Maduro “consumó el fraude” en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017

El exjefe de la Inteligencia Militar venezolana asegura en uno de sus manuscritos que detectó irregularidades en la Constituyente de 2017

Entre los manuscritos que Hugo Carvajal redactó durante su estancia en la prisión de Estremera, entre septiembre de 2021 y julio de 2023, hay uno titulado “Fraude en el Poder Electoral”, en el que el ex director de Inteligencia Militar de Hugo Chávez sostiene Nicolás Maduro se benefició, e incluso pudo “ordenar” un fraude electoral en las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente de 2017 que elegiría a los encargados de redactar y aprobar una nueva constitución.

“Para mí como director de Inteligencia Militar era una rutina apoyar al CNE (Consejo Nacional Electoral) con un aproximado de 30 profesionales de Inteligencia antes de cada jornada electoral”. El Pollo Carvajal dice que esta actividad no estaba entre sus cometidos pero aceptó hacerla para tener información de primera mano de un “poder electoral recurrentemente cuestionado por la oposición venezolana”. Sus hombres vigilaban las máquinas desde las que los venezolanos ejercía su derecho al voto. Debido a esta experiencia, “tres días antes de la constituyente de 2017”, cuando ya no era director de Inteligencia Militar, el Pollo se reunió con la presidenta del CNE y el director de Informática, Carlos Quintero, que había sido, precisamente, uno de los agentes que Carvajal había destinado en el pasado a vigilar los procesos electorales. El Pollo le preguntó, dadas las sospechas de los opositores, por la “posibilidad de una trampa”, a lo que Quintero respondió de este modo: “La única forma de cambiar un resultado es que lo ordene directamente Nicolás”.

Una mujer sostiene una bandera de Venezuela durante una protesta por los resultados de las elecciones el 28 de julio, en Caracas (Venezuela).
EFE/ Henry Chirinos

A continuación, el ex jefe de los espías militares analiza la posibilidad de fraude revisando los resultados pasados, desde 1998, cuando Chávez “ganó con 56,2 (%) a la oposición”, prestando atención al desgaste, a la “incursión cubana para intervenir en los procesos de toma de decisión y generar más burocracia y corrupción, así como el uso de militares en cargos públicos”. En diciembre de 2015 la oposición obtiene mayorías absolutas en las parlamentarias porque “el PSUV está desgastado y sin ninguna posibilidad de ganar una elección más”. Así, el día de la Constituyente de 2017, Hugo Carvajal mandó a su gente a “monitorear la asistencia a algunos centros de votación”, que eran de “poca afluencia”.

Tras una llamada al mediodía a una fuente de relevancia, Carvajal constató “la primera mentira” cuando le dijeron que no habían transmitido datos porque no había votado ni el 20% del censo: “Cuando me nombró ese porcentaje es porque realmente habían transmitido eso y los resultados proyectados iban a ser desastrosos”. La oposición, agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), había decidido no participar porque no consideraba que el proceso fuera legítimo. Así, el dato de la participación era fundamental. Las pesquisas puestas en marcha por el ex director de Inteligencia del chavismo le llevaron a concluir que “en ese momento entendí que se estaba consumando el fraude”.

El resultado oficial dio una participación del 41,5% y todos los electos eran chavistas, lógicamente, pero la oposición siempre cuestionó el número declarado de votantes, un presunta fraude que el ex jefe de la Inteligencia Militar vio es su momento y guardó en su memoria.

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