Giuliana Kaufman ha construido su trayectoria profesional entre Brasil, Estados Unidos y España, pasando del exigente mundo financiero al emprendimiento y el diseño. Formada en Economía en Sao Paulo, completó un posgrado en Negocios mientras trabajaba en el sector financiero brasileño. Después del nacimiento de dos de sus tres hijos decidió dar un giro a su carrera y apostar por el emprendimiento de la mano de Just 360º, una empresa especializada en experiencias digitales personalizadas para celebraciones. En 2021 se trasladó a Estados Unidos junto a su familia, donde amplió su formación con un MBA especializado en marketing. Dos años después llegó a Madrid, una ciudad con la que mantenía un vínculo especial por sus raíces españolas y en la que encontraría el escenario para su siguiente proyecto empresarial.
En 2024 fundó junto a su marido, el empresario brasileño Marcio Kaufman, Voucler, una firma de productos de cama y baño que nace de su interés compartido por el interiorismo y el bienestar. Su propuesta defiende una forma de entender el lujo alejada de la ostentación, en la que la calidad, el diseño y la atención a los pequeños detalles cobran especial importancia. Pero más allá de su faceta empresarial, Kaufman también reivindica la necesidad de encontrar un equilibrio entre el trabajo, la familia y la vida personal. Madre de tres hijos, habla de cómo la maternidad ha transformado su manera de liderar, de las oportunidades que tienen hoy las mujeres emprendedoras y de por qué considera que vivir bien comienza por aprender a tomar decisiones conscientes.

Tu trayectoria profesional comenzó en el mundo financiero en Brasil y después evolucionó hacia el emprendimiento y la creación de marcas. ¿Qué aprendizajes de esa primera etapa siguen influyendo hoy en tu forma de tomar decisiones como emprendedora?
Mi paso por el mundo financiero me dio una base muy sólida en análisis y toma de decisiones. Aprendí a evaluar riesgos, a entender el mercado con objetividad y a priorizar la eficiencia sin perder de vista el largo plazo. Hoy, como socia en Voucler, sigo aplicando ese pensamiento estructurado, pero combinado con una mirada más creativa y estratégica. Creo que el equilibrio entre razón e intuición es fundamental: los números orientan, pero es la visión la que construye una marca.
Antes de fundar Voucler ya habías impulsado proyectos empresariales como Just 360º, enfocados en experiencias digitales para celebraciones. ¿Qué te enseñó esa experiencia sobre el comportamiento del consumidor y la importancia del detalle en una marca?
Me enseñó que el consumidor es el centro de todo: se fideliza cuando es escuchado y bien atendido. Una marca se construye con buenos productos, excelente servicio, entregas ágiles y, sobre todo, una consistencia en sus valores y en su forma de operar. El cliente puede ser sorprendido con mejoras, pero nunca con menos de lo que ya ha recibido en experiencias anteriores.
Tu vida ha estado marcada por diferentes etapas internacionales. ¿Cómo han influido esos cambios de país y cultura en tu visión empresarial y creativa?
He vivido en culturas donde la excelencia en el servicio era una exigencia, y luego en otras donde la practicidad y el impacto visual en la experiencia de compra eran fundamentales. Además de estas vivencias prolongadas, mis viajes me permitieron identificar que existe un estándar internacional de bienestar. Para el mercado europeo, integramos este conocimiento: entendemos qué es universal, qué es local, qué necesita cada mercado, y lo transformamos en una propuesta que combina calidad, precio justo y una elegancia silenciosa.
¿Qué significa realmente “vivir bien” para ti en el día a día?
Esta pregunta refleja la esencia de la marca, y agradezco poder compartirla. Para mí, vivir bien es una suma de pequeños rituales y decisiones conscientes que construyen una vida plena y equilibrada. No creo en los extremos: cuando alguna área, profesional, personal, familiar o social, ocupa más de lo que debería, se pierde la armonía. Dado que nuestros productos están enfocados en el hogar, entiendo el “vivir bien” también desde ese espacio. Es saber que tu casa, sin importar su tamaño, debe ser un refugio de calma: un oasis construido a partir de elecciones conscientes; tonos que serenan, una estética limpia, productos de calidad duradera y fragancias que aportan frescura.

¿Cómo ha influido la maternidad en tu forma de emprender y liderar proyectos?
La maternidad me ha enseñado a priorizar, a ser resiliente y a liderar con empatía. Me dio una visión más humana del negocio: entender tiempos, escuchar más y tomar decisiones pensando en el largo plazo. También fortaleció mi capacidad de adaptación y organización. Emprender siendo madre implica equilibrio, pero también aporta una claridad muy profunda sobre lo que realmente importa.
Desde tu experiencia como empresaria internacional, ¿cómo ves hoy el papel de las mujeres en el emprendimiento y el liderazgo empresarial? ¿Crees que el feminismo ha cambiado realmente las oportunidades para las emprendedoras?
El papel de la mujer en el emprendimiento es cada vez más relevante y visible. Se han abierto más espacios y oportunidades, y sin duda ha habido avances importantes. Sin embargo, más allá de etiquetas, creo que el verdadero cambio está en la capacidad de demostrar valor, preparación y consistencia. Hoy las mujeres no solo participan más, sino que lideran con una visión más integral, combinando estrategia, sensibilidad y ejecución.
Si tuvieras que resumir la visión de Voucler dentro de cinco o diez años, ¿cómo te gustaría que las personas describieran la marca y lo que aporta a sus vidas?
Me gustaría que Voucler sea reconocida como una marca que transforma lo cotidiano en una experiencia de bienestar. Que las personas la perciban como sinónimo de calidad, estética y coherencia. Una marca que aporta calma, equilibrio y belleza a la vida diaria, siempre desde una elegancia discreta y atemporal.

