta. En 1987 entré en CMS Albiñana & Suárez de Lezo, donde estuve 10 años. Fiché por Allen & Overy en 1998 y en 1999 fui nombrada socia. Era socia directora del área de Corporate y allí conocí a Alfonso López-Ibor, el managing partner, quien decidió montar López-Ibor Abogados y me ofreció unirme. Tardé seis meses en decidirme y dar el salto, en 2002.

Éste es el origen del despacho López-Ibor. De Pascual & Marzo es un despacho de Barcelona al que estamos asociados. A partir de entonces, hemos ido creciendo. Estamos ya entre 60 y 65 abogados.

Tenemos oficina en Madrid, Barcelona y Valencia y cubrimos lo que son las áreas del Derecho a los negocios. La mayoría de nuestros clientes, más de la mitad, son empresas extranjeras. Tenemos ese background extranjero de despacho internacional. Y durante este tiempo hemos incorporado a varios socios y todos vienen de grandes firmas nacionales o internacionales.

La parte mollar es Mercantil. Y tenemos unas áreas muy potentes también, como es Financiero, Procesal, Laboral, Fiscal, Concursal, y áreas sectoriales más específicas por la propia evolución de nuestros clientes. De repente tienes un cliente muy potente en un área y vas especializándote en ella, es el caso de Aeronáutico, Cripto, Seguros, Inmobiliario y Healthcare, todo el sector socio-sanitario, hospitales y hoteles.

Originalmente empezamos trabajando estas áreas porque asesorábamos a fondos de capital riesgo, pero luego al final acabas desarrollando un nombre y son las propias empresas que te recomiendan a otras y ya tenemos también mucho cliente industrial.

P. ¿Cómo ve cómo ve las perspectivas de este año desde su posición en Mercantil?

R. El año lo veo con muy buenas expectativas. Desde lo que es mi área de Mercantil/M&A, donde meto todas las operaciones de fondos e industriales, y desde área en la que estamos muy metidos que es Search Funds, que ha sido muy novedosa, aunque ahora ya lo es menos.

En el despacho somos muy buenos en el Mid Market. Por nuestra estructura, no accedemos a los mega deals, pero sí a los medianos y ahí ahora Chambers nos ha destacado.

El año 25 ha sido muy bueno para nosotros y hemos empezado el 26 con muy buenas expectativas. En enero hemos cerrado tres operaciones y estoy cerrando tres operaciones en este mes de febrero, que es bastante. Es verdad que alguna viene de coletazos del 25, pero yo sí que veo mucho apetito inversor de empresas que se están reorganizando, comprando otras. Soy bastante optimista. Veo buenas perspectivas.

Tenemos la incertidumbre geopolítica siempre, pero yo creo que los fondos que quizás son los que más invierten o las grandes empresas que compran pequeñas tienen dinero. Está todo este proceso de transformación de digital.

Y yo confío en que no baje el ritmo. El principio del 25 estuvo un poco parado. A algunos colegas que quizás van a un target más amplio, les he oído que el 25 había estado más flojo, pero yo creo que el último trimestre del 25 estuvo muy bien y las expectativas para este primer trimestre del 26 son muy buenas, estamos muy contentos a pesar de las incertidumbres geopolíticas.

P. ¿Afecta la incertidumbre o falta de actividad legislativa en España?

R. Yo creo que no afecta. No afecta mucho porque la falta de actividad legislativa lo que hace es que consolida la legislación anterior.

Lo que afecta son los vaivenes, los cambios, lo de que un día se dice una cosa y al día siguiente se dice otra que anula lo que se ha acordado, porque eso es lo que produce inseguridad jurídica. Y eso afecta mucho a los sectores regulados.

Lo que ocurrió con los fotovoltaicos fue dramático porque se hizo un marco normativo, se invirtió amparado por ese marco normativo y luego se cambió las reglas del juego. Eso afecta mucho.

Pero la no regulación afecta menos que los vaivenes, que es lo que crea inseguridad.

P. ¿Cómo funcionan los Search Funds?

R. En el ecosistema inversor, tenemos los grandes fondos, que compran macroempresas, que suelen ser cotizados. Luego tenemos los de Private Equity que invierten en empresas no cotizadas y que tienen un horizonte de salida. Están también los de Venture Capital que invierten en empresas menos consolidadas, las que están empezando a crecer.

Y desde hace unos años hay otro tipo de fondos. El proceso es exactamente el mismo, sólo cambian los actores. Es un modelo que surgió en la Universidad de Stanford que básicamente lo que le dice a estudiantes de MBA es: “Búscate una empresa, apoyo financiero y cómprala, gestiónala y sácale un beneficio”. Es para perfiles con mucha capacidad de gestión, otras aptitudes frente a los que entran en Blackstone. Es el searcher.

¿Cuáles son las empresas típicas? Pues las empresas en general poco glamourosas, es decir, una empresa que vende colchones en Valladolid que va muy bien, que tiene sus beneficios, pero que se ha quedado estancada en el siglo pasado, nunca mejor dicho, o que los hijos no quieren seguir vendiendo colchones. Entonces, el searcher identifica esa empresa, y busca inversores que la compren. Les presenta la oportunidad. Tienen conocimiento y buen hacer, pero falta la energía, las ganas y la inversión.

El searcher se queda de gerente. Normalmente tiene retribuciones específicas pactadas al éxito de la empresa, una participación en el capital o en los beneficios, pero se concentra en esa empresa, o sea, se va a dedicar a esa empresa en los próximos cinco años. No trabaja en otra cosa. No es eso de que lleva una cartera de17 participadas y supervisa cinco de ellas. No. Él va a trabajar única y exclusivamente en sacar adelante este proyecto.

Y cuando lo hace, se supone que lo venden o bien a otro inversor o a otro industrial, o bien sacan a bolsa o se lo venden a un fondo de Private Equity.

P. ¿Aquí en España quiénes son?

R. Aurica, por ejemplo, es un fondo de fondos de search funds. Los searchers salen del Instituto de Empresa, Esade, etc. de las escuelas de negocios. Lo veo muy bien, están dinamizando la economía. Las empresas cierran porque no hay relevo generacional y son empresas que han dado de comer a dos o tres generaciones, pero que no tienen el empuje.

Como esa moda de que había que trabajar todos en las grandes empresas financieras cuando la pequeña y mediana empresa es el sustrato de este país. Al final se le ha dejado abandonado porque a la familia no les interesaba, no les parecía glamouroso vender colchones en Valladolid, vuelvo con el mismo ejemplo porque es algo con el que yo no tengo nada que ver. Los herederos dicen que se quieren ir a trabajar a Madrid y se pierde. Dicen, pues cerramos, los trabajadores se van a la calle y ese producto se deja. Entonces, esto consigue darles una segunda vida, una segunda oportunidad.

P. ¿Cuánto lleva de socia directora?

R. De socia directora de este despacho llevo pues casi desde que se fundó, porque como éramos dos, dirigíamos los dos. Más Alfonso, porque a mí me parece meritoria la tarea de dirigir. Y ahora codirijo con Carlos Trénor, que es mi socio. Llevo muchos años

P. ¿Tiene alguna teoría sobre el liderazgo femenino?

R. Pues mira, sí, tengo varias teorías sobre el liderazgo femenino. La más importante, y te hablo sólo de un tema absolutamente personal, es que jamás he notado una discriminación y todo se lo debo a los hombres que me han apoyado, porque son quien apoya a las mujeres que triunfan -yo no me considero triunfadora, pero me considero triunfadora en mi vida personal, o sea, hago lo que quiero, como quiero y con quien quiero. Eso para mí es un triunfo, no estoy hablando un triunfo económico-.

Siempre he tenido buenos hombres que me han apoyado: un buen jefe que vio mi potencial, un buen socio que me eligió de socia y que me dijo, “Hala, hazlo”. Buenos compañeros que nunca me pusieron trabas.

Ésa es mi teoría, que no sé si es políticamente incorrecta, pero creo que las mujeres nos vemos potenciadas y castradas por los hombres. Creo que todavía no hemos llegado al momento en que sea entre nosotras, nos queda recorrido ahí.

Yo soy muy feminista. En el sentido de que he educado a mis hijos exactamente igual, de que yo he trabajado en contra de mi generación, porque creo que tenemos las mismas capacidades y cosas diferentes que hacen que nos complementemos perfecto.

Y todavía queda un poco de ese sustrato heredado del pasado en el que quizás las enemigas de las mujeres somos las propias mujeres, que en ocasiones vemos como normal determinadas licencias que se toman los hombres pero las criticamos en las mujeres.

La suerte que he tenido es por los hombres que me han acompañado. Sin lugar a dudas.

P. El suyo es uno de los liderazgos más largos

R. El otro día que salió una publicación, Chambers, y vi que saco 20 años a las siguientes de M&A. Lo comenté con mi socio y es que antes no había, estaba yo sola porque fue un momento muy muy exigente.

Yo lo hablo mucho con mis compañeras ahora a las que saco 20 años, siempre me dicen que yo podía tener una gran ayuda en casa, y es verdad, y eso me ha permitido dedicar las horas. Pero entonces no había aquello de la jornada laboral, ni conciliación, ni teletrabajo.

En los momentos más difíciles cuando nació mi primer hijo a mi madre no se le ocurría ayudarme, era otra generación, me decía que yo trabajaba porque me apetecía y porque quería.

En cambio, mi padre me dijo, “Mira, yo no te he educado para que te vengas abajo en la primera dificultad. O sea, si hace falta, voy yo a cuidarte a tu hijo, pero tú estás mañana a la oficina”. Y mi madre decía: “Si tú te quieres liberar, pues oye, libérate”. Eso es otro cambio de mentalidad. Yo ahora no concibo que mi hija no trabaje exactamente igual que mis hijos. Estas abogadas, que son maravillosas, las tenemos que ayudar para que no tengan que renunciar a nada, porque es que no hace ninguna falta.

Se puede si tienes una pareja que te apoya, unos padres que te apoyan, unos socios que te apoyan, unos compañeros de trabajo que lo entienden.

P. Estas reflexiones han surgido al ver Chambers y las socias que aparecen

R. Sí. Cuando a mí me hicieron socia de Allen & Overy en el año 99 creo que no hubo ninguna otra socia hasta el año 19. Lo sé porque en 2019 se escribió que hacían la primera socia en España. Pero sí la hubo. Pero claro, habían pasado 20 años.

Yo no he notado diferencia entre Allen y CMS. En CMS había una socia estupendísima, de Financiero, es muy inspiracional esa mujer, que sigue ahí al pie del cañón ocupándose de la gestión. Es Gracia Sainz.

En Chambers referencian a una socia de Garrigues, Mónica Martín de Vidales. Es un pedazo de crack.

P. ¿Qué otras abogadas recuerda?

R. Había una abogada que trabajaba con nosotros en Allen & Overy que era estupenda, estupenda. Creo que no llegó a ser socia, murió muy joven, Marta Bertrán.