Se cumplen exactamente seis meses de las elecciones en Extremadura. María Guardiola fue la primera en abrir el ciclo electoral y ahora se puede concluir que obtuvo el mejor resultado “tanto en términos cuantitativos como cualitativos”. El Partido Popular también ganó en Aragón, Castilla y León y Andalucía, pero ella con mejores resultados.
La baronesa roja, como se le llegó a apodar, aprobará en julio los primeros Presupuestos de la legislatura, tras alcanzar un pacto de gobierno con Vox. Guardiola consiguió más del 43% de los votos, más diputados que en 2023 y con el PSOE sufriendo el peor resultado de su historia. Pero no alcanzó la mayoría absoluta.
Tampoco consiguieron la absoluta ninguno de los presidentes del PP que se enfrentaron después a las urnas. “Pero es muy posible que por ser mujer y por ser la primera que convocó, se le atacó más que ningún otro”, valora un destacado dirigente autonómico. “Se le tuvo poco respeto. Ha habido machismo”, sentencian internamente.

Visto con perspectiva, el PP en Extremadura consiguió cerrar con Santiago Abascal el mejor acuerdo para sus intereses. En lo que a la estructura del Gobierno se refiere, Guardiola cedió una vicepresidencia y dos consejerías mientras que Jorge Azcón en Aragón y Alfonso Fernández Mañueco sumaron una consejería más.
Además, protegió “especialmente” los derechos LGTBI o las políticas feministas y de igualdad. “Para ella siempre fue una línea roja, son sus principios”, asegura alguien que estuvo en el día a día de las negociaciones. Esas competencias quedaron bajo control directo de Presidencia y, además, en la base del acuerdo se habla del “respeto a las sensibilidades personales”, concepto que no se incluyó en el resto de comunidades.
El 18 de mayo, día internacional contra la LGTBIfobia, el gobierno de Guardiola colocó la bandera LGTBIQ+ en la fachada de la Junta. “Lo hemos hecho siempre y lo seguiremos haciendo”, afirman en su entorno. “En Extremadura no hay espacio para el odio”, se destacó públicamente. Y Vox lo aceptó sin generar demasiado ruido.
Los “nervios” de Génova
Desde el día de los comicios, el 21 de diciembre, al del acuerdo PP-Vox, el 16 de abril, se vivieron momentos de enorme tensión. Tras una campaña electoral dura, Abascal parecía no querer pactar nada, acercando a Guardiola al precipicio. “No contestaban ni a las llamadas”, rememoran, y “hubo que romper esa resistencia”. Y en Génova se pusieron “nerviosos”. La comparecencia de Carmen Fúnez, del equipo de dirección de Alberto Núñez Feijóo, exigiendo a la presidenta “discreción” en la negociación supuso un punto de inflexión.

“Fue una sobrada”, coinciden no pocos dirigentes, de Extremadura pero también de otros territorios. “Se fue absolutamente injusta con ella”. Entonces, empezaron rumores, “cosas raras” y no pocos bulos, e incluso se sugirió en algunos círculos que Guardiola podía tirar la toalla. La presidenta, en todo caso, siempre mantuvo interlocución con Feijóo con el objetivo de evitar la repetición electoral y lograr “un gobierno estable” para la comunidad.
A Vox, pese a todos los reparos con Guardiola, no le gustó el gesto de Génova. Y cambiaron las tornas. “El problema no está siendo ella”, afirmó el propio Abascal en televisión. “Nos llevamos bien con María, es una buena presidenta”, dicen en su entorno. Entonces, Miguel Tellado, el secretario general, ya había entrado en las negociaciones y el PP nacional anunció un documento marco que serviría de base para los pactos autonómicos.
Génova participó en las negociaciones en las distintas comunidades, y también en Extremadura. Pero el pacto final “se cerró” en Extremadura, como conceden las distintas partes, y donde se sucedieron las reuniones.
“No se ha hecho justicia con ella”
Después de este periplo, hay una conclusión indubitable: Guardiola es la primera mujer que ha conseguido presidir la Junta de Extremadura y que ha revalidado un gobierno de la derecha en una comunidad que siempre fue bastión del socialismo. Y en su entorno se reafirman: “No se ha hecho justicia con ella cuando, visto lo visto, ha alcanzado el mejor acuerdo autonómico”. “Lo que le hicieron propios y extraños fue tremendo”, ahonda otro dirigente consultado.
Aún falta por comprobar qué pasará en Andalucía. Juanma Moreno no revalidó su mayoría absoluta y ya negocia con Vox. Como publica este lunes Rocío Esteban en Artículo14, el presidente andaluz tiene en su mesa “un taco de papeles” sobre medidas programáticas, incluida la ya famosa “prioridad nacional”, y le toca decidir. El resto de presidentes ya han asumido la fórmula.
A los suyos, pese a todo lo vivido estos meses, Guardiola les ha pedido mirar hacia adelante. Es presidenta de Extremadura “por derecho propio” y, con el paso de los días, irá recuperando espacio en el ámbito nacional.

