El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha iniciado este domingo por la mañana “una operación humanitaria para ubicar en un nuevo recurso temporal a 864 personas que se encontraban en las inmediaciones del Embolsamiento, en Loma Colmenar“. La ministra del ramo, Elma Saiz, que se encuentra en Ceuta desde el jueves, y la autoridad funcional, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, han coordinado el operativo.
“Estas personas han sido trasladadas, de manera voluntaria, sin incidencias, gracias a la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, afirman fuentes del Ministerio de Seguridad Social. El dispositivo temporal está ubicado en el barrio de Los Rosales, en una parcela propiedad de SEPES, cedida por el Ministerio de Vivienda.
6.000 plazas temporales
Además, el Ministerio trabaja también para la acogida, lo más rápido posible, de más de “300 mujeres con menores en un nuevo espacio situado en la explanada de la mezquita Sidi Embarek“. Con la apertura de hoy son alrededor de 4.300 las plazas habilitadas mientras que próximamente se superarán las 6.000 plazas temporales.
El objetivo del Gobierno es continuar trabajando para garantizar que las personas que permanecen en la vía pública puedan ser atendidas en dispositivos temporales adecuados, al tiempo que permiten facilitar la tramitación de los correspondientes expedientes para dar la respuesta que corresponde en cada caso, según lo establecido legalmente.
Todavía bajo el shock
Mientras, Ceuta cierra una semana muy complicada: con la ciudad aún en shock por las consecuencias de la avalancha migratoria, 12.780 alumnos estaban llamados este martes a volver al colegio. Un 25% de los niños ceutíes no fueron a sus aulas, un total de 3.214 niños.
Una atípica vuelta a las aulas que, si bien ha transcurrido sin incidentes graves, denota la incertidumbre y el miedo que viven miles de madres y padres. “No podemos hablar todavía de una vuelta a la normalidad”, explica la vicepresidenta segunda del gobierno y consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, que hace balance para Artículo14.

El gobierno cetuí percibe la “preocupación real de muchas familias” ante la situación de “inseguridad” que se vive en los entornos escolares. “Hay padres que necesitan recuperar la confianza y tener la certeza de que pueden llevar a sus hijos al colegio y continuar después con su jornada laboral con absoluta tranquilidad”, relata Chandiramani.
“Yo, como madre, entiendo perfectamente la incertidumbre en la que se encuentra la comunidad educativa, nunca antes habíamos vivido algo así”, reconoce la número dos de Vivas, que sí llevó a su hija a clase.
Ahora mismo, preocupa que la situación de tensión se prolongue y ello pueda conllevar “consecuencias más profundas” que las vividas durante el Covid. “Entonces todos los alumnos estaban sometidos a una situación excepcional y el sistema educativo completo tuvo que adaptarse. Ahora podemos encontrarnos con niños que asisten normalmente a clase y otros que, por miedo o por las circunstancias que viven sus familias, están dejando de hacerlo”, reflexiona la consejera.

