Óscar Puente anuncia por sorpresa su dimisión como ministro de Transportes tras el accidente de Urda (Toledo). Puente ha comunicado esta decisión en los últimos compases de su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, pasadas las 21.00 horas de este martes. También ha anticipado que no irá en las listas a las elecciones del 29-N, en las que hasta ahora figuraba como número uno por Valladolid.
“Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año”; “tenga o no responsabilidad directa en ellos. Es una cuestión de responsabilidad política, de coherencia y de empatía”, argumentó.
Explicó que llegó al convencimiento de cómo debía actuar casi inmediatamente después del siniestro. Y que lo hace público tras tomar las primeras decisiones “urgentes e inaplazables”: iniciar las pesquisas que estaban en su mano e impulsar las primeras actuaciones para resarcir a las víctimas. “Mi decisión es una decisión de dignidad política, es buena para el país y buena para la democracia”, aseveró.
El ministro acudió a la Cámara Baja para dar explicaciones tras la catástrofe, que segó las vidas de 69 personas. Comunicó su salida tras dar explicaciones durante cuatro horas. Exactamente seis días después del siniestro; a tres días de que Pedro Sánchez retome la precampaña electoral. Y cuando habían transcurrido pocas horas desde que su entorno le trasladó que se sentía “súper respaldado por el presidente”.
Moncloa negaba esta posibilidad: “No va a dimitir”, “no lo vamos a cesar”
Una decisión tomada en “los primeros minutos” tras el accidente: “Mi ego nunca ha sido mayor que mi partido”
Y, “para despejar todas las dudas”, comunicó que también renuncia a su puesto en las listas. “No seré por tanto cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Valladolid. Formo parte de una organización con casi 150 años de historia”. “Mi decisión espera estar a la altura de mi partido y de los que me precedieron”, apostilló, aludiendo a su madre y a su abuelo, también militantes socialistas.
“Nadie es más grande que la organización a la que pertenece. Mi ego nunca ha sido mayor que mi partido, ni desde luego que mi país”, incidió.
A los militantes del PSOE, les animó a “estar orgullosos de lo conseguido”. Al presidente del Gobierno, por su parte, le agradeció “su confianza sin límite”. “Animo a todos los progresistas de este país a animarle”. Sus últimas palabras le sirvieron para prevenir contra un Ejecutivo de PP y Vox. Y para mostrar su convicción en que el país “estará a la altura” en los próximos comicios.
