La tensión vuelve a dispararse en el Puerto de Ceuta. Agentes de la Policía Nacional han reclamado al Ministerio del Interior que detenga de inmediato la instalación del campamento para 1.000 migrantes previsto en las parcelas de Poniente, un dispositivo que, según denuncian, se está levantando sin garantías de seguridad, en un entorno especialmente sensible y rodeado de instalaciones estratégicas. “Estamos hablando de riesgos incontrolados en un recinto portuario. No se puede improvisar con mil personas dentro”, alertan fuentes policiales consultadas por Artículo 14.

Entorno crítico
La preocupación de los agentes se ha intensificado tras los incendios registrados en asentamientos de la ciudad en los últimos días, que obligaron a intervenir a los servicios de emergencia y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Para los policías, estos episodios evidencian que la prevención debe imponerse a cualquier solución acelerada. “No podemos volver a actuar cuando el problema ya se ha producido. Ceuta lleva semanas en presión migratoria y el puerto no es un lugar para improvisar”, señalan.

El SUP ha remitido una carta a Transportes, a la Autoridad Portuaria y a Puertos del Estado en la que exige una evaluación completa de incendios, evacuación, accesos, sectorización y tiempos de respuesta, además de un análisis específico sobre la proximidad del campamento a instalaciones vinculadas a combustibles y energía.
Los agentes advierten de que la ubicación elegida modifica por completo los patrones de seguridad del recinto portuario, un espacio donde conviven zonas restringidas, embarques, ferris y áreas críticas para el funcionamiento de la ciudad. “El puerto puede convertirse en un punto de tensión permanente. Si hay peleas, intentos de acceder a zonas restringidas o concentraciones, la respuesta policial debe ser inmediata y con medios suficientes”, explican.

Por ello, reclaman a Interior una evaluación urgente de riesgos laborales y operativos, así como el refuerzo de efectivos, vehículos, comunicaciones y protocolos específicos para incendios, evacuaciones, intrusiones y alteraciones del orden público.
El SUP también exige que se hagan públicos -con las limitaciones legales necesarias- los informes técnicos que avalaron la compatibilidad del campamento con la actividad normal del puerto, así como las alternativas de ubicación que se estudiaron y los criterios que llevaron a descartarlas. “Si los informes revelan riesgos incompatibles, el campamento debe reubicarse fuera del puerto. Ceuta necesita soluciones, no trasladar el problema de un sitio a otro”, advierten.
El sindicato recuerda que la continuidad del proyecto sin una evaluación completa podría generar “consecuencias irreversibles” en caso de incidente y se reserva la posibilidad de emprender acciones sindicales, administrativas y judiciales.

