El peligro de ser niña o mujer migrante en Ceuta: expuestas a la violencia sexual y al miedo

La Fiscalía investiga más de 30 agresiones sexuales desde la entrada masiva de julio, mientras mujeres y niñas reclaman protección ante una situación de extrema vulnerabilidad

Decenas de menores que entraron irregularmente en Ceuta el pasado 30 de julio se acumulan desde primeras horas de este viernes a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de la ciudad para ser identificados.
Decenas de menores que entraron irregularmente en Ceuta el pasado 30 de julio.
EFE/Reduan

Al menos 30 mujeres migrantes han sido agredidas sexualmente en Ceuta. Mujeres que cruzaron la frontera huyendo, en muchos casos, de la violencia en sus países de origen. No quieren causar problemas ni tampoco ser devueltas, solo quieren ser protegidas. Casi un mes y medio después de la entrada masiva en Ceuta, la situación de las mujeres y las niñas que cruzaron la frontera continúa marcada por una lucha por preservar su propia integridad física y sexual.

La Fiscalía actualizó este viernes los datos sobre la violencia sexual sufrida por las mujeres migrantes y confirmó que se han abierto más de 30 procedimientos por agresiones sexuales desde la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio. El 40% de las víctimas son niñas migrantes no acompañadas.

CEUTA, 04/09/2026.-Nour y su hermana, que cruzaron juntas a Ceuta el pasado 31 de julio. Ahora están en el campanento improvisado por los vecinos en el barrio de El Príncipe, en Ceuta. Cada mañana, Nour repite una rutina que se ha convertido en su particular condena: recoge meticulosamente sus pertenencias, ordena la poca ropa de la que dispone y cierra su maleta. Lleva exactamente doce días haciéndolo. Doce jornadas consecutivas escuchando la misma promesa por parte de los coordinadores y voluntarios del recinto: "Hoy sí, hoy os trasladan al centro". Pero cae la noche, las maletas vuelven a abrirse sobre el suelo y la espera se reinicia.Nour es una joven de 17 años de Tetuán que cruzó a nado a Ceuta el pasado 31 de julio junto a su hermana de 16 años y su hermano de 15.-EFE/ Laura Rincón
Nour y su hermana, que cruzaron juntas a Ceuta el pasado 31 de julio. EFE/ Laura Rincón

La fiscal general, Teresa Peramato, y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, mantuvieron este viernes una reunión en la que ambas han coincidido en señalar a las niñas como el colectivo en una situación de mayor vulnerabilidad.

Asimismo, el Gobierno comunicó a la Fiscalía que dispone de 500 plazas en la Península para acelerar el traslado de menores desde Ceuta. El objetivo, según trasladó Rego, es realizar esas derivaciones “en el menor tiempo posible”, garantizar unas condiciones adecuadas de atención y bienestar y aliviar la presión que soporta la ciudad autónoma.

Hogares y refugios improvisados

Muchas llegaron a la ciudad autónoma buscando una vida mejor y han terminado durmiendo durante semanas en espacios improvisados y dependiendo de la ayuda de vecinos y voluntarios. En Sidi Embarek, un barrio de Ceuta llegó a acoger a unas 350 mujeres y niñas, una movilización vecinal de la que informó este medio. Una situación similar ocurrió en en el campo de fútbol del colegio Reina Sofía en el barrio de El Príncipe, donde algunos vecinos comenzaron a hacerse cargo de menores a las que veían deambular desorientadas por las calles.

Migrantes y menores en las naves del Tarajal a la espera de ser realojados.
Mujeres y menores en las naves del Tarajal a la espera de ser realojados
Efe

Primero se acercaron para preguntarles qué necesitaban, adónde iban o con quién estaban. Después empezaron también a vigilar quién se aproximaba a ellas, conscientes del riesgo al que estaban expuestas. Lo que inicialmente parecían situaciones aisladas comenzó a repetirse hasta que los propios vecinos tomaron conciencia de la extrema vulnerabilidad en la que se encontraban muchas de estas niñas.

Expuestas a los agresores

La violencia sexual estuvo presente prácticamente desde el primer momento y se muestra con las cifras ofrecidas por la Fiscalía. Las mujeres y niñas son dependientes en muchos casos de la solidaridad de los ceutíes y de las ONGS como EAPN-Ceuta (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Ceuta) o la ONG Luna Blanca.

Varios niños, a 22 de agosto de 2026, en Ceuta (España). - Marcos Moreno - Europa Press
Varios niños, a 22 de agosto de 2026, en Ceuta (España). Marcos Moreno – Europa Press

Muchas huyen de matrimonios forzosos, del maltrato o incluso de violaciones sufridas dentro de sus propias familias. Otras temen las consecuencias que tendría volver después de haber escapado de entornos familiares violentos. Entre ellas hay casos de mujeres de 18 años que no están en los protocolos de las menores, pero están en la misma situación de vulnerabilidad que ellas.

La fiscal jefa de Ceuta, Silvia Rojas, relataba a El País a comienzos de septiembre de la particular vulnerabilidad de estas víctimas. Entonces la Fiscalía registraba prácticamente una agresión sexual al día desde el inicio de la crisis. Rojas señalaba además otro problema que dificulta conocer la dimensión real de lo ocurrido, y es que no todas las víctimas denuncian por la situación administrativa irregular de muchas de ellas.

Un dispositivo específico para mujeres y niñas

Ante esta situación, la Ciudad Autónoma reforzó durante agosto sus mecanismos de prevención con un servicio itinerante de calle frente a las agresiones sexuales a través del  Centro Asesor de la Mujer. El dispositivo se desplazó por zonas de ocio, espacios comerciales y lugares en los que permanecían mujeres y niñas migrantes para facilitar información, detectar posibles situaciones de riesgo y ofrecer asistencia.

CEUTA, 21/08/2026.- Vista general de un asentamiento de niñas y mujeres del colegio Reina Sofía en el barrio del Príncipe, en Ceuta. Mujeres migrantes que están en el asentamiento habilitado en el campo de fútbol del colegio Reina Sofía, en el barrio del Príncipe de Ceuta, han pedido al Gobierno que les ayude con una solución porque han venido a España a tener un futuro mejor que el que les espera en Marruecos y han asegurado que "no vienen a hacer nada malo ni quieren causar problemas". EFE/ Laura Rincón
Vista general de un asentamiento de niñas y mujeres del colegio Reina Sofía en el barrio del Príncipe, en Ceuta. EFE/ Laura Rincón

La medida se sumó a otros recursos destinados a atender a las víctimas. El centro de crisis 24 horas de Ceuta había atendido hasta comienzos de septiembre a 12 mujeres desde la entrada masiva, nueve de ellas menores.

Casi un mes y medio después de cruzar la frontera, muchas continúan esperando una solución. Ahora, mientras esperan saber si podrán ser trasladadas a la Península, su petición sigue la misma por la que cruzaron la frontera: no volver a la vida de la que huyeron.

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