El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha afirmado este jueves que el Ejecutivo central conoce y le “consta” el llamamiento en redes sociales a una nueva entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos. A su vez ha señalado que entiende que el Estado pondrá a disposición los medios para que la situación del 30 de julio no vuelva a repetirse en la ciudad autónoma.
“Nos consta que el Gobierno conoce esta posible situación”, ha indicado en declaraciones a La Sexta al ser preguntado si han abordado en la Junta de Seguridad con las distintas administraciones esta posibilidad de una nueva entrada masiva prevista para el 15 de agosto.
Según ha explicado, son una “serie de informaciones que parece ser” que llegan “a través de redes sociales” y antes las que la ciudad autónoma ha trasladado también su preocupación. “Nos preocupa y, sobre todo, nos inquieta que pudiera pasar algo similar”, ha añadido al respecto.
La ciudad sigue colapsada una semana después
En este contexto, Ramírez ha señalado que, una semana después de la crisis migratoria, la situación en Ceuta sigue siendo de “colapso” y está “desbordada” ante los menores inmigrantes no acompañados que siguen en la calle, sin sitio donde acogerles. “Nuestras capacidades están totalmente desbordadas. Ahora mismo se están atendiendo a más de 1.000 menores no acompañados. Esto supera en un 2.000% nuestra capacidad en situación de contingencia”, ha precisado.
Así, ha indicado que el gobierno autonómico trabaja “a marcha forzada para habilitar espacios de emergencia”, como los colegios que pondrá a disposición el Ministerio de Infancia, “para poder atender de la mejor manera posible a los diferentes menores”. Al mismo tiempo, ha denunciado que “sigue habiendo una inseguridad muy importante en la ciudad” porque “hay miles de personas aún que están por las barriadas, deambulando, sin dónde dormir, sin qué comer, sin tener sus necesidades básicas cubiertas”.
En ese contexto ha remarcado que el Ejecutivo ceutí solicitado una mayor presencia policial en las calles, “especialmente en las barriadas, donde hay mayor sensación de seguridad”. “No se puede seguir como se está ahora”, ha apostillado.

El Gobierno niega haberlo sabido previamente
Cabe recordar que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha mostrado su total confianza en los servicios de inteligencia españoles y ha defendido que nadie del Gobierno recibió informes del CNI que alertaran de la crisis migratoria en Ceuta. “Ha sido algo extraordinario y excepcional, ningún servicio de información alertó de una circunstancia de esa naturaleza, orquestada por las mafias y las redes y con la excusa de una interpretación interesada de la sentencia del Supremo”, dijo el ministro el pasado martes.
Marlaska aseguró entonces que “no hubo ningún informe o aviso de nada parecido de lo que ha acontecido ni nada parecido a lo que ocurrió en 2021, cuando entraron 10.000 personas. A lo cual añadió que de haberse sabido un capítulo como el de la semana pasada “hubiera habido una comunicación a las más altas instancias“.
El ‘efecto llamada’ en las redes sociales
Antes de que miles de personas se lanzaran al agua desde el país africano para intentar alcanzar la ciudad autónoma, la travesía ya circulaba por las pantallas de sus teléfonos. Vídeos breves, canciones, testimonios personales y grabaciones de jóvenes besando la arena española al terminar el recorrido han convertido una ruta extremadamente peligrosa en una narración digital de superación y éxito.
La crisis migratoria en Ceuta ha demostrado que las fronteras ya no se atraviesan únicamente sobre el terreno. Determinadas cuentas presentan la llegada a España como una hazaña individual, ofrecen información sobre el viaje y convierten a quienes consiguen completarlo en referentes para otros jóvenes. Las publicaciones se concentran principalmente en TikTok e Instagram. Algunas acumulan miles de reproducciones y comentarios antes de desaparecer por incumplir las normas de las plataformas. Poco después, los mismos contenidos reaparecen bajo otro nombre, con nuevas cuentas y una audiencia que ya sabe cómo encontrarlos.

