Un total de 38 contenedores quemados, cinco coches absolutamente calcinados y numerosos daños en el mobiliario urbano es el balance de los daños causados en los incidentes que este pasado lunes protagonizaron encapuchados en Bilbao, que, según el balance del Ayuntamiento, rondarían los 55.000 euros, según ha informado el alcalde, Juan Mari Aburto.
Aburto, que ha participado este martes en la tradicional ofrenda floral del PNV al Lehendakari Agirre, ha explicado que, como consecuencia de las protestas en la capital vizcaína contra un acto del agitador Vito Quiles, que finalmente no se celebró, han resultados 38 contenedores y un banco en la avenida Lehendakari Agirre quemados, cinco coches absolutamente calcinados y numerosos daños en el mobiliario urbano.
55.000 euros
El alcalde ha indicado, que según el balance realizado por el consistorio, los daños al erario público originados por los graves altercados registrados en el barrio de Deusto rondarían los 55.000 euros, que espera se pueda reclamar a los autores de los incidentes y que sean “responsables de lo que han hecho”. También ha trasladado su solidaridad a los propietarios de los coches calcinados y ha lamentado que “hoy a la mañana, algunos de ellos, no han podido coger el coche para ir a su trabajo“.

El Gobierno Vasco lo condena
Por su parte, el Gobierno Vasco ha mostrado su “enérgica condena” ante los “graves actos de violencia” en Bilbao y ha advertido de que la Ertzaintza “continuará actuando con firmeza para proteger a la ciudadanía y su derecho a vivir de manera pacífica”. Además, tras denunciar que en la capital vizcaína se produjeron “daños y saqueos en comercios, quema de vehículos y mobiliario urbano, así como agresiones a personas anónimas y ataques a agentes de la Ertzaintza y de la Policía Municipal”, ha emplazado a “todas las fuerzas políticas, agentes sociales y al conjunto de la sociedad vasca”, a que se sumen a la condena de lo sucedido.
A través de una declaración institucional leída por su portavoz, María Ubarretxena, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el Ejecutivo ha trasladado su solidaridad a vecinos, comerciantes y profesionales afectados.
“Grupos organizados”
El texto denuncia que “la violencia es una agresión directa contra la ciudadanía, contra los servicios públicos y contra nuestra convivencia, que tanto nos ha costado construir”. “Es absolutamente intolerable que haya grupos organizados alterando deliberadamente la convivencia”, añade, para advertir de que no es admisible “justificación alguna” de estos hechos. El Gobierno recuerda que “en una democracia, toda idea puede defenderse y toda discrepancia puede expresarse”, pero siempre “por medios pacíficos”. “Ninguna causa, ideología o pretexto legitima el uso de la violencia; quien recurre a ella, o la ampara, se sitúa fuera de los cauces democráticos”, subraya.
El Ejecutivo indica que “conocemos demasiado bien el daño que provoca la justificación de la violencia”, por lo que “resulta especialmente grave y preocupante la presencia de personas muy jóvenes implicadas en dinámicas de odio, intimidación y enfrentamiento”.
Frente a estas actitudes, ha advertido de que la Ertzaintza “continuará actuando con firmeza, para proteger a la ciudadanía y su derecho a vivir de manera pacífica”.
De esa forma, el Gobierno Vasco ha expresado su respaldo “sin ambages” a la “labor y esfuerzo” de la Policía autonómica para esclarecer lo sucedido. “Creemos firmemente que hechos como los registrados ayer no pueden quedarse sin consecuencias; deberán investigarse hasta el final para que los autores respondan ante la justicia”, ha avisado.
El Ejecutivo añade que Euskadi “es una sociedad plural, madura y democrática“, por lo que no permitirá que “una minoría violenta condicione la convivencia ni nos haga retroceder”. “La violencia no tiene cabida en Euskadi; ninguna provocación la justifica; ningún fin la legitima”, destaca, para interpelar a continuación “a todas las fuerzas políticas, agentes sociales y al conjunto de la sociedad vasca”, a que “se sumen a esta condena”.

